La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo

Pedro González Núñez · 18 agosto, 2016

La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo” o “la educación es la llave para abrir la puerta de oro de la libertad” son frases de Nelson Mandela y George Washington Carver, que reflejan perfectamente la importancia transformadora de la adquisición de conocimientos.

Pero no son Mandela o Washington Carver los únicos que han postulado la importancia de la educación. Pensadores, presidentes, filósofos y mentes brillantes como Eisntein, Kennedy o Aristóteles, a lo largo de la historia de la humanidad, también hablan de la importancia de abrir la mente al conocimiento para ser más libres.

“Cualquier hombre que lee mucho y usa poco su propio cerebro, cae en hábitos perezosos de pensamiento”

-Albert Einstein-

Sin embargo, el verdadero poder de la educación no radica en la simple adquisición de conocimientos de forma mecánica. Su fuerza establece la capacidad para para liberar la mente, los pueblos e incluso para acceder a la felicidad.

La educación transforma la vida

Establecer el verdadero poder de la apertura de mente a nuevas experiencias capaces de cambiar el mundo es uno de los objetivos del informe anual que realiza la UNESCO y que lleva por nombre La educación transforma la vida.

Educación de los más jóvenes

Este informe se publica de forma anual y establece los avances de la escolarización infantil a lo largo y ancho del mundo. De momento, los datos son demoledores, pues millones de chicos en todo el mundo no reciben ningún tipo de formación a lo largo de su vida.

No obstante, la finalidad que persigue la UNESCO con este trabajo es bastante ambiciosa. Consideran como el objetivo del milenio el conseguir que todos los niños del mundo reciban como mínimo educación primaria universal, pudiendo terminar al menos un ciclo completo de enseñanza.

Por qué la educación

¿Por qué nos hacemos eco del informe de la UNESCO? Este dossier no es solo importante para saber el estado de la educación infantil a nivel mundial, también realiza una importante labor reflejando los aspectos que la formación debe contener para que sea adaptable a la realidad y sirva para el niño:

  • Según el informe, se reflejan datos como que aquellas madres que no recibieron ningún tipo de formación y conocimientos tienen un mayor riesgo de muerte como consecuencia del parto.
  • Aquellos países con mayor formación entre su población han reducido el número de muertes infantiles gracias a la prevención, sobre todo.
  • Las madres con mayor nivel educativo logran una tasa de supervivencia de sus hijos más elevada.
  • La nutrición de los niños mejora gracias a la mayor formación de las madres.
  • Las sociedades más educadas y formadas tienen sueldos menos dispares entre hombres y mujeres.
  • El nivel educativo de las madres refleja las posibilidades de casarse a una edad más o menos temprana.
  • Las sociedades con mayor nivel educativo son más tolerantes.
  • Una educación igualitaria demuestra que la prosperidad nacional es más elevada y acelerada.
  • La preocupación por el medio ambiente también es más elevada en sociedades con mayor nivel educativo.
Niños felices saliendo de clase

“Educas a un hombre y educas a un hombre. Educas a una mujer y educa a una generación”

-Brigham Young-

¿Por qué es tan importante educar?

Como podemos ver en el informe de la UNESCO, educar es una labor básica que redunda directamente en el bienestar de los pueblos. Las sociedades y su capacidad para adquirir niveles elevados de vida están directamente relacionadas con la adquisición de conocimiento y la apertura de mente a nuevas tecnologías, historia, filosofía, matemáticas y otras materias universales y necesarias.

Pero la educación no puede detenerse en la simple adquisición de conocimientos técnicos. Además, debe ir acompañada de la capacidad de comprensión. Ha de implicar empatía, solidaridad, generosidad, bondad, amor, libertad, felicidad, etc.

La realidad ha demostrado que países más solidarios e igualitarios como Suecia, Finlandia, Islandia e incluso Bután tienen niveles de vida y calidad de vida en sus habitantes mucho más elevados que otros poco formados.

Hemos de ser conscientes de que en este barco que se llama planeta Tierra estamos todos a bordo. Hacer del mundo una sociedad más formada, educada, comprensiva y justa es tarea de cada uno de nosotros. De ahí la importancia capital de una educación igualitaria y bondadosa que nos invite a pensar, a comprender, a emitir juicios críticos y a ser más empáticos y comprensivos.