La trampa de ser multipotencial

16 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Esther Rodriguez
Hay quienes tienen una curiosidad infinita y sienten un verdadero placer curioseando y explorando todo tipo de materias. Son los llamadas "personas multipotenciales". 
 

Una persona multipotencial es aquella que tiene muchos intereses diferentes y lleva a cabo varias actividades creativas a la vez. Hasta aquí parece que todo son ventajas, ¿cierto? Sin embargo, esto tiene su “trampa”, como podremos ver a continuación.

Se podría decir que ser multipotencial es una forma nueva de redefinir el concepto de “ser un culo de mal asiento”. Sin embargo, si echamos la vista atrás descubriremos muchos personajes de la historia con estas mismas características o habilidades.

Anteriormente se denominaban personas polímatas a aquellas que tenían conocimientos de diversas disciplinas. Por tanto, se puede decir que la mayoría de los filósofos de la Antigüedad fueron los primeros polímatas de la historia.

Más adelante, en el Renacimiento, encontramos otro gran ejemplo. El propio Leonardo da Vinci fue a la vez pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista. Seguramente hoy día se le conocería por ser multipotencial.

 
Escultura de Leonardo Da Vinci

¿Cómo identificar a una persona multipotencial?

Una persona multipotencial es curiosa e inquieta. Por ello, suele tener interés por distintas áreas de conocimiento y por conocer personas diversas, viajar y descubrir lugares nuevos, etc. Es frecuente que tenga implicación plena en diferentes proyectos a la vez.

Este tipo de persona generalmente no teme los cambios. Al contrario, estos le atraen y le suscitan curiosidad. Así, puede que tenga múltiples pestañas abiertas en el ordenador, por ejemplo.

También puede experimentar perdida de interés cuando siente que ya ha alcanzado su objetivo en una materia o aspecto determinado, o bien porque ya se ha aburrido. Por otra parte, puede que tenga dificultad en la toma de decisiones si tiene que elegir solo un área de especialización y que pase por cambios frecuentes en el ámbito laboral.

 

Ser multipotencial no es una psicopatología, sino una señal de que existe una importante capacidad de aprendizaje.

¿Cuáles son sus habilidades?

A menudo se habla de los superpoderes de los multipotenciales. Sin embargo, hay que aclarar que son personas normales, solo que con ciertas habilidades más desarrolladas, como por ejemplo:

  • Síntesis de ideas: destreza para tomar las ideas principales de cada área de conocimiento con cierta eficacia.
  • Aprendizaje rápido: capacidad de adquirir conocimientos y retenerlos en la memoria de una forma más rápida de lo habitual.
  • Adaptabilidad: facilidad para ajustarse o acomodarse a nuevas situaciones, lugares o personas.

¿Hay alguna trampa en las etiquetas?

Algunas personas manifiestan bienestar cuando se sienten comprendidas y pueden darle una explicación a su carácter. Por lo tanto, para una persona multipotencial, saber que lo es, le puede ayudar a no sentirse sola.

El sentimiento de pertenencia a un grupo y una fuerte red de apoyo resultan vitales, pues ayudar a que no se sientan “bichos raros que no encajan en la sociedad”.

 

Sin embargo, cuando se desconoce el concepto de multipotencialidad, la sociedad puede caer en la asignación arbitraria de etiquetas, a veces incluso de una forma peyorativa. Por ello, a menudo a las personas multipotenciales se les califica como: perfeccionistas, TDAH, o ninis.

El hecho de etiquetar a una persona, y más si es desde la infancia, puede ser determinante para su futuro. Por ello lo justo debería ser entender a la persona y aceptarla tal como es, no apresurarse por ponerle etiquetas ni de darle un sentido a sus vidas.

¿Cuál es la relación entre ansiedad y multipotencialidad?

Las personas multipotenciales sienten una gran presión por la educación actual porque esta exige que sigan un orden determinado –el famoso “primero se estudia y después se trabaja”– para que así lleguen a ser “grandes especialistas” en un área concreta de trabajo. Esto les obliga a tener que elegir una única rama de conocimiento en la que desarrollarse.

