La menopausia: una fase natural en la vida de toda mujer

Cristina Medina Gomez · 23 agosto, 2016

Llega un momento en la vida de toda mujer en el que la madurez llama a nuestra puerta, y la menopausia es la mano que gira el pomo para abrirla. Así, hablamos de un momento fisiológico importante con tanta trascendencia que suele incitar a la reflexión y organización de otros ámbitos de la vida.

Al principio, nuestro cuerpo empieza a experimentar cambios que puede que no entendamos, o que incluso odiemos, pero con aceptación y una actitud positiva ante esta nueva fase, la menopausia puede convertirse en un símbolo de sabiduría que guíe a aquellos que necesitan de nuestra experiencia.

Síntomas de la menopausia

Todas conocemos algunos de los síntomas de la menopausia. Los síntomas, especialmente en las primeras fases, suelen generar cierta resistencia porque de alguna manera son un símbolo de que nos hacemos, inevitablemente, mayores. Esta sintomatología inicial pone nuestra conciencia en algo que sucede a cada instante, y es que el tiempo pasa.

mujer azul

Algunos de sus síntomas son los siguientes:

  • Irregularidad en los ciclos menstruales, especialmente desde la premenopausia.
  • Mareos, sudores y palpitaciones causados por sensaciones de calor súbitas y ansiedad.
  • Sequedad vaginal que puede causar dolor durante el acto sexual.
  • Cambios emocionales, que pueden acabar siendo síntoma de depresión si no se tratan a tiempo.
  • Cambios en el metabolismo, que normalmente resultan en el incremento de la grasa corporal. En este sentido, hay que tener en cuenta el riesgo cardiovascular y de diabetes.
  • Osteoporosis, es decir, pérdida de la cantidad de nuestro hueso debido a su descalcificación.

“Madurar es ir asumiendo imposibles”

-Javier Sanz-

Si tu cuerpo muestra síntomas de la menopausia, no entres en pánico. Tómate tu tiempo, visita a tu médico y, si lo necesitas, no dudes en ayudarte de un psicólogo. Además, el apoyo de tu familia y seres queridos es fundamental para poder enfrentar esta nueva etapa que va a afectar a tu vida física y psicológicamente.

Como prepararse para su llegada

Puede que lo peor de la menopausia no sea esta en sí misma, sino nuestra preparación psicológica para aceptar que estamos un paso más cerca de la vejez. Sin embargo, ¿no es verdad que la vejez tiene mucho de actitud?

Lo más importante es ser consciente de que, si bien estamos llegando a este momento, también hemos vivido mucho, y ahora toca cuidarse física y psicológicamente: el ejercicio diario, a nuestro ritmo, alimentarse bien y vivir de forma relajada y saludable pueden ayudar mucho más de lo que parece a simple vista.

“Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura”

-Victor Hugo-

Pero, sobre todo, tener una actitud positiva es clave a la hora de enfrentarse a la menopausia: llegar a la madurez física no tiene por qué significar agotamiento mental. Todo es una cuestión de fortaleza y consciencia; admitir que nuestro cuerpo ha evolucionado es el mayor síntoma de salud que puede imaginarse.

Otra clave a tener en cuenta es la paciencia, puesto un cambio en nuestro cuerpo como el de la menopausia no es fácilmente aceptable. Por eso, pide a tus seres queridos que sean pacientes contigo y, sobre todo, date tiempo a ti misma.

La menopausia: un signo de sabiduría

Asumir que la menopausia es un paso hacia la madurez es síntoma de sabiduría: el camino por el que has ido caminando toda la vida se ha metamorfoseado, y ha evolucionado desde el aprendizaje hasta la sabiduría.

“Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos”

-Albert Einstein-

Madre e hija abrazadas

Ahora, tus consejos serán los que guíen a aquellos que te rodean y, aunque ello no evite que sigan errando, les servirá para ir moldeando su futuro. Tú eres uno de sus modelos a seguir. Por eso, lo mejor es mirar el lado positivo de esta fase: es algo natural, femenino y, sobre todo, algo con lo que aceptar que una nueva etapa ha llegado a nuestra vida.

Enorgullécete de tus pasos y ayuda a dibujar la silueta de los pasos de tus seres queridos. Ellos te lo agradecerán y tú sentirás que este tipo de cambios, con perspectiva, acaban revelando la sabiduría que hay dentro de nosotros, porque nunca dejamos de aprender ante la adversidad.