Las emociones y sus motivaciones - La Mente es Maravillosa

Las emociones y sus motivaciones

Okairy Zuñiga 30 junio, 2014 en Psicología 23 compartidos
Mujer con máscaras de diferentes emociones

La emociones nos llevan a actuar, y ya desde tiempos muy remotos se creía que son determinantes en nuestra conducta. Hoy en día sabemos mucho más, sabemos que las emociones nos llenan de energía gracias a las señales químicas que nuestro cerebro hace llegar a nuestros músculos y órganos.

La motivación de las emociones

Los únicos comportamientos en los que no influyen las emociones son los hábitos. Sin importar si las emociones son conscientes o no, se puede asegurar que tienen tres motivaciones principales:

1. Aprovechamiento

Chica estudiando con emociones positivas

Este tipo de motivación nos hace desear tener más de algo. Puede ser tan variado como experiencia, conocimiento, apreciación, etc.

Las emociones de aprovechamiento más comunes son la diversión, el interés, el amor, la confianza y la emoción e incrementan el valor de la persona u objeto que quieres o amas. Sus comportamientos más comunes son la cooperación, la protección, la guía y el aprendizaje, entre otros.

2. Evasión

Esta motivación nos lleva a evitar cualquier situación que nos pueda resultar de poco valor o en la que no estamos interesados. Los comportamientos relacionados con este tipo de motivación son ignorar, negar, quitar o despedir, entre otros.

3. Ataque

La motivación de ataque nos lleva a devaluar, herir, insultar o a criticar aquello que nos resulta molesto o dañino. Las conductas relacionadas esta motivación son muy variables y pueden ir desde la manipulación, a las ansias de dominación, el abuso o incluso el bullying.

Chica manifestando emociones agresivas

Los sentimientos

Los sentimientos son el componente más consciente y menos entendido de las emociones. A diferencia de la motivación básica, que es más simple, los sentimientos son complejos, son cambiantes y dependen de los estados de ánimo (depresión), de las sensaciones (dolor o frío) y de determinados estados fisiológicos (hambre o cansancio).

Todos estos estados pueden llegar a confundirse con las emociones, razón por la cual tendemos a dar un significado psicológico a la mayoría de sensaciones molestas. Debido a que el malestar está más cerca de las emociones negativas, nos enfocamos más en esos sentimientos que en las motivaciones.

Los sentimientos no son la finalidad en sí mismos, sino que son un medio para atraer nuestra atención, por lo que actuamos en base a la motivación que genera la emoción. Cuando actuamos solo en base a la motivación generada por las emociones, no tenemos conciencia real de los sentimientos.

Muchas experiencias, pocos sentimientos

Mujer pensando en sus emociones

Explorar nuestros sentimientos puede resultar interesante, pero pocas veces conduce a un cambio de conducta. Es decir, cuando nos obsesionamos con los sentimientos solo logramos regresar una y otra vez al mismo tema.

Cuando nos convertirnos en adultos, los sentimientos se hacen más complejos y es más complicado obtener un beneficio conductual. Con el paso del tiempo, asociamos un sentimiento a un recuerdo o una experiencia que de algún modo se relacionaron en el momento. Sin embargo, cuando vivimos una experiencia similar en las “circunstancias incorrectas” entonces puede darse un cambio.

Okairy Zuñiga

Mis pasiones son leer, escribir, viajar y aprender todo lo posible. Siempre me verás con un cuaderno o un libro en la mano :)

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