Esta presión social puede generar una gran ansiedad a las personas multipotenciales, pues llega a limitar sus múltiples intereses, que pueden ir desde la música, las matemáticas, la filosofía, las nuevas tecnologías, etc.

 

Por ello, pueden ir saltando de unas actividades a otras, probablemente con poca conexión entre ellas, y arrastrando la sensación de angustia por varias razones:

  • La sociedad no entiende sus decisiones y parece que les exige elegir una de sus pasiones y renunciar al resto.
  • Sienten desconfianza en sí mismos, porque dudan de si hay algo malo en lo que les sucede y deberían definirse o centrarse en algo concreto.
  • No saben cómo aplicar todo ese conocimiento a una carrera o un desarrollo profesional que les resulte útil.

Inquietudes que puede manifestar una persona con multipotencial

  • “Me angustia tener que decidir por una sola disciplina a la que dedicarme el resto de mi vida”.
  • “Me siento incómodo, cuando estoy rodeado de personas que no me entienden”.
  • “Me encanta aprender cosas nuevas, pero también me frustra no acabar lo que empiezo y que me juzguen por ello”.

Además, a veces pueden generar un sentimiento de frustración consigo mismos, pues tras un tiempo de exploración y aprendizaje, llega el aburrimiento y pasan a otro proyecto que les mueva. Esto no suele ocurrir por desgana o miedo al fracaso, sino porque deja de ser un reto o sienten que ya han llegado al fin de sus objetivos personales con esa materia.

 

A menudo esto no lo comparten o entienden quienes están a su alrededor. De allí las típicas frases: “Aprendiz en todo, maestro de nada; quieres estar en misa y en la procesión; el que mucho abarca, poco aprieta” y otras que hacen que las personas multipotenciales se sientan juzgadas y también se provoque ese sentimiento de incomprensión.

Chico pensando y criticándose a sí mismo

¿Qué puedes hacer si eres multipotencial?

Cuando eras pequeño y te preguntaban: “¿Qué quieres ser de mayor?” Seguramente responderías con multitud de profesiones: docente, bombero, periodista, veterinario, médico, astronauta, etc. ¡Querrías ser todo!

Esa libertad que tenías de niño la tenemos todos. Por eso mismo, cada uno de nosotros, como seres humanos, sin etiquetas, podemos ser lo que queramos ser. Solo debemos aprender a conocernos, valorarnos y confiar en nuestro potencial de ser y hacer lo que queramos.

 

La vida adulta es la que, sin que nos demos cuenta, nos adiestra a seguir un orden establecido, elegir y especializarnos. Sin embargo, podrás utilizar tus potencialidades y todo lo demás que tengas a tu favor para conseguir tu realización personal.

Te resultará más fácil encontrar el camino de la realización personal si aceptas que eres una persona normal con grandes dosis de inquietud e intereses variados, y que debes aprender a dosificarlos, ya que en algún momento habrás de tomar decisiones vitales y enfocar el camino hacia un determinado lugar si deseas hallar tu sitio en la sociedad.

Algunos consejos

  • Utiliza tu fácil adaptabilidad para sentirte cómodo en el entorno en el que te ha tocado vivir. El mundo está cambiando a gran velocidad en las últimas de décadas y tus habilidades pueden verse fortalecidas si te sumas al carro de este progreso actual de globalización y digitalización.
  • Aprende a manejar tu productividad en su punto medio, buscando un equilibrio saludable entre tus intereses y cómo ganarse la vida. Posiblemente consigas la interacción de ambas y te apasione tu trabajo.
 
  • Genera una mayor confianza en ti mismo para obtener resultados, beneficios de sus pasiones y para lidiar con las personas que no terminan de entenderte.

Si eres multipotencial, aprovecha tu capacidad de aprendizaje para llegar y estar donde quieras. El poder está en tus manos.