La intuición es fiable, confía en tu instinto

24 febrero, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por Cristina Pérez
La mayoría de las veces nuestra intuición nos da la respuesta acertada. Por desgracia, en nuestro mundo actual, lo que instintamente sentimos es secundario a lo que podemos pensar lógica y racionalmente

Se ha demostrado que la intuición es fiable. Así lo han verificado unos científicos guiados por el profesor Marius Usher en la universidad de Tel Aviv. Siempre hemos pensado que la razón acertaba más que las sensaciones intuitivas. No obstante, estudios científicos han confirmado que en un 90% de casos, tu instinto acierta.

A lo mejor os ha pasado alguna vez, que vuestra razón haya dado algo como válido pero en el fondo tenéis una sensación de que no es fiable y no encontráis motivos verdaderos para no fiaros, aunque vuestra intuición os dice que no.

«Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.»

-Alejandro Jodorowsky-

El aprendizaje da buenos consejos

La mente tiene infinidad de experiencias grabadas. Desde que nacemos, hemos conocido a mucha gente y hemos vivido muchas situaciones, tanto buenas como malas.

Mujer preocupada por su intuición

Todas esas experiencias se nos han quedado grabadas y a veces no sabemos por qué, pero tenemos la sensación de que una persona no es de confianza. También de que algún suceso saldrá mal si tomamos una decisión determinada. Quizás porque alguna vez conocimos a alguien con esos rasgos y no resultó ser buena persona o tomamos alguna decisión similar que salió mal.

La mente posee mucha información valiosa. Un aprendizaje forjado a base de vivencias, las cuales ayudan a que la intuición cobre fuerza. Hay infinidad de decisiones que tomar y no solo la razón te dará un punto de vista bueno, escuchar a la intuición es fiable.

¿Cómo funciona tu instinto intuitivo?

El instinto toma decisiones en cuestión de segundos. Cada día lo hacemos con cosas sencillas como «¿cojo el metro o el autobús?», ya ni siquiera usamos la razón para tomar esa decisión, porque lo hemos hecho tantas veces y sabemos con qué combinación llegaremos antes, que el instinto ya nos lleva sin tener que razonar.

Pero imaginemos que una persona nace en la selva y crece fuera de la civilización. Si luego la trajéramos a la ciudad no vería tan clara la opción de qué sería mejor, si coger el metro o el autobús, porque nunca lo ha hecho y en su mente no está grabado ese aprendizaje. La intuición no es algo mágico con lo que se nace. De hecho, la desarrollan las personas que aprenden de todo lo que viven y ven a su alrededor.

Si llevamos a la selva a una persona con una intuición brillante, seguramente allí se sienta menos inteligente. El instinto le funcionará solo en las cosas que ya tenga aprendidas, cosas como que necesita alimento para sobrevivir y buscará por donde pueda para conseguirlo, pero no tendrá los conocimientos que tiene alguien que se ha criado en la selva.

Mujer probando su intuición

Dos instintos con los que nacemos

Nacemos ya con dos instintos innatos, como el de la supervivencia y el de la reproducción sexual. El ser humano huye de lo que amenaza su vida, sin necesidad de razonar, pero tuvimos que aprender cuáles son los peligros que nos pueden hacer daño. Si hay fuego cerca nos apartaremos para no quemarnos, lo aprendimos de pequeños porque nos lo dijeron o desde la experiencia de quemarse y saber que eso duele.

Una vez aprendido lo que nos pone en peligro, el cuerpo  reacciona en cuestión de segundos, huyendo cada vez que algo sea una amenaza para nosotros. La intuición es fiable, pero la tenemos porque hemos aprendido con vivencias, libros, películas y más vivencias del entorno.

Tanta información se une para llegar a la conclusión de la decisión más acertada que podrías tener para obtener bienestar. Por ello a la hora de tomar decisiones no debes menospreciar tu instinto, ya que posee una información bastante acertada. Tus sensaciones internas tienen una buena explicación.

  • Bunge, M. (2013). Intuición y razón. Sudamericana.
  • Echavarría, J. D. L. (2009). La intuición en la psicología y la psicoterapia. Revista de Psicología Universidad de Antioquia1(1), 85-94.
  • Sánchez, J. C., Fernández, T. R., & Loy, I. (1995). La génesis de la intuición. Helmholtz y la naturalización del sujeto trascendental kantiano. Revista de Historia de la Psicología16(3-4), 375-382.