¿La memoria perdida se puede recuperar?

6 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la neurocientífica Raquel Marín
El paso del tiempo afecta a nuestra memoria. Ahora bien, según un estudio publicado en la revista Nature las pérdidas de memoria se podrían recuperar. La neurocientífica Raquel Marín nos habla sobre ello.

La capacidad memorística suele perderse con la edad. Sin embargo, el proceso puede no ser irreversible.

Algunas técnicas novedosas, como la estimulación magnética transcraneal, parece que podrían revertir la pérdida de la memoria que acompaña en ocasiones al envejecimiento. De hecho, un estudio publicado por Robert MG Reinhart y John A. Nguyen ha demostrado que esta técnica equipara la memoria de los mayores a la de los jóvenes. A continuación lo veremos con más detalle. 

«La memoria es el centinela del cerebro».

-William Shakespeare-

Cerebro con mecanismos

Peor memoria con la edad

Muchas personas se quejan de que están perdiendo memoria para retener nombres, fechas o aspectos cotidianas a partir de una cierta edad.

Uno de los síntomas más comunes es la pérdida de la memoria de trabajo o memoria operativa que usamos cotidianamente. Este tipo de memoria es la que se utiliza para recordar números de teléfono por unos segundos, hacer cálculos, tomar decisiones “sobre la marcha” y gestionar situaciones de la vida diaria. En definitiva, aquella que nos permite almacenar y manipular de forma temporal la información.

Con el paso de los años esta capacidad se ve reducida, lo que puede resultar un inconveniente para ser eficaz y desenvolverse con normalidad en el día a día. 

Las neuronas pierden su sintonía

¿Por qué perdemos esta capacidad memorística sin tener una enfermedad neurodegenerativa? En la actualidad, la pregunta está sin resolver.

Una de las observaciones publicadas recientemente ha sido encontrar que la sincronicidad de las neuronas cuando se estimulan es importante para mantener la memoria. 

Las neuronas son células que responden a estímulos y se los transmiten a otras neuronas. Sin embargo, cuando lo hacen de manera desacompasada sería el equivalente a una orquesta desacompasada. El resultado se convertiría en una cacofonía, esto es una sensación. Por lo tanto, cuando las neuronas pierden su sincronización, la memoria empieza a fallar.

Rescatar memoria en tan solo 25 minutos

En un estudio de investigación publicado en la revista Nature se usó la estimulación magnética transcraneal para estimular las neuronas e intentar recuperar memoria. En el estudio participaron voluntarios de entre 60 – 70 años y otros tantos 30 años más jóvenes.

Los participantes fueron estimulados en varias zonas del cerebro relacionadas con la actividad memorística durante 25 minutos. En este tiempo, se observó una recuperación de la sincronización entre las neuronas en estas zonas de la memoria.

Tras la estimulación, sorprendentemente, las personas recuperaban la agilidad mental a niveles comparables a los voluntarios más jóvenes. Sin embargo, esta maravillosa recuperación cesó a los 50 minutos tras la estimulación y transcurrido ese tiempo las personas mayores volvían a los niveles de capacidad memorística de antes.

Una terapia esperanzadora

Aunque no se consiguió nada más que una recuperación momentánea de la memoria, los científicos comentan que este experimento demuestra que la pérdida de memoria no es un fenómeno irreversible. 

De hecho, la estimulación magnética transcraneal podría ser una terapia prometedora para mejorar los síntomas de deterioro cognitivo de personas con alzheimer sin necesidad de fármacos.

Hombre con alzheimer mirando por la ventana

Más allá de la memoria

Además de estimular las neuronas y mejorar la memoria, esta terapia puede también puede aplicarse a otros problemas de salud.

Por ejemplo, se está utilizando para corregir la disfagia (dificultad para tragar) como consecuencia de una lesión. En este caso, se estimula la zona del cerebelo para estimular la musculatura del esófago y mejorar la capacidad para tragar. 

Y seguramente el número de aplicaciones variadas aumentará a medida que se vaya perfeccionando la técnica. Es posible que en un futuro no lejano se tengan estimuladores “portátiles” que uno pueda utilizar de manera personalizada según sus necesidades.