La mente del acosador

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 octubre, 2017
Yamila Papa · 10 abril, 2015

Los psicólogos analizan los diferentes perfiles de un acosador, ya que no siempre sigue un mismo grado de persecución. Además, puede que tenga una víctima o por el contrario pongan en practica su comportamiento con varias.

Seguro habrás oído hablar del término “bullying”, en la mayoría de los casos, entre jóvenes en la escuela. O quizás del “cyberbullying”, que se desarrolla por Internet para molestar a alguien por una razón en particular.

Un grado más arriba podemos situar a los “stalkers”. El término se refiere a aquellos que acechan, persiguen y acosan físicamente a su víctima (o más de una). Buscan estar detrás del otro en todo momento, sin importar si lo incomodan o se entrometen demasiado en su vida.

Dentro de la psicología de este tipo de acosador debemos decir que se divierte con malicia, obsesión, maldad, hostilidad, enfado, celos o culpa. El objetivo de un stalker es acceder a una persona que quiere o le gusta aunque no sea correspondido.

Mediante el miedo, se va apoderando de cada aspecto de la vida del otro y las cosas pueden terminar realmente mal

En la mente del acosador: stalkers psicóticos y no psicóticos

Los psicólogos dividen a los stalkers en dos grandes grupos: psicóticos y no psicóticos. Esto quiere decir entonces que los acosadores en gran medida tienen trastornos o desequilibrios mentales. Las subcategorías de stalkers son:

  • El rechazado: Persigue a la víctima con la intención de vengarse de un rechazo, como por ejemplo, cuando una chica no acepta salir con un chico.
  • El resentido: El objetivo de la persecución es asustar a la víctima por algo que ha pasado entre ambos. También puede ser por un rechazo, pero no en todos los casos. Puede deberse a la envidia o a los celos, por ejemplo.
  • El enamorado: El acosador en esta categoría está convencido de que la víctima es su alma gemela, el amor de su vida y que deben vivir y hasta morir juntos.
  • El pretendiente: Otro de los stalkers es aquél que cumple con la idea anterior de la media naranja pero a su vez tiene características adicionales, como ser falta de habilidades sociales, introversión, creencia de que está en su derecho de tener intimidad con cualquier persona que comparta sus intereses y gustos, etc. En la mayoría de los casos, la víctima tiene otra relación estable.
  • El depredador: Vive las 24 horas del día espiando a su víctima, está pendiente de todos sus actos, se aprende de memoria cada paso, conoce los lugares y personas que frecuenta, puede revisar hasta la basura o las gavetas del otro. Todo ello para encontrar el momento y el sitio adecuado para atacar (sobre todo sexualmente).
Acosador persiguiendo a una mujer

 

¿Puedo ser víctima de un stalker o abusador?

Es más complicado de lo que puede parecer detectar que estamos siendo acosados por alguien, especialmente si esa persona es hábil y se desenvuelve bien en contextos sociales. El acosador, al contrario de lo que podría pensarse, puede tener una vida que desde fuera podríamos considerar “normal“.

Habitualmente es consciente de que su comportamiento está socialmente mal considerado y suele cuidarse de que haya testigos cuando se acerca a la víctima o de mutar su comportamiento cuando lo hay

Una vez que se les conoce un poco más, los stalker demuestran algún desequilibrio emocional como ansiedad, baja autoestima, inseguridad, celos y morbo. También pueden abusar de los fármacos y sufrir cambios en su humor muy drásticos.

Señales para saber si estás siendo acosado/a por alguien

1 – Recibes llamadas con una frecuencia mayor de la que te gustaría de una persona que trata de establecer una relación más cercana y formar parte de tu vida de una forma que no le corresponde.

2 – Ves siempre a la misma persona en tus lugares “clave”: supermecado, cafetería, peluquería, repetidamente por la calle, etc.

3 – La persona que te acosa ha llegado a amenazarte o a intentar condicionar tu comportamiento: ya sea verbalmente o mediante acciones

4 – La persona está encima de ti continuamente y se toma libertades contigo que solamente concederías a una persona con la que mantuvieras una relación muy íntima.

5 – Si una persona dice a tu círculo social que mantiene una relación contigo, mucho más próxima de lo que en realidad es.

Repercusiones en la víctima

De la Cuesta y Mayordomo (2011) destacan los efectos que puede tener el acoso en la víctima.

  • Vivir un estado constante de intimidación.
  • Sufrimiento psicológico.
  • Problemas emocionales.
  • Consecuencias graves a nivel familiar y social.
  • Problemas en el desempeño laboral.
  • Se hacen reproches a sí mismas.
  • Suelen minimizar las repercusiones del acoso.
  • Se sienten despreciadas y traicionadas.
  • Afrontan el acoso como un problema persona.
  • Presentan ansiedad y miedo por el carácter imprevisible del acosador.
  • Sentimiento de impotencia y de incapacidad de controlar su vida.
  • No denuncian los incidentes por falta de confianza en la policía.
  • No toman medidas porque ignoran que el acoso pueda ser un acto delictivo.

¡Ten mucho cuidado ante estas situaciones y si te sientes identificado con una o varias, lo mejor es compartirlo con personas de tu confianza y ponerlo en conocimiento de las autoridades pertinentes!