La herramienta olvidada contra el estrés - La Mente es Maravillosa

La herramienta olvidada contra el estrés

José Mariano Biaus 6 noviembre, 2013 en Actualidad y psicología 0 compartidos

El estrés ya forma parte del paisaje cotidiano de las aceras y calzadas de ciudades grandes (y no ten grandes). Personas que van corriendo ausentes del presente persiguiendo aun futuro que parece ir siempre un paso por delante de ellas. Una rutina laboral, cada vez más exigente, la falta de espacios para el ocio en nuestra agenda e incluso las vacaciones son causa de estrés.

El estrés produce nerviosismo, ansiedad, sobreactividad y está asociado con enfermedades cardiovasculares, que tienen cada vez una mayor incidencia y gravedad. Una sencilla medida para mantenerlo alejado es, simplemente, EL DESCANSO. Así, envarios países las empresas tienen un espacio donde sus empleados pueden tomar una siesta o simplemente relajarse un rato.

La siesta, al darse al comienzo de la tarde, ayuda a cortar el día. Esta ruptura es una gran oportunidad para salirnos de la línea acciones y preocupaciones que se suceden, para hallar soluciones a problemas complicados o, simplemente, para desactivar los sentidos.

Lo que los especialistas recomiendan es un máximo de veinte minutos de descanso, y que este se de bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, tiene que haber luz en el ambiente ya que el cuerpo al despertar y percibir la luz se da cuenta que es de día. Si nos ponemos a oscuras al momento de levantarnos el cuerpo puede detectar mal el horario y percibir que es de noche. Esto explica por qué mucha gente, a pesar de haber dormido placenteramente los veinte minutos, se levanta cansada de la siesta.

La "hora de la siesta" y otras formas de deshacernos de la tensión

En muchos lugares "la hora de la siesta" es sagrada. Así, todos los comercios y oficinas cierran sus puertas, habitualmente entre el mediodía y las cuatro de la tarde. Esto se da generalmente en poblaciones pequeñas o medianas, ya que en las grandes ciudades, debido al ritmo de vida, ese corte es difícil que suceda. Si este es nuestro caso, algunas buenas alternativas pueden ser las siguientes:

Usar la hora del almuerzo para descansar es una buena medida. Si llevamos de casa la comida y pensamos tomarla en el mismo sitio donde trabajamos, es bueno que despejemos la mesa, apaguemos el ordenador o charlemos un rato con nuestros compañeros de trabajo.

Otra opción, es aprovechar que tenemos que salir para hacer algún recado para sentarnos un rato en un banco o dar un pequeño paseo tranquilos.

Al final, lo más importante, sea cuál sea el lugar y el tiempo, es que nos deshagamos de la tensión que poco a poco hemos ido acumulando, que miremos de otra forma esos problemas que nos preocupan, y finalmente, que le demos un descanso a los sentidos que llevan muchas horas trabajando en modo de alerta. Si lo hacemos así, probablemente el estrés se lo pensará un poco más antes de aparecer en nuestras vidas y de hacerlo sus consecuencias seran mucho menores en número y leves en intensidad.

José Mariano Biaus

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