La depresión, el dolor que se vuelve sombra

Cristina Roda Rivera · 8 junio, 2015

A veces identificamos las lágrimas con la expresión del dolor, pero en muchas ocasiones el dolor profundo no encuentra medios para su desahogo y hacerse comunicativo a los demás. Algunas personas  incluso reprimen este llanto porque les resulta vergonzoso exponer sus sentimientos en público, temen ser juzgados o estigmatizados y que su sufrimiento sea evaluado. Pero debemos ser conscientes de que el llanto no es la única vía por la que se expresa la tristeza.

¿Qué es la depresión?

La depresión es un tema muy complejo, con una solución terapeútica difícil, que requiere de una explicación y una intervención desde diversos ámbitos del conocimiento. Los científicos lo asocian con una bajada en el número de reforzadores, o de conductas reforzadas positivamente, es decir: el sujeto deja de obtener placer por las cosas que hace. Puede ser porque las acciones hayan cambiado en su forma y contenido y ya no le resulten tan placenteras (cambio de compañía, de lugares, etc…), porque aunque las haga, su mundo interior no las procesa de la misma forma por algún evento psicológico que haya tenido lugar….o simplemente, el sujeto se encuentra tan triste que ni tan siquiera las realiza. Esta es, sin duda, una de las formas más peligrosas en la que se manifiesta la tristeza: como no nos sentimos motivados por lo que nos rodea, no hacemos nada, y por tanto tampoco obtenemos ningún feed-back, ni positivo ni negativo. No sabemos cuidar de nosotros mismos. Nos hacemos daño continuamente.

¿Cómo frenar este dolor?

Una vez que nos encontramos en esta situación, la búsqueda de ayuda profesional podrá marcar una brecha sustancial respecto a nuestra evolución futura. En primer lugar se deberá establecer un diagnóstico certero, pero de nada valdrá saber que pensamientos nos están haciendo daño o nos están haciendo evitar enfrentarnos con él. Debemos establecer un tratamiento enfocado a hechos.

¿Es estar en la cama llorando la única forma de saber si es depresión?

Muchos pacientes asocian la depresión con estar todo el día en la cama llorando, cuando esto puede llevar a equivocaciones y también da lugar a que no prestemos atención a otro tipo de conductas que también indican el momento tan sumamente delicado que atravesamos.   Depresion

Describiendo la depresión

Síntomas emocionales:

La depresión tiene en la tristeza su síntoma anímico por excelencia, y en caso de depresiones severas el sujeto puede hasta llegar a negar ese sentimiento de tristeza. Pero hay otros síntomas anímicos: la irritabilidad, la sensación de vacío, el nerviosismo.

Síntomas motivacionales y conductuales:

Apatía, indiferencia, anhedonia. Incluso puede haber una desaparición de respuestas motoras, de gestos, dificultad de movimiento que no se debe a otra patología. En los casos más graves se puede llegar al “estupor depresivo” (mutismo y parálisis motora).

Síntomas cognitivos:

Se da una alteración de la memoria, la atención y la capacidad de concentración. El conocimiento y los juicios acerca de uno mismo está alterados: culpa excesiva, pérdida de autoestima y desprecio por uno mismo.

Síntomas físicos:

Insomnio, fatiga excesiva, pérdida o aumento del apetito, disminución de la actividad sexual.

Síntomas sociales:

Se produce un deterioro de las relaciones interpersonales, y si se da el aislamiento tiene un peor pronóstico.

¿Es posible curarme?

La depresión a veces se llama “la enfermedad del alma” en términos más líricos, pero es una enfermedad que puede llegar a ser grave y que requiere tratamiento. Hay gran variedad de terapias (La cognitivo conductual de Beck, Terapia interpersonal o Terapias conductuales). Lo importante es entender que aunque no lloremos (quizás hasta no podamos) hay muchos síntomas que nos deben tener alerta.

Porque aguantar ser fuerte, nos puede llevar a llegar a ser muy débiles. Si te está pasando, pedir ayuda es un paso valiente.