La extraordinaria historia de Soichiro Honda

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 8 febrero, 2018
Edith Sánchez · 8 febrero, 2018

Soichiro Honda, quizás muchos no saben de quién se trata. En cambio, cuando se menciona la marca “Honda”, de seguro son pocas las personas en el mundo que no han oído hablar de ella. Soichiro es precisamente la persona que está detrás de esa famosa multinacional. Y su historia, más allá de ser la de un empresario, resulta ser un excelente testimonio de lucha y superación.

Soichiro Honda nació en el seno de una familia muy humilde, en una pequeña provincia de Japón llamada Komyo. Apenas comenzaba el siglo XX. Siendo todavía muy pequeño, a su pueblo llegó por primera vez un automóvil. Era un Ford y Soichiro quedó fascinado al verlo. Le pareció increíble todo lo que este artefacto podía hacer. Entonces, comenzó a soñar con la idea de construir su propio automóvil.

Un refrán japonés dice literalmente “Iza la vela con tu mano más fuerte”. Eso significa que en la vida tienes que ir tras las oportunidades para las cuales estás mejor preparado”.

-Soichiro Honda-

A los 15 años Soichiro Honda se mudó a Tokio. Consiguió trabajo en un taller. Hizo buenas migas con su jefe y mostró una enorme pasión por su trabajo desde el primer día. Por eso, un día el dueño del taller le propuso que tomara algunas partes de avión que estaban tiradas por ahí y con ellas construyera un coche de carreras.

Soichiro Honda con su moto

El comienzo de la leyenda de Soichiro Honda

Construir un automóvil era el sueño dorado de Soichiro Honda. Por eso cuando se lo propusieron, no dudó ni por un segundo. Combinando técnicas industriales y artesanales, por fin logró construir el primer modelo. Él mismo fabricó la mayoría de las piezas. Con sus propias manos, esculpió los radios de las ruedas en madera.

Así nació el modelo “Curtiss”, un extraordinario coche que de inmediato fue probado en carrera. En 1924 ganó el campeonato de Japón. Por aquel entonces, Soichiro Honda tenía tan solo 18 años de edad.

No se destapó solo como un mecánico apasionado y perseverante, sino que también se hizo piloto de carreras. En esta actividad también alcanzó un notable desempeño. Estableció una marca al conseguir que su automóvil alcanzara la velocidad de 120 Km/h. Esta marca se mantuvo vigente durante 20 años en Japón.

Un camino de perseverancia

Cuando Soichiro Honda tenía 21 años, decidió volver a su pueblo natal. Había trabajado durante 6 años como empleado en un taller y estaba listo para dar el siguiente paso. Al año siguiente montó su primera fábrica, la “Toukai presition machine company. Esta se dedicaba a fabricar partes de automóviles. Básicamente construían aros de pistón.

Se dice que desarrollar estas piezas le costó un gran esfuerzo. Aun así, se mantuvo en el empeño y logró fabricarlas con una excelente calidad. Esto le permitió venderlas a la compañía Toyota. Esta actividad fue la que le permitió sobrevivir durante muchos años.

Durante su juventud, Soichiro Honda despreció el estudio. Solía decir que “Si la teoría promoviera la creatividad, todos los profesores habrían sido los inventores. Con los años, comprendió que estudiar era una vía de crecimiento. Por eso decidió inscribirse en la escuela técnica de Hamamatsu. Sin embargo, Honda fue expulsado de esa institución. Se negó a presentar el examen final, por considerarlo inútil.

Soichiro Honda con equipo de trabajo

Un superviviente

Soichiro Honda tuvo que ser testigo de las dos grandes guerras y además del conflicto bélico entre China y Japón. Después de la Segunda Guerra Mundial, el país estaba completamente devastado y desmoralizado. Honda perdió todo lo que había construido debido a los bombardeos.

Tomó entonces una decisión. Iba a darse un año de descanso. Montó una destilería de whisky en su propia casa. Durante ese año no hizo más que fabricar licor para sí mismo y para sus amigos. Seguramente también aprovechó ese tiempo para definir el rumbo a seguir, después de haberlo perdido todo. Sus reflexiones debieron ser muy agudas, ya que después de esto comenzó su verdadera etapa de éxito.

Soichiro Honda

En 1946, Soichiro Honda fundó una nueva empresa a la que llamó Honda Technical Research Institute. El parque automotor de Japón era prácticamente inexistente. Por eso se dedicaría a fabricar motocicletas, un medio más barato que podría resultar útil en las nuevas circunstancias. Acertó. Logró construir un motor liviano y menos ruidoso que los usuales y esto lo llevó a un triunfo sin precedentes.

En 1973, Soichiro Honda dejó de trabajar para su propia compañía. Había creado la “Fundación Honda”, dedicada a la protección del medio ambiente. Desde ese año le empeñó todo su esfuerzo y empeño a esa labor. Murió en agosto de 1991, habiéndose consolidado como el mayor fabricante de motocicletas de todo el mundo.