La necesidad de ser aprobados por los demás

4 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas
Nuestro entorno social y cultural refuerza la necesidad de ser aprobados por los demás y por ese comportamiento tan limitante para el desarrollo personal.

Algunas personas pierden el tiempo esforzándose en lograr ser aprobados por los demás. Este fenómeno ocurre a veces, sin que nos demos cuenta, impidiéndonos avanzar en nuestro desarrollo personal. Esta búsqueda de validación ajena es un problema, sobre todo cuando se convierte en una necesidad.

Aunque si bien es cierto que todos necesitamos de esa sensación donde experimentar el aprecio y aceptación ajena, todo tiene un límite. No podemos focalizar toda nuestra seguridad física y emocional en aquello que los demás piensan o hagan. Así, una mala valoración o una crítica no tiene por qué minar nuestra autoestima.

Debemos entender que la necesidad de ser aprobados por los demás se reduce a asumir que lo que otros piensan de ti es más importante que la opinión que tengas de ti mismo. Nadie de nosotros puede construir su vida bajo ese enfoque.

«Los que aprueban una opinión, la llaman opinión; pero los que la desaprueban la llaman herejía»

-Thomas Hobbes-

Lo que piensan de mí es más importante que lo que yo pienso sobre mí

La búsqueda de aprobación externa es un deseo que viene mediado a menudo por nuestro entorno cultural. Casi sin saber cómo, nos convertimos en camaleones sociales: nos adaptamos a todo lo que nos envuelve. Tememos las críticas, tememos el rechazo y acabamos asumiendo las mismas ideas y comportamientos.

A todos nos gusta que nos hagan cumplidos y que nos aplaudan. Nos sentimos bien cuando obtenemos caricias de aprecio por parte de los demás. La búsqueda ser aprobados por los demás es más que un deseo. Significa que nos sentimos felices y alegres cuando nos apoyan o recibimos la aceptación ajena.

Chico triste pensando en la necesidad de ser aprobados

Así, estudios como el llevado a cabo en el Departamento de Psicología, Universidad de Illinois, nos señalan que en la infancia, es clave sentirnos aprobados por nuestro entorno más cercano. De este modo fortalecemos nuestra personalidad y autoestima. Ahora bien, en la edad adulta y sobre todo, en la adolescencia es necesario favorecer esa «independencia», esa necesidad.

Una necesidad que mina la autoestima

Ahora bien, el problema aparece, cuando la necesidad de ser aprobados por los demás, se convierte en una práctica recurrente que mina la autoestima. 

  • Cuando se convierte en necesidad, es como si entregáramos pequeños trocitos de nosotros al resto de personas que consideramos imprescindibles para darnos apoyo.
  • Cuando en algún momento, nos desprecian,  o simplemente desaprueban lo que decimos o hacemos, nos venimos abajo, porque les vendimos nuestra valía personal.
  • Solo nos sentimos bien cuando ellos nos entregan algún tipo de alabanza, aplauso o aprecio, de lo contrario nos sentimos vacíos, poco realizados, colocándonos una máscara o venda, para con nosotros mismos, nublando nuestra auténtica valía.
  • Lo único que provocamos con este comportamiento es dar más importancia a la opinión de los demás que a la nuestra, cediendo el control de nosotros mismos a los demás.

En esta situación, sacrificamos nuestro verdadero yo, nuestra verdadera forma de ser por las opiniones de los demás.

Actitudes prototípicas

Hay algunas actitudes prototípicas sobre la necesidad de ser aprobados por los demás como:

  • Ser demasiado amable aunque nos encontremos en desacuerdo.
  • No saber decir no a los demás, y como consecuencia, hacer cosas para ellos aunque no queramos.
  • Cambiar de punto de vista, con el fin de gustar, y parecer amable a los demás.
  • Sentirte deprimido, o angustiado cuando no aprueban o aceptan lo que haces.

Cómo deshacerse de la necesidad de ser aprobados por los demás

¿Sabes de alguien que no haya provocado ni la más mínima desaprobación? Resulta poco probable, te animo a que eches un vistazo a tu alrededor y lo observes.

  • Tenemos que tener en cuenta, que cada persona es un mundo, un ser único e irrepetible, que no puede agradar a todo el mundo, es imposible.
  • Hay que aceptarlo, de lo contrario estaríamos limitando nuestro crecimiento personal.
  • Por ello es importante, detectar estos comportamientos que podamos tener, y ponernos manos a la obra, para que la necesidad de ser aprobados por los demás no se vuelva nuestra enemiga. Nosotros somos tan importantes como el resto.

Por mucho que queramos, es imposible evitar la desaprobación de la gente. Por ello, es importante enfocar de otra manera las críticas o rechazos de los demás.

Cómo actuar ante las críticas y desaprobaciones

Ante una crítica, rechazo, o desaprobación por parte de los demás, es recomendable no actuar de forma automática. No debemos sentirnos heridos de forma automática. A veces, una crítica es algo positivo porque ayuda a validar la propia identidad, a separarnos del resto. A ser únicos.

  • Como hemos dicho, es imposible que todo el mundo se encuentre de acuerdo con lo que hacemos o decimos.
  • Es decir, ser conscientes de la posibilidad de crítica en cada situación, y de que el rechazo de nuestra idea o comportamiento, no implica necesariamente el rechazo hacia nuestra persona.
  • Agradecer lo que el otro nos dice, puede ser una estrategia adecuada. Se pone fin a la búsqueda de la aprobación como necesidad, y permite que crezcamos y nos desarrollemos.
  • También es conveniente, que cuando nos encontremos en este tipo de situación, coloquemos la palabra tú, delante de la ofensa, crítica o respuesta de desaprobación del otro.
  • De este modo, podremos distinguir que la desaprobación le pertenece al otro y no a nosotros.
  • Y sobre todo, debemos aceptar el hecho de que hay mucha gente que no nos comprenderá, al igual que nosotros no comprenderemos a otras tantas. En eso se basa la diversidad de opiniones, que a su vez puede enriquecernos.
Mujer con ilusiones feliz por librarse de la necesidad de ser aprobados

Por último recuerda que al buscar la aprobación por todos, quizás a veces busquemos esa imnunidad al dolor y la decepción como expresa Wayne Dyer. En caso de no enfrentarnos a la desaprobación, no conseguiremos aprobarnos completamente a nosotros mismos.

«La opinión de los demás sobre tí, no tiene que volverse tu realidad» (Les Brown)

  • Twenge, J. M., & Im, C. (2007). Changes in the need for social approval, 1958-2001. Journal of Research in Personality41(1), 171–189. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2006.03.006
  • Meyer, Joyce (2008) Approval Addiction: Overcoming Your Need to Please Everyone.  University Press