La dificultad no es una losa, sino un peldaño para elevarte

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 4 septiembre, 2016
Eva Maria Rodríguez · 4 septiembre, 2016

Ningún camino está exento de obstáculos. La dificultad aparecen casi a cada paso que das. Tú eliges si cargas con las dificultades como una losa sobre tu cabeza o las dejas en el suelo y las usas como un peldaño sobre el que elevarte o desde el que saltar. La adversidad, entendida como dificultad, puede ser una excelente oportunidad para crecer. 

La experiencia en superar dificultades y aprender de los fracasos nos capacita para obtener éxitos. No convirtamos la adversidad en una losa que nos aplasta, mejor hagamos de ella un peldaño para ascender.

“Sin una gran experiencia en superar dificultades y en capitalizar fracasos nadie está capacitado para cosechar éxitos notables. No convirtamos la dificultad y la adversidad en una losa que nos aplaste, sino en un escalón para elevarnos”

-Bernabé Tierno-

Ese gran maestro llamado fracaso

Todo aprendizaje importante proviene del fracaso. De hecho, el fracaso es un gran maestro de la vida. Es a través del fracaso como aprendamos las lecciones más grandes que la vida nos puede enseñar.

Desde el momento que intentamos ponernos en pie por primera vez, y nos caemos ante una dificultad, aprendemos que es inevitable fallar alguna vez. Pero también descubrimos que no se puede conseguir algo si no se intenta una y otra vez.

hombre subiendo una escalera formada por globos

Si con la primera caída nos hubiéramos rendido no hubiéramos aprendido a caminar. ¿Qué hubiera sido de tu vida ahora si no hubieras aprendido a caminar? Mira hacia atrás y piensa en todas las cicatrices que tiene tu cuerpo y tu alma. ¿Cuáles te han ayudado a crecer? Seguro que muchas.

Ahora que lo has comprobado por ti mismo, puedes replantear cualquier dificultad que identifiques y usarla para subirte en ella. Ya lo has hecho otras veces. Puedes hacerlo una vez más. Hazlo tantas veces como sea necesario.

¿Por qué crees que unas personas tienen más éxito que otras? ¿Cuestión de suerte? No. Lo que ocurre es que las personas de éxito han fracasado más veces porque no se han rendido y han seguido subiéndose sobre sus fracasos, en vez de dejarlos reposar sobre sus cabezas.

“He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mi para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”

-Michael Jordan-

5 valiosas lecciones que aprendes con cada fracaso

En la vida es inevitable fallar. Creces paso a paso a medida que construyes peldaños con tus errores y fracasos. De estos errores puedes aprender poderosas lecciones que te permitirán ser más consciente de tus experiencias.

1 – Fracasando adquieres experiencia

La primera lección importante obtenida del fracaso es la experienciaLa experiencia  nos ayuda a desarrollar una comprensión más profunda de los dinamismos de la vida. La experiencia de fallar en algo es realmente valioso porque altera por completo nuestra visión sesgada y nos hacer reflexionar sobre la verdadera naturaleza de las situaciones. Esto permite transformarnos y mejorar para sacar lo mejor de nosotros.

“Es preciosa la sabiduría adquirida con la experiencia”.

-Roger Ascham-

2 – Fracasando adquieres conocimiento

El fracaso trae consigo el conocimiento de las cosas de primera mano. No se tiene el mismo conocimiento de algo que se ha vivido en primera persona que de algo que te han contado. Nada puede reemplazar el conocimiento obtenido de fracaso.

“El conocimiento es una aventura incierta que conlleva en sí misma y permanentemente el riesgo de ilusión y de error”.

-Edgar Morin-

Mujer caminando descalza

3 – Fracasando aprendes a ser resiliente

El fracaso ayuda a aumentar la resiliencia. De hecho, para alcanzar un gran éxito hay que conocer la propia capacidad de recuperación. Ser resilientes nos puede ayudar en muchos aspectos, como a moderar nuestras expectativas o a cargar con la responsabilidad que conlleva conseguir las metas o los esfuerzos y sacrificios que hay que hacer para luchar por un objetivo.

4 – Fracasar permite crecer

Cuando no somos capaces de algo crecemos y maduramos como seres humanos. Llegamos a una comprensión más profunda de nuestras vidas y a encontrar respuestas a por qué estamos haciendo las cosas que estamos haciendo. Esto nos ayuda a reflexionar y a tomar las cosas en perspectiva, creciendo desde situaciones dolorosas.

5 – Fracasar nos hace valientes

Una de las lecciones más importantes que podemos aprender de los fracasos es la necesidad de crear y difundir una cantidad muy alta de valor. De hecho, el valor se encuentra en el corazón del éxito y la falta del mismo es alimento fundamental para el fracaso.

“Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo”

-Aristóteles-