La conducta sexual según la ciencia

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Loreto Martín Moya
¿Cuál es la duración perfecta de una penetración? ¿Los españoles planifican el sexo? ¿Acaso los jóvenes utilizan métodos anticonceptivos? Todas estas cuestiones serán resueltas en este artículo, donde se presentan encuestas, como el informe anual de Durex, que pretenden poner luz sobre un tema rodeado de prejuicios.

Muchas son las conversaciones con amigos en las que la conducta sexual aparece como protagonista. Ya sea por prejuicios, vergüenza o lo que algunos entienden como recato. A veces, los datos que damos en ese tipo de intercambios no son muy fiables.

Frente a hombres y mujeres que presumen de estar satisfechos con su vida sexual, lo cierto es que para analizar la conducta sexual necesitamos información más fiable.

Por ello, en el siguiente artículo se presentan datos acerca de la conducta sexual según la ciencia, a partir de encuestas, tanto en España como en el resto de Europa.

Mujer agarrando una sábana

Conducta sexual no es sinónimo de conducta copulatoria

Antes de comenzar, es importante entender que la conducta sexual no se reduce solo a una conducta copulatoria, es mucho más amplia.

De hecho, es un proceso con distintos elementos que deben de ser estudiados científicamente. Es un proceso que sigue un desarrollo, y que se empapa de distintos elementos, a saber:

  • Biografía sexual de la persona: la conducta sexual de alguien usualmente depende de las experiencias sexuales que haya tenido en el pasado. No solo eso, sino que también influye su sexualidad durante la infancia y también de adulto, juventud, adolescencia…
  • La respuesta sexual: la conducta sexual también viene definida por la respuesta sexual de la persona, que también es idiográfica: niveles de excitación, respuestas afectivas, emocionales…
  • Contextos: sea cual sea la conducta sexual de una persona, desde luego que esta varía en función del contexto, del o los acompañantes o de los estados emocionales, por ejemplo.

Satisfacción sexual por países 

En las diferentes encuestas llevadas a cabo en el ámbito sexual se ha visto que existen un gran sesgo. Este se refiere a la permisividad para la actividad sexual del hombre y la crítica hacia el mismo nivel de actividad en la mujer. Esto ha dificultado mucho el estudio de la conducta sexual según la ciencia, puesto que las respuestas estaban influenciadas por este sesgo.

No obstante, podemos observar ciertas variaciones culturales en relación con la satisfacción sexual. Países como Japón, Malasia, Taiwán, Corea del Sur, Singapur o Argelia cuentan con unos niveles muy altos de insatisfacción sexual.

Esto parece deberse a elementos religiosos, sociales y culturales en estos países orientales. No obstante, solo el 38 por ciento de personas en Japón y Tailandia piensa que el sexo es importante, frente al 80 por ciento de Grecia, Polonia o Brasil.

En el caso de España, se encontraron porcentajes del 66 por ciento en cuanto a satisfacción sexual media. Se observó como la satisfacción sexual era ligeramente mayor en hombres que en mujeres, yendo en aumento con la edad. En el caso de las mujeres, la satisfacción disminuye a medida que se acercan a los 40 o 50 años.

En el estudio anual de Durex del 2012, en el que participaron 150 mil personas de treinta países diferentes, se observó que el 73 por ciento de los sujetos se sienten satisfechos con su vida sexual.

Estudios nacionales sobre conducta sexual

En España, también se ha estudiado la conducta sexual de sus habitantes. En concreto, el INE, a través de la Federación Española de Sociedades de Sexología.

Planificación del sexo

En estos estudios se observa como la conducta sexual es cada vez más planificada en España. Se concreta el momento del día, el lugar, la ambientación… Esto coincide con el mayor problema sexual de las parejas españolas, que es la pereza sexual o la falta de deseo.

Es importante darle su tiempo a las relaciones sexuales, al igual que guardamos hueco todos los días para otras actividades vitales, como comer o dormir.

