“La hormona masculina” (testosterona) y las mujeres

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 septiembre, 2018
Sofia Alcausa Hidalgo · 8 diciembre, 2014

Aunque la testosterona es la “hormona masculina” por excelencia, tanto la mujer como el hombre producen esta hormona, aunque el hombre la genera entre 20 y 40 veces más que la mujer. El 90% de la testosterona se produce en las mujeres en los ovarios y en el hombre en los testículos, tan solo una mínima parte se genera en la capa externa de la glándula suprarrenal.

¿Cómo se manifiesta la producción de testosterona?

Los niveles de producción de esta hormona se manifiestan de diferente manera en hombres y en mujeres. Las diferencias son notables.

En los hombres

Hombre pensandocon déficit de testosterona

La producción de testosterona en el hombre se refleja en varios aspectos y es determinante en determinadas etapas. En general, esta hormona se refleja o tiene una función primordial en estos puntos:

  • La voz
  • El vello
  • El crecimiento de los genitales
  • El crecimiento y la maduración de los huesos

En el caso de los hombres, una producción insuficiente puede acarrear diferentes problemas. Desde falta de apetito sexual o disfunción eréctil a depresión, fatiga, falta de concentración y memoria o pérdida de masa ósea, entre otros.

En las mujeres

De manera resumida, la testosterona en la mujer afecta a algunos comportamientos y también al aspecto físico. Sobre todo en estas cuestiones:

  • La libido y el deseo sexual
  • Mejora las experiencias sexuales y también el ánimo
  • Contribuye a tener los huesos más fuertes, reforzar la masa muscular y mayor resistencia.

Mujer con ojos cerrados y déficit de testosterona

¿Qué ocurre si los niveles de testosterona no son adecuados?

Ya adelantábamos algunos de los problemas que puede provocar un déficit de testosterona, sobre todo en los hombres. En líneas generales, se puede hablar de cansancio, insomnio, riesgo de padecer diabetes y pérdida de cabello. También se pueden producir alteraciones en el estado de ánimo, pérdida de la masa muscular y osea o disminución del deseo sexual.

El poder de la testosterona en las mujeres

Desde hace tiempo se investiga la influencia de los niveles de testosterona también en las mujeres. Y, si considerábamos la testosterona como cosa de hombres, los estudios revelan que no es así y que esta hormona también tiene importantes efectos sobre las mujeres.

Uno de los más interesantes estudios lo realizó la Universidad de Florida y se publicó en “Evolution of Human Behaviour”. Esta investigación revela que cuando las mujeres huelen que sus competidoras están ovulando y, por lo tanto, pueden quitarle a su “macho” suben los picos de testosterona. Esto lo que hace es que las mujeres se vuelvan más hostiles, sean más proclives al sexo casual y tengan orgasmos más intensos.

pareja tocándose las manos

Otro estudio, esta vez publicado en “Archives of Sexual Behavior” afirma que cuando se disparan los niveles de testosterona en las mujeres son más proclives a la masturbación.

Mientras tanto, investigaciones del Centro de neuroimágenes Wellcome Trust del Colegio Universitario de Londres les han llevado a afirmar que cuando sube la testosterona en las mujeres se vuelven más ególatras y egoistas.

Y no solo eso, sino que, según Luigi Zingales, de la Universidad de Chicago, la testosterona en proporciones más altas de lo normal en las mujeres las vuelve más arriesgadas.

Todavía queda mucho camino por delante

Sin embargo, a pesar de los resultados existentes hasta la fecha a cerca de la relación de la testosterona y la mujer, éstos siguen representando un pequeño número en comparación con las investigaciones sobre la testosterona en hombres. Según Davis y Wahlin-Jacobsen (2014), la testosterona posee efectos cardiovasculares favorables en las mujeres pero todavía deben investigar más esta área.

Estas autoras también señalan que la testosterona podría estar relacionada con el retraso en el deterioro cognitivo y la demencia, pero hacen falta más investigaciones que arrojen luz sobre estos hallazgos. También se señala la necesidad de más estudios para confirmar los beneficios en la salud musculo-esquelética y el riesgo de sufrir fracturas con facilidad.

Como dice el profesor Alex Haslam, experto en psicología social de la Universidad de Exeter, en Inglaterra, para la BBC: “Que nadie dude que las hormonas tengan una función , pero este es un vínculo muy complicado…”.

Foto cortesía de UGREEN 3S