La habilidad de sentir asombro, el secreto de percibir las maravillas que te rodean

06 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Sentir asombro por las pequeñas cosas, por lo cotidiano, hace que, sin duda, la vida tenga mayor sabor y sentido
 

A medida que crecemos creemos saberlo todo y vamos perdiendo nuestra capacidad de asombro. ¿No sería genial volver a ser como niños y asombrarnos de aquellas cosas que nos rodean, como si fueran la primera vez que las vemos? Por ejemplo, una obra de arte, un paisaje, un beso…

A los ojos de un niño, no hay siete maravillas en el mundo. Hay siete millones.”  –  Walt Streightiff

La pérdida del asombro en el adulto

Como el mundo es un lugar completamente nuevo para los niños, ellos tienen la capacidad innata de asombrarse. Entonces, ¿qué pasa durante el proceso de convertirse en adulto que hace que perdamos esa habilidad de maravillarnos? Muchos asocian el asombrarse con la inmadurez y, por eso, los adultos piensan que son demasiado viejos, sensatos o inteligentes como para sentir asombro.

Sin embargo, no podrían estar más lejos de la verdad. El asombro es la capacidad de percibir lo bello, lo excepcional, y lo impresionante en todo lo que nos rodea. Contribuye a nuestra felicidad, creatividad y motivación.

Niña con cara de asombro

En una ocasión un profesor dijo que la belleza es algo que uno aprecia o admira sin ningún tipo de interés en una ganancia personal. La cultura de hoy lamentablemente está centrada en lo material. Además, la publicidad ha hecho que nos centremos en lo que no tenemos. Queremos todo lo nuevo y lo queremos ahora. Entonces, ¿Cómo puedes renovar tu habilidad de sentir asombro?

 

Logros Humanos

El arte, el teatro, la música, la pintura, la escultura… nos ayuda a recordar que el ser humano es capaz de crear obras increíbles. Igualmente, uno puede sentir asombro por los logros de los demás, pensando en el trabajo y en el sacrificio que implicó realizarlo. Cada obra conlleva tiempo, energía, perseverancia, destreza y creatividad.

Una manera muy sencilla y efectiva para aumentar tu aprecio por tales maravillas es dejar a un lado los temores y experimentar por ti mismo. Hacer un curso de pintura, tratar de aprender a tocar un instrumento o participar en una obra dramática, te hará ver que hacerse experto no es tan fácil.

Asombrarse por la Naturaleza

Puedes recobrar esta inestimable habilidad deteniéndote a contemplar y aprender sobre la naturaleza con detenimiento. Todo parece ordinario a primera vista. Sin embargo, cuando tomas unos minutos para realmente abrir los ojos y observar y luego meditar, las cosas empiezan a cobrar más valor.

Mujer feliz al recuperar la capacidad de asombro

Usa tus cinco sentidos. Analiza los elementos presentes en la naturaleza. Cuando veas un árbol, piensa en sus raíces, en su copa, en la savia fluyendo por su interior. Nota la suave brisa en tu rostro, escucha los ruidos de la naturaleza (pájaros, insectos, etc.). Siente que eres uno con la naturaleza.

 

Sacar tiempo para aprender cosas nuevas acerca de elementos cotidianos puede resucitar tu habilidad de sentir asombro. Tomemos por ejemplo un sencillo plátano. ¿Sabías que esta fruta tan común contiene un componente químico que alivia la picazón y la inflamación de la picadura de mosquito? Ahora cada vez que veas uno, lo harás lleno de asombro.

En definitiva, recuperar la capacidad de asombrarnos ante lo pequeño, lo simple y lo natural puede devolvernos esa ilusión por la “magia” que teníamos en nuestra niñez. No te prives de las emociones que resultan de saborear la vida en plenitud, como el asombro, la admiración, el respeto y el aprecio. Abre tus ojos; mira las siete millones de maravillas a tu alrededor…