La necesidad de estar contigo me ahoga - La Mente es Maravillosa

La necesidad de estar contigo me ahoga

Raquel Lemos Rodríguez 22 octubre, 2016 en Psicología 2836 compartidos
pareja

Has pasado por una infancia terrible. Al contrario que los demás niños, te has visto obligado a crecer en un ambiente familiar inestable. Tus padres no dejaban de discutir, te hicieron hasta partícipe de sus problemas. Te utilizaron… Les dabas besos de “buenas noches” por obligación, pero nunca porque tú quisieras. Lo mismo pasaba con los abrazos. El afecto no era “natural” ni habitual. Todo esto derivó en una gran necesidad.

Esta es una de las circunstancias que hemos tomado como ejemplo y que pone de manifiesto lo importante que es la educación y sobre todo el cariño, el de verdad. Todo lo que les ocurra en la infancia pesará en su vida. En este caso, nos damos de lleno con uno de los problemas que más afectan a nuestra sociedad. La necesidad de estar con alguien para sentirnos completos. Pero, ¿qué ocurre cuando esto al mismo tiempo que nos alivia nos ahoga?

La necesidad de lo que me fue negado

No has elegido encontrarte en una situación así. Ha sido una circunstancia en la que te viste implicado y que ha tenido sus consecuencias ahora. Buscas permanentemente aquello que te ha sido negado. Por eso te apegas y evitas, constantemente, estar solo. Tienes miedo.

Seguramente nunca te has dado cuenta, pero proyectas lo que necesitas en los demás. Pongamos un ejemplo muy simple. Imagina que estás con alguien que te gusta y, de repente, sientes frío. Tu primera reacción es tapar o arropar a la otra persona en vez de cubrirte a ti. Lo mismo ocurre con la falta de amor o cualquier otro tipo de carencia. Necesito que me amen y, en vez de intentar quererme a mí mismo, quiero a otra persona.

chica encorvada con la necesidad de pensar

El gran problema surge cuando esta urgencia se vuelve en tu contra. Te das a los demás, pero a cambio no recibes aquello que te hace más falta. Es aquí cuando surgen las decepciones, cuando no te sacian, cuando te hacen daño. Te involucras con personas que no te convienen, quizás porque te sometes a ellas, porque dejas que tu felicidad dependa de ellas.

Cuando haces esto permites que te hagan daño, no te proteges, te conviertes en una persona vulnerable. Sin quererlo, te estás autodestruyendo, pues no eres capaz de ver que la solución está en ti. Primero, es preciso que sepas ser autosuficiente. Si tú no te quieres, nadie lo va a hacer por ti. Si tú no te respetas, ninguna persona lo hará.

Deja de ser infeliz

Mientras intentas buscar la felicidad estás siendo terriblemente infeliz. La inseguridad, los miedos, todo eso lo llevas en una maleta que cargas a tus espalda y que se va llenando de decepciones, falta de confianza, relaciones tóxicas… Aunque te hagan daño, te aferras. Sabes que es lo único que tienes. ¿O tal vez es esto lo que crees?

No te conformes. Deja de estar al lado de alguien porque necesites las pocas migajas de amor, o de momentos agradables, que tanto demandas. ¿No ves que mereces mucho más que esto?, ¿no te das cuenta de que esa situación te está volviendo más frágil, más pequeño?

mujer-sola

Seguro que lo sabes, pero te es muy difícil salir de este bucle. A pesar de esto, no te queda otra opción. Esta circunstancia en la que te encuentras se irá tornando cada vez más difícil, más enrevesada. Quizás ahora mismo ya te encuentres en un laberinto construido por ti. Por eso, te es tan complicado salir.

Para algunas personas es difícil admitir todo esto, afirmar que son dependientes emocionales que buscan lo que no les han dado, ¿tú ya lo has aceptado? Este no es el paso más fácil, sino todo lo contrario. Tu necesidad intentará que regreses al punto de inicio una y otra vez, poniéndotelo todo más difícil. Pero, tú eres más que esa necesidad con esa forma, con esa ansiedad.

Oblígate a pasar tiempo contigo mismo. Aléjate de todas esas personas a las que te has aferrado. Será difícil, incluso puede que la ansiedad haga acto de presencia, si no lo ha hecho ya. Pero, si resistes, saldrás victorioso, aunque para eso tienes que aguantar. Estás pasando por el síndrome de abstinencia. Ten en cuenta que la dependencia es como una adicción.

pareja abrazada

Si te resulta muy complicado, si caes una y otra vez en este vicio, pide ayuda. No temas hacerlo. Hay muchas personas que se encuentran en la misma situación que tú y han conseguido salir adelante. Pero deja de regalar tu vida, deja de sufrir, de darte a los demás, de ser infeliz. No permitas que tu necesidad juegue contigo ni un día más.

Raquel Lemos Rodríguez

Soy escritora y una apasionada de la música. Rodeada de libros desde pequeña, siento la necesidad de plasmar escribiendo aquello que me inquieta y provoca curiosidad.

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