La técnica de solución de problemas de D´Zurilla y Goldfried

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 noviembre, 2017
Adriana Díez · 9 noviembre, 2017

La técnica de solución de problemas de D`Zurilla y Goldfried se creó con el fin de dar solución a los problemas (sobre todo sociales) mediante pasos bien definidos y dividiendo el problema en pequeñas partes. Con la importancia que se le empezó a dar en esta época (1971) a la cognición e individualización de los problemas, se intentó crear una terapia y sistematizarla de manera que cada uno pudiera adaptarla a su situación concreta.

Estos autores consideraron que el mayor problema de la sociedad, y del que a su vez nacían otros problemas, estaba en la definición y reconocimiento de los mismos. Precisamente, por este motivo, dedicaron la mayor parte del tiempo a definir bien los problemas y las áreas que estos abarcaban.

Junto al descrito, los elementos que sentaron las bases para el desarrollo de la técnica de solución de problemas de estos autores fueron:

  • Reconocimiento de la importancia de la creatividad aplicada a la resolución de problemas y tareas cotidianas.
  • El rechazo de un modelo puramente biológico o médico.
  • El surgimiento de las terapias cognitivo-conductuales y los nuevos modelos de interacción con el estrés.

Bombilla

Etapas para la resolución de problemas

Dentro de este modelo definieron las 5 etapas de la técnica de solución de los problemas.

  • Orientación general hacia el problema: en esta primera fase se pretende que la persona se dé cuenta de que los problemas forman parte de la vida diaria. Una vez reconocida su naturaleza cotidiana, se trata de afrontarlos sin que distorsionen mucho nuestra vida normal. Los interrogantes más importantes en esta primera parte son: cómo percibo el problema, cómo lo valoro, qué poder tengo sobre él y qué parte de mi tiempo ocupa.
  • Definición y formulación: en esta segunda etapa se aborda una cuestión importante: la importancia que el problema tiene para mí. También se intenta responder a: de dónde proviene, establecer de qué quiero conseguir y saber definirlo de manera clara.
  • Generación de alternativas: en este momento toma importancia la creatividad, es el momento de generar tantas soluciones y tan variadas como sea imposible. No importa si son realistas o no, se trata de generar cuantas más mejor, para luego elegir la que más valoremos como solución.
  • Toma de decisiones: lo importante en este paso es observar las consecuencias de cada una de las alternativas anteriores, valorar todos los puntos posibles, elegir una opción y preparar el plan.
  • Verificación: una vez tomada la decisión, se pone en marcha el plan. Lo adecuado es planificar evaluaciones intermedias en diferentes puntos, de manera que obtengamos un feedback y podamos realizar pequeños ajustes en función de cómo vaya el proceso. Estas evaluaciones intermedias, en los procesos largos y duros, también nos darán la oportunidad de obtener un refuerzo y recuperar energía.

Persona escribiendo en un folio aplicando la técnica de solución de problemas

Consideraciones especiales de la técnica de solución de problemas

Estos autores no dejaron de lado en la técnica de solución de problemas las causas o consecuencias emocionales que podrían estar detrás del problema. Por ello, habría que tenerlas en cuenta en cada una de las fases, al definir, al proponer soluciones y sobre todo cuando llega el momento de decantarnos por una de estas opciones.

Lo primero que tendremos que hacer será definir bien el problema, de forma que alguien, sin conocernos de nada y sin saber nuestra situación pudiera comprenderlo. Definiendo bien los problemas, logramos acotarlos, hacerlos manejables y poder trabajar con aspectos concretos y no tan generales. En este sentido, cuando lo desgranamos, muchas veces el problema queda minimizado.

No olvidemos que los problemas forman parte de nuestro día a día, que nuestro trabajo no es hacer que desaparezcan, sino crear o trabajar las herramientas que tenemos para afrontarlos de la forma más eficaz que podemos.

Varios nos seguirán afectando una vez que les “hemos realizado este tratamiento”. Sin embargo, nuestro objetivo, en caso de no poderles dar una solución definitiva y a corto plazo, será minimizarlos. Así, lograremos que generen el menor ruido emocional y práctico en nuestras vidas, adoptando en la medida de lo posible soluciones creativas, variadas y que nos permitan crecer.