La depresión infantil consejos para ayudar a superarla

30 julio, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
La depresión en los niños es cada vez más frecuente. Realidades como el bullying suelen estar detrás de esta realidad que necesita de nuestra atención y sensibilidad para actuar lo antes posible.

La depresión infantil afecta, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a casi un 5% de nuestros niños. Esta condición psicológica experimentada a edades tempranas, tiene además un serio efecto a nivel físico e incluso madurativo. Los factores que desencadenan esta realidad son múltiple. Pero lo más importante, es sin duda, ser sensibles un hecho cada vez más común.

Si bien es cierto que las tasas de depresión están aumentando en adolescentes, esa cohorte de edad contenida antes de la pubertad queda a menudo descuidado. Tanto es así, que la presencia de este trastorno del ánimo en niños, no fue tomado en cuenta hasta hace unas pocas décadas. Es más, estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Medicina de George Washington, por parte del doctor Louis Citryn, nos señalan algo interesante.

No fue hasta los años 70 cuando empezó a considerarse la necesidad de describir la depresión infantil como una entidad clínica. La urgencia por hacerlo así, surgió a raíz de un hecho evidente: existía una población de adolescentes y adultos jóvenes con enfermedades y trastornos crónicos cuyo orígen, estaba sin duda en una depresión sufrida en la infancia y no tratada.

“El mundo nos rompe a todos y después muchos se vuelven más fuertes en los lugares rotos.”
-Ernest Hemingway-

Niño triste y solo mirando por la ventana simbolizando la depresión infantil

La depresión infantil: causas y criterios de diagnóstico

La depresión infantil interfiere en el correcto desarrollo físico y psicológico del niño. Asimismo, algo que queda en evidencia es que al alcanzar la edad adulta, es común que la persona se sienta más vulnerable y con menos recursos para afrontar las dificultades cotidianas.

Por otro lado, no podemos pasar por alto la implicación social que tienen los trastornos del ánimo en la edad infantil y juvenil. Estudios como el llevado a cabo por el doctor Raphael Kelvin, en la Universidad de Manchester, nos recuerdan que sufrir depresión entre los 5 y los 10 años implica padecer retraso y problemas escolares, reduciendo así las perspectivas de futuro de estos niños.

Veamos no obstante, más datos al respecto.

¿Cuáles son las causas de la depresión en los niños?

Hay unos factores claves que aumentan el riesgo de que un niño sufra depresión. Son los siguientes:

niño para representar la depresión infantil

Criterios para diagnosticar la depresión infantil

Las manifestaciones básicas de la depresión en niños y adolescentes son diferentes a las de los adultos. Esto hace por ejemplo, que en un aula un maestro pueda pensar que ese niño presenta mala conducta. Eso hace también que los familiares cercanos a ese pequeño, lo relacionen con su carácter o personalidad. Sin embargo, debemos tenerlo claro, hay conductas que no son normales y por tanto, debemos estar atentos.

La CIE-10 (Clasificación internacional de enfermedades) nos ofrece los siguientes criterios:

  • Expresión triste, apatía, recogimiento e inmovilidad persistente.
  • Pueden mostrar ataques repentinos de ira, romper algo o incluso pelearse con otros niños.
  • Falta de energía. No juega, no quiere ir al colegio, presenta desmotivación y falta de interés por casi todo lo que le rodea.
  • Se aburren con frecuencia.
  • Problemas de concentración.
  • Alteraciones del sueño.
  • Enuresis (vuelven a hacerse pis en la cama).
  • Comportamientos autolesivos.
  • Pérdida de peso.
  • Es común que se quejen de dolor de barriga, de cabeza, etc.

Consejos para superar la depresión infantil

El primer paso para tratar la depresión infantil es conocer el detonante. Tal y como hemos señalado, la causa más común de este trastorno del ánimo es el maltrato, el abuso o un entorno familiar problemático que descuida la atención del niño. Más allá de estos factores, existen otros que también debemos considerar como es el bullying. Sea como sea, un correcto diagnóstico es clave en todos los casos.

Veamos cuáles son los consejos básicos para tratar estas condiciones.

La implicación del entorno: terapia familiar

El niño con depresión necesita no solo a un terapeuta o psicólogo infantil. Es vital que cuente con un entorno familiar seguro, afectuoso y nutritivo capaz de aplicar en casa los consejos que les ofrecerá el profesional. Por ello, un primer paso que nos servirá de gran ayuda es llevar a cabo también una adecuada terapia familiar para guiar a los progenitores, e identificar además, que patrones o conductas deberían corregirse para mejorar el bienestar del pequeño.

Terapia cognitivo-conductual

El enfoque cognitivo-conductual nos permitirá sin duda ir ayudando y comprendiendo la realidad que vive el niño. Los pasos que seguiremos son los siguientes:

  • Escuchar y facilitar la expresión emocional. Podemos usar técnicas proyectivas, dibujos, juegos, etc.
  • Enseñarle estrategias para mejorar su estado de ánimo, canalizar la ira, la tristeza, etc.
  • Entrenar sus habilidades sociales: asertividad, comunicación, inteligencia emocional, resolución de problemas…
  • Enseñarle a llevar rutinas, a cumplir horarios, a disfrutar de las actividades de ocio.
  • Entrenamiento cognitivo: disminuir sus pensamientos negativos, identificar aquellos que afectan a su autoestima
Niño con el corazón en la mano.

Para concluir, la terapia para la depresión infantil dependerá siempre del caso particular de cada niño. Habrán pequeños que necesiten una intervención para tratar los efectos del maltrato o el abuso. Otros que requerirán de adecuadas estrategias para potenciar su autoestima, otros para afrontar las marcas del bullying o de la pérdida de un padre o una madre.

Sea como sea, hay un elemento fundamental del que no puede prescindirse: el apoyo del entorno familiar e incluso del escolar. El bienestar de un niño es responsabilidad de todos. Pensemos en ello.

  • Charles, J., & Fazeli, M. (2017). Depression in children. Australian Family Physician46(12), 901–907.
  • Kelvin, R. (2016, December 1). Depression in children and young people. Paediatrics and Child Health (United Kingdom). Churchill Livingstone. https://doi.org/10.1016/j.paed.2016.08.008