Las 5 mejores frases de Fiódor Dostoievski

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 20 junio, 2018
Edith Sánchez · 20 junio, 2018

Las frases de Fiódor Dostoievski son el fiel reflejo de un escritor que tuvo una vida tormentosa, unida a una sensibilidad y un talento fuera de lo común. Su obra es una de las que mejor ha revelado la naturaleza humana, a través de todos los tiempos.

Su autoritario padre murió torturado y asesinado y su madre falleció de tuberculosis cuando él apenas era un adolescente. Esto hizo que Dostoievski estuviera a punto de perder la razón. Logró sobreponerse y quizás por ello su literatura tiene esa hondura y belleza, tan propias de quienes han vivido intensamente.

Los hombres aman los razonamientos abstractos y las sistematizaciones bien elaboradas, al punto de que no les molesta deformar la verdad; cierran los ojos y los oídos a todas las pruebas que los contradicen con tal de sustentar sus construcciones lógicas”.

-Fiódor Dostoievski-

Sería imposible hacer una recopilación completa de las grandes frases de Fiódor Dostoievski. Hay muchísimos obras de dónde escoger. Hemos seleccionado solo algunas de las que mejor representan su actitud ante el mundo y ante la vida. ¡Descúbrelas!

La franqueza, un tema abordado en las frases de Fiódor Dostoievski

Una de las frases de Fiódor Dostoievski dice lo siguiente: “En el mundo no hay nada tan difícil como la franqueza y nada tan fácil como la adulación”. Hoy en día podría parecer una afirmación un poco obvia. En su tiempo, era una aseveración revolucionaria.

Mujer abrazando a otra simbolizando las frases de Fiódor Dostoievski

Dostoievski vivió en la vieja Rusia, un lugar en donde el clasismo, el autoritarismo y la represión eran constantes. Cuando priman este tipo de características, la franqueza se vuelve casi un delito y la zalamería hipócrita, una norma.

Las dos mitades de la vida

Las frases de Fiódor Dostoievski hablan de un hombre que reflexionó apasionadamente sobre la vida. Lo paradójico es que tuvo la muerte siempre cerca. Soportó la muerte de sus padres, de su esposa, de su hija y de su hermano. De hecho, él mismo estuvo condenado a la pena capital, que luego levantaron.

Una de sus afirmaciones acerca de la vida dice: “La segunda mitad de la vida de un hombre está hecha únicamente de los hábitos adquiridos en la primera mitad”. Como quien dice: en la primera mitad de la vida la gente forma aquello con lo que convivirá el resto de su existencia.

La relatividad en la ética

La ética es otro de los temas recurrentes en las frases de Fiódor Dostoievski. Esta, por ejemplo, dice: “Me someto a la ética, pero no comprendo en modo alguno por qué es más glorioso bombardear una ciudad sitiada que asesinar a alguien a hachazos”.

hombre valorando su ética y simbolizando las frases de Fiódor Dostoievski

Se trata de una reflexión muy interesante y profunda. Dicen que si alguien mata a otro le llaman “asesino”. Pero si mata a cientos de miles lo denominan “héroe”. ¿Cómo está configurada esa ética que rechaza un mal individual y aplaude un daño colectivo? ¿Cómo es que hay circunstancias en las que los asesinos son un modelo para los demás?

Los ecos del fracaso

La vida de Dostoievski estuvo llena de vicisitudes. Dos de los golpes más fuertes de su vida fueron la muerte de su hija recién nacida y de su segunda esposa. Incluso perdió el rumbo y adquirió una afición enfermiza por el juego. A su vez, estas experiencias le dieron un material muy valioso para su obra.

El sufrimiento y sus efectos quedan condensados en una de las más interesantes frases de Fiódor Dostoievski. Dice: “Después de un fracaso, los planes mejor elaborados parecen absurdos”. Refleja claramente ese estado emocional que prima tras padecer un fracaso decisivo. Muestra cómo esto altera por completo la percepción, quitándole sentido a las cosas.

El dolor también enseña

Si de algo supo Dostoievski fue del dolor. Sin embargo, no lo rechaza como tal. Más bien reflexiona sobre él de una forma casi didáctica. Señala: “El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor”.

Hombre con cerradura en el pecho

De un modo u otro deja ver que una de las funciones del dolor es sensibilizarnos. Otra de ellas, otorgar hondura a nuestro pensamiento. No es un elogio al sufrimiento, sino un análisis de una de sus facetas.

Leer a Fiódor Dostoievski es una delicia. Sus obras se mantienen plenamente vigentes, pues no apuntó a retratar una época, o unas circunstancias específicas, sino a escudriñar la naturaleza humana. También son el testimonio de un hombre que supo sobreponerse a las adversidades y convertirlas en arte.