La urticaria y la soledad

Edith Sánchez · 9 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 9 agosto, 2019
La urticaria y la soledad suelen formar parte de una misma realidad. Esa irritación, molesta e incisiva en la piel, nos habla acerca de dificultades en el contacto afectivo con los demás. También de la ansiedad y la tristeza que esto provoca.

La piel es un órgano inervado del principio a fin. Hablamos de un órgano directamente relacionado con el sistema nervioso. Por eso, existe una conexión muy estrecha entre lo que sucede con los pensamientos y las emociones y las afecciones de piel. En este caso vamos a hablar sobre la urticaria y la soledad.

Tan importante es la relación entre la mente y la piel que ha dado lugar a una subespecialidad llama psicodermatología. Así mismo, otra subespecialidad, la psiconeuroinmunología, se ha dedicado básicamente a estudiar las afecciones de la piel. Son los expertos en esas áreas y los psicoanalistas quienes han encontrado una relación entre la urticaria y la soledad.

Desde el punto de vista psicoanalítico, la piel y el tacto son los referentes por excelencia de la cercanía o distancia emocional. Los humanos establecemos el primer contacto afectivo con el mundo a través de la piel. Esta sigue siendo, a lo largo de toda la vida, una barrera y un punto de contacto de tipo simbólico.

Si el lenguaje es otra piel, toquémonos más con mensajes de deseo”.

-Gustavo Ceratti-

Mujer con picor en las piernas

Un experimento revelador

El doctor Nicolás Noriega es alergista e inmunólogo, con una maestría en Psicoinmunoneuroendocrinología. Adelanta su actividad en Villa María (Córdoba, Argentina) y en esa localidad realizó un estudio para establecer los nexos entre los problemas psicológicos y las alergias, incluyendo la urticaria.

Su estudio partió del seguimiento a 82 pacientes, durante un año. Todos ellos presentaban alergias de distintos tipos. Se aplicaron dos criterios para seleccionar a los sujetos de la muestra: uno, que no estuvieran tomando ningún medicamento; dos, que no estuvieran en tratamiento psicológico.

Al final se estableció que el 42 % había presentado rinosinusitis, mientras que el 30 % padecía de urticaria y el 28 % de dermatitis. El porcentaje restante tenía otro tipo de alergias. Al practicar una serie de pruebas sobre el estado emocional de estos pacientes, se detectó que el 95 % presentaba dos o más síntomas de ansiedad. Con frecuencia, asociada a depresión.

Tras este experimento y su experiencia clínica, el doctor Noriega sostiene que “La urticaria es una de las afecciones en las cuales el estrés, la ansiedad y los problemas emocionales adquieren una importancia superlativa y, en algunos casos, constituye su única causa”.

La urticaria y la soledad

La urticaria es un trastorno que se caracteriza por la aparición de ronchas rojas en la piel. Se le considera una reacción alérgica y, por lo general, se presenta de manera episódica. Es decir que surge de repente y desaparece espontáneamente. Solo en pocas ocasiones se convierte en un mal crónico.

Los primeros en insinuar la relación entre la urticaria y la soledad fueron los psicoanalistas freudianos. El propio Freud abordó el tema, pero fue DidierAnzieu quien profundizó en el mismo. Anzieu sostiene que las reacciones en la piel tienen que ver con la simbolización de la proximidad o lejanía en el contacto con personas que son emocionalmente significativas.

De este modo, establece que las reacciones alérgicas de la piel, tales como dermatitis atópica, eczemas y urticaria, representan un conflicto en términos de proximidad-distancia.

Mujer con urticaria en la espalda

Los mensajes detrás de la urticaria

En esa misma línea, Joman Romero, autor del libro ¿Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?, señala que la urticaria y la soledad van juntas y se refieren a situaciones como las siguientes:

  • Conflictos de separación. La persona siente que le “están arrancando” a alguien de su ser.
  • Triángulos amorosos. La presencia de un tercero impide el contacto que se desea con alguien amado.
  • Separación de uno mismo. Sentirse alejado de los propios deseos. La imposibilidad de estos de “salir a la piel”, es decir, convertirse en conductas concretas, en lugar de anhelos reprimidos.
  • Soledad, en sentido estricto. Lo que se expresa es el pesar por estar privado del contacto con otro, o con otros. La urticaria y la soledad, en sus múltiples facetas, van de la mano.
  • Contacto rechazado inconscientemente. También la urticaria habla de tener contacto con algo o alguien que se desprecia, o se rechaza. Se percibe ese contacto como deshonroso.
  • Sentimiento de estar siendo maltratado. La huella en la piel que deja la urticaria es similar a la de un golpe. Puede ser, entonces, una manifestación de ese maltrato percibido, que se hace visible.

Romero añade que las personas que padecen urticaria suelen ser inseguras y mantienen una actitud pasiva en la relación con quienes aman. Así mismo, tienen inclinación a sentirse heridos en las relaciones amorosas y les cuesta identificar qué los irrita realmente. La urticaria y la soledad van juntas porque la piel revela las dificultades que hay en el contacto afectivo.

  • Villa, R. S., Pérez, J. M. E., Bernardo, S. A., Iglesias, J. C., Vega, E. G., & Menéndez, A. G. (2000). Perfil psicológico y calidad de vida pacientes con enfermedades dermatológicas. Psicothema, 12(2), 30-34.