Al igual que la comida se planifica sin tener hambre, parece que los españoles poco a poco comprenden que el sexo también se puede planificar sin querer ser mantenido ipso facto.

No obstante, aún un 57 por ciento de personas piensa que planificar las relaciones sexuales las empeora, cuando esto no tiene por qué ser así.

Valoración del rendimiento en la cama

En el estudio sigma II, llevado a cabo por la Asociación Española para la Salud Sexual, se observó la valoración del rendimiento sexual de los participantes.

En él se vio como las personas, tanto hombres como mujeres, suelen ser muy autocríticios con la ejecución sexual. Esto es así porque la nota media que sus parejas daban a su desempeño era mayor que las que ellos y ellas se daban.

Mientras que los hombres se daban una valoración media de 7,14, sus parejas les daban un 7,28 sobre 10. En el caso de las mujeres, ellas se daban a sí mismas una nota de 7,36, mientras que sus parejas les brindaban con un 7,70.

Dificultades para mantener relaciones

En ese mismo estudio, se observó como la actividad sexual sí era reconocida como valiosa, pero supeditada a otros valores —hay cosas que están por encima—.

Respecto a las dificultades para mantener relaciones sexuales, en España las razones principales son la timidez y el miedo excesivo por no llegar al orgasmo. En las mujeres existe mayor timidez, aunque en los hombres el no saber relacionarse con otras personas de interés sexual —o ligar— es un factor importante.

Duración de la relación sexual

La conducta sexual según la ciencia es mucho más fiable que cualquier cosa que hayamos escuchado en una fiesta o entre amigos. Por ello, la ciencia y los encuestados parecen tener la clave sobre lo que de verdad tiene que durar una penetración —vaginal o anal— para que sea adecuada y agradable.

En una encuesta realizada por Eric Corty y Jenay Guardiani,  investigadores de la Penn State Erie, se les preguntó a cincuenta personas, integrantes de la Society of Sex Therapy and Research, acerca de la duración de la relación sexual —entendida desde la penetración—. Los resultados fueron los siguientes:

  • Penetración de uno a dos minutos: muy corta.
  • De tres a siete minutos: adecuada.
  • De siete a trece minutos: deseable.
  • De trece a treinta minutos: muy larga.

Pareja besándose en la cama para representar la práctica del cuckolding

La clínica sexual

La conducta sexual según la ciencia también habla de la clínica sexual, esto es, de los trastornos y disfunciones sexuales.

Se ha observado como entre un 35 y un 60 por ciento de mujeres presenta algún tipo de disfunción sexual. Un 48 por ciento tiene problemas de excitación y un 35 por ciento de falta de interés por el deseo sexual, anorgasmia, vaginismo o dispareunia.

En el caso de los hombres, un 40 por ciento tiene problemas con la erección o la eyaculación, así como un 16 por ciento presenta falta de interés por el sexo.

Solo el 30 por ciento de las personas que padecen algún problema de índole sexual consulta con un especialista.

Los jóvenes españoles y el sexo

Los datos también ilustran sobre el comportamiento sexual de los jóvenes de entre 18 y 35 años, a nivel nacional. Los datos a los que se llegaron son:

  • El sexo oral es la práctica sexual más común —un 88 por ciento de jóvenes respondió practicarlo con regularidad—.
  • El preservativo masculino es el método anticonceptivo más utilizado, siete de cada diez lo utilizan.
  • La media de relaciones sexuales mantenida al año por los jóvenes es 86 encuentros sexuales.
  • El tiempo medio en el que llegan al orgasmo está entre los 11 y los 30 minutos.

Debido a la infinitud de sesgos que encontramos en relación con la conducta sexual y el sexo en general, es importante investigar antes de sostener en firme cualquier hipótesis.

Por ello, basarse en datos y estudiar la conducta sexual según la ciencia se postula como una medida importante para continuar con la liberación sexual y evitar futuros problemas sexuales basados en datos que ni siquiera sabemos si son verdad.

La conducta sexual cambia cada año, despojándose de los estereotipos y en busca la aceptación plena de algo que parece asustar: el sexo.