Las diferentes corrientes psiquiátricas en la actualidad

Edith Sánchez · 5 febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 5 febrero, 2020
En la mayoría de las sociedades occidentales prima un enfoque psiquiátrico que considera a los clientes/pacientes como enfermos, cargando buena parte de la intervención sobre fármacos. Sin embargo, existen varias corrientes psiquiátricas que no coinciden con esta escuela.

La psiquiatría es una disciplina que ha generado grandes debates desde sus orígenes. Aún en la actualidad no está totalmente claro cuál es su objeto de estudio ni cómo de científicos son sus métodos, especialmente en el plano diagnóstico. Quizás por eso mismo han surgido diferentes corrientes psiquiátricas, desde la misma génesis de este campo de estudios.

Si existen diferentes corrientes psiquiátricas es precisamente en razón a esa indefinición que invade al campo de la psiquiatría. Hasta el momento, no hay acuerdo total ni siquiera sobre el propio concepto de enfermedad mental. Al día de hoy no se ha podido establecer con seguridad si esto constituye una disfuncionalidad del cerebro o un efecto de otros factores.

Cada una de las corrientes psiquiátricas le da especial énfasis a determinados factores en la génesis de la enfermedad mental. Así mismo, en cada una de ellas se aborda el tratamiento de manera diferente. Aunque lo que prima en la actualidad es la psiquiatría biológica, esta no es la única escuela presente en esta disciplina. Veamos.

Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana”.

-Carl Gustav Jung-

Mente de una persona con una ventana en su interior

Psiquiatría sociológica

Las corrientes psiquiátricas de corte sociológico también reciben el nombre de sociopsiquiatría, psiquiatría social o psiquiatría cultural. El enfoque de esta escuela se centra en el estudio de las relaciones entre los trastornos psiquiátricos y la sociedad, cultura y ambiente en los que se desenvuelve el afectado.

En estas escuelas se emplea un método científico propio de las ciencias sociales, así como de la epidemiología. También toman aportes de la antropología. A esta corriente pertenece una rama que ha tomado fuerza en los últimos tiempos y que se conoce como “etnopsiquiatría”.

En general, tratan el trastorno mental sin aislar al afectado de la comunidad e involucrando a dicha comunidad dentro del proceso de remisión de los síntomas. Parten de la idea de que muchas veces es el entorno el que lleva al sujeto a una ruptura con lo que se llama “principio de realidad”.

Biológica, una más de las corrientes psiquiátricas

La psiquiatría biológica es la que predomina en la actualidad, en casi todo el mundo. Aborda el trastorno mental como un efecto de disfuncionalidades en el cerebro. Sin embargo, no emplea el método científico de las ciencias naturales, sino que se basa en un modelo estadístico.

Cada cierto tiempo se reúnen los psiquiatras de Estados Unidos para determinar, por consenso, qué es y qué no es enfermedad mental. El tratamiento en este tipo de psiquiatría es netamente farmacológico, complementado por actividades de terapia ocupacional y psicoterapia, generalmente conductual.

Los fármacos que se emplean para controlar los síntomas de los diferentes trastornos son objeto de debate. Su eficacia también ha sido puesta en duda más allá los momentos de crisis, donde hay que estabilizar al paciente para poder comenzar a trabajar con él.

Psiquiatría de orientación psicológica

En las corrientes psiquiátricas de enfoque psicológico, el trastorno mental es abordado como un fenómeno más de la mente. Por lo tanto, este podría ser explicado mediante los mismos métodos y los mismos conceptos con los que se explicaría cualquier estado mental. En este caso, el foco central del tratamiento es la psicoterapia.

Son varias las escuelas de psicología que abordan los trastornos mentales, aunque en este artículo nos vamos a quedar con tres. La primera de ellas es el psicoanálisis, muy cuestionada por su metodología. La segunda es el enfoque de la Gestalt y la tercera el modelo cognitivo-conductual.

Lo que tienen en común es la tesis de que los trastornos psiquiátricos pueden ser abordados y corregidos a partir de la psicoterapia. No descartan el uso de fármacos, pero les dan un papel de apoyo y consideran que su consumo no debe prologarse en el tiempo.

Psiquiatra con paciente

Psiquiatría basada en la evidencia

La psiquiatría basada en la evidencia es una de las corrientes psiquiátricas más novedosas. Se desprende, como es obvio, de la medicina basada en la evidencia. Se trata de un enfoque ecléctico, en el que hay apertura frente a cualquier tratamiento que pruebe ser capaz de mejorar la condición de una persona enferma.

Así mismo, le da gran importancia al psiquiatra como agente protagonista en la mejoría del paciente. Este enfoque trabaja sobre la base de su propia experiencia, y de la experiencia particular con un paciente, para orientar el proceso de cura. También genera un vínculo de cercanía y comprensión con el “enfermo”, de modo que este nexo se convierta en el hilo conductor de la intervención.

Como lo señalábamos al comienzo, la psiquiatría en general sigue siendo un campo de debate. En esta área no hay acuerdos plenos, al punto que también ha dado lugar a la corriente de “antipsiquiatría, en la cuál se integran muchos psiquiatras. Por otro lado, no hay estudios estudios que respalden la eficacia de algunos de los enfoques citados.

Alarcón, R. D., Mazzotti, G., & Sánchez, H. N. (2005). Psiquiatría. El Manual Moderno.