5 claves para detectar el ciberbullying

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 18 diciembre, 2017
Laura Reguera · 18 diciembre, 2017

Se han propuesto numerosas acciones para poder prevenir y combatir el acoso en distintos ámbitos, sobre todo en el escolar y el laboral. Tradicionalmente, ese bullying se ha ejercido de forma presencial mediante insultos, vejaciones o agresiones físicas, pero hoy en día, con las nuevas tecnologías, va un paso más allá.

El mundo digital forma parte de nuestro día a día. Entramos en las redes sociales, compartimos parte de nuestra vida en ellas y nos asomamos a la realidad de los demás. Pero esto puede ser un arma de doble filo. ¿Y si estoy siendo acosado a través de internet? Para tenerlo claro, continúa leyendo y aprende a detectar el ciberbullying.

“Si no hay héroes que te salven, te tienes que convertir en héroe”

-Denpa Kyoshi-

Detectar el ciberbullying empieza por tomar conciencia de sus distintas formas

Si pensamos en el acoso a través de internet, nos vienen a la cabeza las situaciones en las que se insulta o amenaza a través de aplicaciones de mensajería instantánea o de redes sociales. Pero no es solo eso. Para detectar el ciberbullying tenemos que tener claro que podemos sufrirlo de distintas maneras. Esta es la primera clave.

Así, también estamos siendo acosados si han suplantado nuestra identidad en alguna de estas redes sociales o aplicaciones y están mandando mensajes a otras personas bajo nuestro nombre e imagen. De la misma manera, sufrimos ciberbullying si retocan ofensivamente alguna de nuestras fotos y/o la etiquetan de forma insultante.

Por otro lado, también ocurre si nos graban o nos hacen fotos y las publican sin nuestro consentimiento en algún portal de la red. En definitiva, cuando alguien usa algún medio tecnológico para realizar actuaciones que nos resulten desagradables u ofensivas, nos está acosando.

Persona mirando su ordenador

Valorar, contar y reunir información, fundamental a la hora de detectar el ciberbullying

Una vez que tenemos claro las situaciones en las que podemos hablar de acoso en el mundo virtual, ¿qué hacemos si identificamos que nos encontramos en una situación similar? He aquí el segundo punto clave: analizar y valorar lo sucedido. En este momento, tendremos que reflexionar sobre cómo nos afecta a nivel social y personal lo que está ocurriendo.

Podemos encontrarnos con varios escenarios. En primer lugar, puede realmente ser una broma entre amigos sin mayor importancia y que no nos afecta. Por el contrario, puede ser que sea una situación en la que nos sintamos ofendidos, inseguros y dolidos. En este caso llegaremos al tercer punto clave: contarlo.

“Nunca seas maltratado en silencio. Nunca te permitas a ti mismo ser una víctima. No aceptes que nadie defina tu vida, defínete a ti mismo”

-Tim Fields-

Si eres menor, lo mejor es recurrir a tus padres y/o profesores. Ellos te van a poder ayudar a solucionar mejor la situación. Pero no tienes por qué hablarlo solo con ellos, también puedes recurrir a amigos o compañeros que te pueden echar una mano a la hora de ver qué está ocurriendo exactamente, además de comprenderte y apoyarte.

Con esto pondremos en marcha la cuarta clave: reunir información al respecto (¡sin deshacernos de ella, aunque nos sea desagradable!). Para ello, vamos a tratar de esclarecer qué es lo que ha pasado; cómo, cuándo y durante cuánto tiempo lleva pasando; quiénes están implicados y qué pretenden al hacer esto, así como los desencadenantes de la situación.

Hombre mirando los mensajes de su móvil sufriendo ciberbullying

Al detectar el ciberbullying tenemos que tratar de ponerle solución

Sufrir este acoso es injusto y doloroso, y por lo tanto vamos a tratar de ponerle fin. Así, llegamos al último punto clave: buscar soluciones y ponerlas en marcha. Como ya se ha comentado antes, es una situación compleja, por lo que no hay que tener miedo ni vergüenza por pedir ayuda.

“A menudo, el camino correcto es el que puede ser más duro de seguir. Pero el camino duro es también el que te hará crecer como ser humano”

-Karen Mueller Coombs-

Para poder conseguirlo, tendremos que analizar la información que hemos recabado. Así, hay que valorar si podemos hablar directamente con la o las personas implicadas para tratar de solucionar lo que está pasando. De nuevo, ¡no tenemos porqué hacerlo solos! Puede ser que así obtengamos la comprensión que necesitamos y el sumatorio de fuerzas para que la situación termine.

Pero si no logramos que se solucione lo que está pasando, tendremos que recurrir a otros medios. En primer lugar, tendremos que ponerlo en conocimiento de alguna autoridad superior (de los profesores en el entorno escolar o de los jefes en el laboral) para que tome cartas en el asunto… Recuerda, ¡detectar el ciberbullying es el primer paso para hacerle frente!

Imágenes cortesía de Jay Wennington, Sergey Zolkin y Gilles Lambert.