Las 5 mejores frases de Miguel de Cervantes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 23 enero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 23 enero, 2019
Miguel de Cervantes, aunque es conocido por ser el autor de "El Quijote", cuenta con muchas obras interesantes. Hoy nos acercaremos a su manera de pensar con algunas de sus frases que nos invitan a la reflexión.

Miguel de Cervantes es una de esas figuras literarias que siempre aparece como candidata cuando hablamos de escritores de calidad. La obra que todos conocemos y que de alguna manera es inmanente a su figura  fue El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Una de las novelas que, a pesar de los siglos que han pasado, sigue siendo objeto de investigaciones y tesis. Hoy descubriremos algunas de las mejores frases de Miguel de Cervantes que nos permitirán acercarnos un poco más a su manera de pensar.

Sin embargo, antes de entrar en materia, es importante señalar que Miguel de Cervantes escribió otro tipo de novelas como La Galatea, Novelas Ejemplares y Los trabajos de Persiles y Segismunda. También, tiene un libro de poesía conocido como Viaje del Parnaso que bien merece una lectura.

1. Los actos son los que en verdad hablan

“Dad crédito a las obras y no a las palabras”.

Esta es una de las primeras frases de Miguel de Cervantes que nos invita a mejorar nuestras relaciones interpersonales, prestando atención a cómo actúan los demás y no a aquello que nos prometen con palabras vacías.

De hecho, una psicóloga llamada Silvia Congost, especializada en dependencia emocional en más de una ocasión ha defendido el valor de una estrategia sencilla: “tápate los oídos y cierra los ojos”. Sin duda, algo que deberíamos poner en práctica más a menudo para ver a quién realmente tenemos a nuestro alrededor.

Libro antiguo

2. El tiempo es un amigo

“Confía en el tiempo que suele dar dulces salidas a amargas dificultades”.

¿Cuántas veces nos lamentamos porque el tiempo pasa demasiado deprisa? Sin embargo, en los momentos difíciles, el tiempo puede ser un gran amigo, un regalo. Este genera un espacio que nos permite relativizar lo que nos ha pasado y señalar opciones que antes no habíamos sabido identificar.

Por este motivo, el tiempo es sumamente valioso cuando acabamos de romper con nuestra pareja, nos han echado del trabajo o no sabemos hacia dónde dirigirnos. No pasa nada por tomarnos tiempo. De hecho, en ocasiones será necesario hacerlo.

3. Elegimos nuestro camino

“Cada uno es artífice de su propia ventura”.

Esta tercera de las frases de Miguel de Cervantes nos permite darnos cuenta de que son las elecciones que hacemos las que nos hacen terminar en un lugar u otro. Sin embargo, tenemos diferentes creencias que nos hacen pensar que lo que nos sucede forma parte de algo que ya está escrito.

No somos conscientes de que la suerte no es más que una oportunidad que hemos sabido aprovechar y que se ha presentado ante nosotros gracias a una serie de acciones que hemos puesto en marcha. Tampoco, que la mala suerte no existe. Los momentos menos agradables pueden ser oportunidades para fortalecernos, crecer y aprender.

4. La verdad es difícil de descubrir

“La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde”.

¿Por qué siempre se descubre la verdad tarde? La falsedad y la mentira que parecen estar a la orden del día no dejan de llevar siempre una sombra: la verdad. Sin embargo, descubrirla nos cuesta esfuerzo, además de las dudas y la culpabilidad que, a veces, sentimos por creer que alguien no está siendo honesto.

Como bien nos permite reflexionar la frase de Cervantes, al final siempre se descubre todo, aunque sea tarde. No obstante, podemos volver a la frase número uno. Si estuviésemos más atentos a los actos, quizás los espejismos serían menos.

Mano con flores

5. Juzgar sin mirarnos siempre es un error

“¿Qué locura o desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?”.

Esta última de las frases de Miguel de Cervantes la recogemos de su libro El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Nos permite reflexionar sobre la rapidez con la que juzgamos lo que hacen los demás y que consideramos que está mal antes de observarnos a nosotros.

Muchas veces también nos juzgamos a nosotros y lo hacemos con dureza. Tal vez en otros contextos y situaciones, pero la base es la misma. Sería muy positivo centrarnos en nuestros actos y aprovechar que vemos los fallos en los demás para abrir los ojos y rectificarlos en nosotros.

¿Conocías algunas de estas frases de Miguel de Cervantes? ¿Cuál de ellas te ha gustado más? Esperamos que te hayan permitido conocer un poco más la forma en la que pensaba este autor. Asimismo, te animamos a que, si no lo has hecho ya, leas directamente sus libros.