Las ilusiones mejoran nuestra salud

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 30 septiembre, 2018
Marián Carrero Puerto · 2 octubre, 2018

¿Qué seríamos sin ilusiones? Tenemos ilusiones de todo tipo y “pobre” de aquel que no las tenga. Las ilusiones son deseos a los que va acoplada una esperanza de materialización. En este sentido, recientes investigaciones han demostrando como tener ilusiones mejora notoriamente nuestra salud.

Concretamente Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Neurología de la escuela médica de Harvard, tras conocer los resultados de su estudio, lo expresa de la siguiente manera: “Tener un proyecto vital, un objetivo en la vida que trascienda a uno mismo y que reporte satisfacción  al esforzarse en conseguirlo es bueno para el cerebro y para la salud en general”.

Parece que disponer de ilusiones o de un proyecto vital aumenta la reserva cognitiva. La reserva cognitiva que es la capacidad cerebral para afrontar los retos a un nivel en el que nuestras capacidades son realmente puestas a prueba. Está muy relacionada con la tolerancia al cambio, a lo nuevo o a la incertidumbre.

“La ilusión es el primero de todos los placeres”.

-Voltaire-

Pero, ¿a qué tipo de ilusiones nos referimos?

Se trata de aspiraciones o de alguna razón trascendente, aquello que nos motiva a seguir adelante. Para una persona la razón para levantarse por la mañana pueden ser sus hijos o sus nietos, para otra el trabajo que desempeña o quizá la fe que tiene en una religión…

Son diversas, individuales o colectivas, y pueden cambiar con el paso del tiempo. Lo que no cambian es el estado de satisfacción que nos producen una vez las hemos completado, una vez que con nuestro esfuerzo lo hemos conseguido, y de no ser así, nuestra satisfacción por haberlo intentado y no “tirar la toalla”.

“Las personas con un proyecto vital claro tienen mayor reserva cognitiva y se cuidan más”.

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Claves para un cerebro sano

Las personas con un proyecto vital bien definido y que se muestran ilusionadas parecen contar con mentes más claras, más saludables. Así, la ilusión parece ese aceite que engrasa a todos nuestros procesos cognitivos. Además tienen menos problemas cognitivos en su vida cotidiana y se cuidan más.

Para gozar de unas neuronas sanas tenemos que nutrir siete áreas de nuestra vida:

  • Salud: en nuestro cerebro incide el numero de veces que enfermamos y la manera en la que nos enfrentamos a la enfermedad.
  • Nutrición: una dieta completa y equilibrada nos ayuda a frenar el deterioro cerebral.
  • Sueño: una buena higiene del sueño, ya que la calidad del mismo está relacionada directamente, por ejemplo, con la consolidación de recuerdos.
  • Ejercicios: combinación de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Una hora y media de ejercicio mejora las funciones cerebrales.
  • Funciones cognitivas: cómo afrontamos nuestros problemas, presencia o no de dificultades en la atención o la memoria, previenen o enlentecen el deterioro cerebral.
  • Relaciones sociales: el tipo de red social, la cantidad de amigos o el posible apoyo recibido son factores que condicionan la reserva cognitiva.
  • Proyecto vital: atesorar ilusiones o metas, encontrando satisfacción en ellas, elevan nuestra mirada y hacen que apostemos por el futuro a partir de cuidar le presente.
    “El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene”.
    -Blaise Pascal-

La magia de las ilusiones

La ilusión constituye la dimensión esencial del porvenir. Quizás no tanto su contenido como su cobertura. Con ella podemos sostener la mirada a la vida, abrir los ojos y soñar, pero sabiendo que la mayoría de nuestras ilusiones nos van a pedir, a cambio de pasar a la realidad, un esfuerzo.

Inyectar ilusión en el proyecto de uno es revitalizarlo, darle energía, pulirlo, adecentarlo, vacunarlo contra el enemigo de la monotonía. Así se van desgranando los esfuerzos para alcanzar lo pretendido, y cualquier naufragio resulta positivo, enseña una lección concreta que añadir al zurrón de nuestro caminar.

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Finalmente, destacar que la alegría, al igual que el tesón y la paciencia, guardan a nuestras ilusiones de la erosión de un camino decorado con rosas que no carecen de espinas. Sí, las mismas ilusiones que cuidan de nuestros procesos mentales (memoria, atención, inteligencia…).

Bartrés-Faz, D., Cattaneo, G., Solana, J., Tormos, JM, y Pascual-Leone, A. (2018). Significado en la vida: resiliencia más allá de la reserva. Investigación y terapia de Alzheimer , 10 (1), 47.