La intuición es fiable, confía en tu instinto

24 febrero, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

Siempre hemos pensado que la razón era más certera que la intuición. No obstante, existen algunos estudios científicos como el que ha verificado un grupo de científicos guiados por el profesor Marius Usher en la Universidad de Tel Aviv, por el que esta afirmación se pondría en entredicho. En un alto porcentaje de ocasiones, las decisiones basadas en la intuición formal serían tan validas o más como las basadas en la razón. Es decir, tu instinto acierta.

A lo mejor te ha pasado alguna vez, que tu razón te ha dado algo como válido, del cual en el fondo no te fiabas a pies juntillas, pero para lo que no encontráis motivos de peso para justificar ese «no fiaros». Es decir, racionalmente no existen razones para no hacerlo, pero vuestra intuición os dice que es mejor ser prudente. 

«Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.»

-Alejandro Jodorowsky-

El aprendizaje da buenos consejos

La mente tiene infinidad de experiencias grabadas. Desde los 4 años, tenemos recuerdos. Y, a partir de entonces y a lo largo de toda nuestra vida hemos conocido a mucha gente y hemos vivido muchas situaciones, tanto buenas como malas.

Mujer preocupada por su intuición

Todas esas experiencias se nos han quedado grabadas en alguna parte de la memoria, aunque no las podamos revivir vívidamente o nos cueste mucho localizarlas. Igualmente, a veces no sabemos por qué, pero tenemos la sensación de que una persona no es de confianza. También intuimos que algún suceso saldrá mal si tomamos una decisión determinada.

Quizás porque alguna vez conocimos a alguien con esos rasgos y no resultó ser buena persona o tomamos alguna decisión similar que salió mal. Son las denominadas huellas de memoria, altamente valiosas para la especie humana por su gran carga adaptativa. 

La mente es lo más valioso que existe para el ser humano. Entraña en sí misma un proceso de aprendizaje forjado a base de vivencias, las cuales ayudan a que la intuición cobre fuerza. Hay infinidad de decisiones que tomar y no solo la razón te dará un punto de vista bueno, escuchar a la intuición es fiable.

¿Cómo funciona tu instinto intuitivo?

El instinto toma decisiones en cuestión de segundos. Cada día lo hacemos con cosas sencillas como «¿cojo el metro o el autobús?». Ya ni siquiera usamos la razón para tomar esa decisión, porque lo hemos hecho tantas veces y sabemos con qué combinación llegaremos antes, que el instinto ya nos guía en ocasiones, sin tener que razonar.

Pero imaginemos que una persona nace en la selva y crece fuera de la civilización. Si luego la trajéramos a la ciudad no vería tan clara la opción de qué sería mejor, si coger el metro o el autobús, porque nunca lo ha hecho y en su mente no está grabado ese aprendizaje. La intuición no es algo mágico con lo que se nace. De hecho, la desarrollan las personas que aprenden de todo lo que viven y ven a su alrededor.

Según la conferenciante Margarita Amestoy de Sánchez, el empleo de la experiencia, junto con el de la intuición e incluso la inventiva conectan tres ámbitos: el intelectual, el experiencial y el contextual. Estos tres campos integran de manera equilibrada el pensamiento lógico-crítico, la creatividad y la inteligencia emocional.

Mujer probando su intuición

Dos instintos con los que nacemos

Dos de los instintos innatos con los que nacemos, el de supervivencia y el de reproducción sexual, nos han permitido durante centenares de siglos seguir exisiendo como especie. Nos permiten huir de lo que amenaza nuestra vida, sin necesidad de razonar. Pero los instintos son resultado de un aprendizaje previo que llevaron a cabo nuestros antepasados.

Así, para hoy escapar de un fuego, tuvimos que aprender cuál era el peligro que entrañan las llamas. Para no poner la mano sobre el aceite caliente, hemos tenido que aprender de pequeños, que eso «hace pupa» y que hay que apartarse de las sartenes calientes. Es decir, mucho de lo cosechado hoy es fruto de lo plantado hace siglos.

Una vez aprendido lo que nos pone en peligro, el cuerpo  reacciona en cuestión de segundos, huyendo cada vez que algo sea una amenaza para nosotros. La intuición es fiable, pero la tenemos porque hemos aprendido con vivencias, libros, películas y más experiencias del entorno.

Por ello a la hora de tomar decisiones no debes menospreciar tu instinto, ya que posee una información bastante acertada.

Aclaración: esto no quiere decir que cada vez que tengas una intuición, por ejemplo, que creas que vaya a tocarte un número en la lotería o que creas que un restaurante es mejor que otro, vayas a acertar. Ni mucho menos. Hablamos de instintos básicos de supervivencia, que han permitido la adaptación del ser humano, no a las dotes de adivinación ni al acertar en cuestiones de azar. 

  • Bunge, M. (2013). Intuición y razón. Sudamericana.
  • Echavarría, J. D. L. (2009). La intuición en la psicología y la psicoterapia. Revista de Psicología Universidad de Antioquia1(1), 85-94.
  • Sánchez, J. C., Fernández, T. R., & Loy, I. (1995). La génesis de la intuición. Helmholtz y la naturalización del sujeto trascendental kantiano. Revista de Historia de la Psicología16(3-4), 375-382.