La técnica del 10-10-10 para tomar decisiones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 14 octubre, 2018
Edith Sánchez · 14 octubre, 2018
Lo más interesante de la técnica del 10-10-10 es que ayuda a tomar decisiones que podrían ser dolorosas o molestas, pero que a largo plazo nos benefician en términos de crecimiento personal.

La técnica del 10-10-10 es un método especialmente diseñado para tomar decisiones complicadas. O sea, ese tipo de decisiones en las que si eliges el camino A, las cosas pueden salir bien o mal. Lo mismo ocurre con los caminos B y C. Entonces, en pocas palabras, no sabes qué hacer porque no hay ningún factor que incline la balanza hacia alguna parte.

Para esas decisiones complejas a veces no basta con el viejo truco de la lista de pros y contras. Es entonces cuando la técnica del 10-10-10 es útil. Este método fue inventado por Suzy Welch, una periodista especializada en economía de Estados Unidos, que ya es famosa por sus éxitos editoriales.

Welch estudió en detalle el funcionamiento del cerebro durante la toma de decisiones. Encontró que hay una falla muy importante, a la que se le denomina descuento hiperbólico. En pocas palabras, significa que nos comportamos como si el futuro no existiera. Por ejemplo, comemos comida chatarra, como si no estuviéramos acumulando una enfermedad. Para neutralizar ese sesgo se creó la técnica del 10-10-10.

El riesgo de una decisión equivocada es preferible al terror de la indecisión”.

-Maimónides-

¿Cómo funciona la técnica del 10-10-10?

La técnica del 10-10-10 comienza con la formulación de la pregunta que da origen a la decisión compleja. Lo primero, entonces, es definir claramente cuál es el problema que se pretende resolver o cuál es la decisión que se debe tomar. Por ejemplo, ¿debo cambiar de trabajo? ¿Es momento de tener un hijo? ¿Lo mejor es irme del país?

Cuanto más preciso seas al definir la pregunta, más fácilmente lograrás tomar una decisión acertada. El panorama se aclara mucho cuando sabemos exactamente cuál es el elemento esencial de un problema o las variables que lo mantienen.

Lo que sigue es recopilar información. Esto se puede hacer mediante la lectura, la conversación o cualquier otro medio que se tenga a mano. Lo que se pretende es identificar los principales caminos que hay para resolver el problema o solucionar el conflicto. ¿El objetivo? Responder a tres sencillos interrogantes: ¿cuáles serán las consecuencias de cada una de mis opciones en diez minutos? ¿Y en diez meses? ¿Y en diez años?

embudo con interrogantes para simbolizar la técnica del 10-10-10

Los tres tiempos

La técnica del 10-10-10 no debe asumirse de forma estrictamente literal. Es decir que no necesariamente tienes que preguntarte por los diez minutos, o diez meses, o diez años. Esto es simplemente una forma didáctica de ilustrar el funcionamiento del método. Lo que se busca es mirar la situación en términos de lo inmediato, a mediano y a largo plazo.

El primer momento se refiere a las consecuencias que puede tener una decisión ahora mismo, en el instante preciso en que se toma. El segundo momento alude a cuando la decisión ya ha sido tomada y arroja sus primeras consecuencias. Y el tercer momento tiene que ver con el futuro remoto y los efectos que la decisión irá teniendo en el tiempo.

Se llama técnica del 10-10-10 simplemente porque Susy Welch quería emplear este nombre como un mantra. Sin embargo, a lo que alude básicamente es al momento de la exaltación (o toma de decisión), a un tiempo después y al tiempo en que ya todo está dicho y hecho.

mujer con aviones de papel aplicando la técnica del 10-10-10

El análisis

Una vez se han visualizado los tres tiempos, mediante la técnica del 10-10-10, se lleva a cabo un análisis adicional. En este deben intervenir la información que se ha recopilado, las opciones que se han visualizado, las creencias, metas, sueños y necesidades. Welch señala que en este punto hay que formularse una pregunta concreta: ¿cuál es la opción que me ayuda a tomar mayor control sobre mi propia vida?

La respuesta a esa pregunta es el factor definitivo para tomar la decisión. Aquello que garantice mayor coherencia con el plan de vida es lo más adecuado. Muchas personas se sorprenden del resultado final, ya que es usual que este proceso haga aflorar miedos, o deseos que no eran muy claros.

No siempre al final del proceso las personas llegan a una conclusión feliz. A veces las decisiones implican renuncias o pérdidas. Sin embargo, si el método se aplicó de manera adecuada, también surgirá una sensación de alivio. Una vez que se descubre la vía que conduce a la evolución personal, también nace una mayor voluntad para proyectar las energías hacia allá.