La libertad de ser quien eres

18 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Una de las claves de la vida es sentir que tomamos las riendas de ellas y que vivimos como realmente queremos vivir, sin miedo, sin limitaciones. Que nosotros tenemos el control.
 

Cada ser humano tiene una marca única que lo distingue y es lo que lo hace especial. Sin embargo, al mismo tiempo, muchos de tememos ser como somos realmente; sentimos que nos falta esa libertad. Por tanto, estamos en una constante de búsqueda por mejorar o ser alguien diferente.

Esto se debe a que casi nunca estamos conformes con quienes somos o con como nos perciben. Pero esta constante lucha entre ser quienes queremos ser y no como realmente somos, nos trae innumerables conflictos internos. Todo junto a una buena dosis de estrés y ansiedad, e incluso trastornos que ni nos imaginamos que podríamos tener, como problemas de socialización.

Es cierto que es imposible no verse influenciado por el contexto cultural en el cual nos encontramos. Sin embargo, no debemos dejar que este sea el que domine cada parte de lo que somos. Ya que perderemos nuestra originalidad y nos cuestionaremos cada cosa que hagamos dentro de ese contexto social.

¿Por qué nos dejamos influenciar?

Simplemente, se trata de querer encajar, de querer ser aceptados y poder disfrutar de una buena vida social. Pero, ¿cuántas veces se nos ha dicho que hagamos algo que no queremos y lo hacemos para no ser rechazados o recibir burlas? Bajo ningún concepto queremos ser rechazados o marginados de la sociedad. Básicamente, son dejamos influenciar por ese temor a vernos solos y no encajar. Por ser excluidos del grupo.

Por esta razón a veces pensamos en ser otra persona o en desear una vida diferente. Porque no estamos conformes con quienes somos, o simplemente creemos que los demás tienen vidas mejores y más emocionantes. Pero, ¿realmente esto es cierto? ¿Nos detenemos a evaluar esa vida que tanto queremos y la nuestra?

 

Muchas veces pasamos por alto que somos personas increíbles y muchas veces admiradas por otros que nos rodean y quienes están orgullosos de nosotros. Pero esto no lo es todo, ser tú mismo te da poder de decidir por ti mismo, te da poder y libertad de actuar conforme a tus propias creencias y todo lo que sientes.

¿Qué nos falta para optar por la libertad de ser nosotros mismos?

En ocasiones, nos falta confianza y amor hacia nosotros mismos porque no sabemos ver nuestras cualidades positivas. Generalmente, tendemos a fijarnos en todo aquello que nos falta y que deseamos mejorar. Obviamente, esto lo hacemos por comparación.

Así, solemos compararnos siempre con aquellos que consideramos que tienen más y son mejores que nosotros en algo. Y esto ocurre cuando nos fijamos excesivamente en nuestros defectos. Pero es un error valorarse tan injustamente a uno mismo y sobrevalorar a los demás, No estamos siendo objetivos con nosotros mismos.

Sabes que eres tú mismo el que lleva las riendas de tu mundo interior y el exterior te ayudará a alcanzar una felicidad más plena, ya que es cierto que no todo lo controlamos, pero en lo que respecta a nosotros, estaremos seguros que podemos con ello con simple trabajo y esfuerzo.

¿Pero qué podemos hacer para ser nosotros mimos?

En realidad, hay muchos consejos que se le pueden dar a alguien que quiera ser él mismo.

  • En primer lugar, averigua quien eres
  • Potencia tus virtudes, todo aquello en lo que destaques o se te de mejor
 
  • Si no encuentras nada en lo que destaques, potencia aquello que te interesa
  • Conoce tus límites y trata de mejorarlos lo más que puedas
  • Sigue la vida que realmente te haga feliz
  • Rodéate de aquellos que te apoyen y te animen a seguir tu camino

En conclusión, intentar agradar a los demás todo el tiempo no es lo más indicado, porque te llevara a hacer cosas que no te gusten. No pienses mucho en cómo la gente te ve, la gente envidiosa siempre encontrara cosas negativas que decir de ti, y si te basas en ello, te estarás torturando a ti mismo. Se original, se quién eres, eso te dará una mejor vida porque estarás viviendo bajo tus propias reglas y posibilidades. Sentirás tu propia libertad. En última instancia, serás tú quien determine tu vida.