La importancia de mirar hacia delante – Segunda parte

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 26 junio, 2017
José Maria Tabares · 20 septiembre, 2013

¿Os acordáis cuando hace unos artículos atrás os hablé de la importancia de mirar hacia delante? Pues sigamos con esta reflexión, que seguro que a muchos de vosotros os hará falta para recuperaros de una ruptura. Y es que, como ya explicamos, este será un proceso largo, doloroso, y muy tedioso, pero que a la larga nos gratificará con un gran chute de autoestima.

Pues bien, al menos hablando un poco de mi experiencia, después de mi ruptura y pasado un tiempo, acepté que ya mi expareja no me quería. Esto está bien en parte, porque es una forma de asumir la realidad, de que esa persona tan especial, cariñosa, detallista que tanto queríamos ha desaparecido PARA SIEMPRE (aceptarlo es durísimo). Cuando os metáis eso en la cabeza, ya podréis seguir adelante, pero si no, os quedaréis anclados en el pasado, en el dolor, y la eterna tristeza. ¿De verdad queréis sentiros así? Estoy seguro que no.

Por esta razón, cada vez que os levantéis, tenéis que hacer de tripas corazón, y dedicaros únicamente a vostoros mismos, y a las cosas importantes de la vida aparte del amor, como puede ser la familia, amigos o trabajo. Algo de lo que no puede presumir mucha gente de tener. Con esto digo, que con la ruptura no se acaba el mundo. Tienes dos piernas, puedes respirar, eres joven, gozas de salud y trabajo… ¿Acaso se puede pedir más? ¡Créeme que no!

Hay que abrir nuevas puertas
 

Una vez superado el proceso de aceptación, ya entraremos en el proceso de MIRAR HACIA DELANTE. Esta fase es de lo mejor que os podrá pasar tras sufrir un desamor. ¿Y por qué? Seguro que os preguntaréis. Pues básicamente porque ya no tendréis esa dependencia emocional hacia esa persona, aprenderéis a estar solos, y a disfrutar de los pequeños placeres que te da la vida. Os acordaréis de vuestros/as ex, seguro, pero quizá como agua pasada, como una puerta que ya está completamente cerrada. ¿Y sabéis qué viene tras una puerta que se cierra, verdad? Pues nada más y nada menos otra que se abre. Así que no la podéis dejar escapar.

Y es que tras esta nueva oportunidad que os depara la vida, tendréis un mundo abierto de infinitas posibilidades que os abrirán la mente. Conocer gente nueva, deportes de riesgo, viajar, o simplemente hacer lo que os dé la gana sin que tengáis que dar explicaciones a nadie. El tiempo es estrictamente vuestro y de nadie más, y más cuando no tenéis que dedicarlo en una pareja.

Después de cerrar esa puerta de vuestros ex, mucha gente se pregunta lo siguiente. ¿Cuándo me volveré a enamorar? ¿Encontraré de nuevo a mi media naranja? ¡Pues claro que sí! Primer daros tiempo, recuperaros emocionalmente y conoceros mejor que si os agarráis al primer “clavo ardiendo” después puede ser mucho peor. Yo en estos casos prefiero simplemente que el destino haga de las “suyas” y me coloque a esa persona tan especial para mí, en el momento y lugar más insospechado que pueda imaginar. Y esa sensación de incertidumbre hace que tenga aún más ganas de "comerme la vida".

Imagen por cortesía de craig