Las mejores frases de Balzac

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 9 mayo, 2019
Edith Sánchez · 9 mayo, 2019
Las frases de Balzac tienen la esencia de su narrativa y el poso de su experiencia. Hoy exploramos algunas de las más destacadas, ¿nos acompañas?

Elegir las mejores frases de Balzac es una tarea ardua. Casi todas sus afirmaciones dotan a la sabiduría de una belleza que resulta difícil hacer una selección justa. Al fin y al cabo, estamos hablando de uno de los novelistas más grandes de todos los tiempos.

Uno de los aspectos más interesantes de las frases de Balzac es el realismo y la agudeza con que visualiza en la condición humana. Honorato de Balzac fue precisamente eso: un profundo observador del comportamiento individual y social. Esto se ve reflejado en sus textos.

Otro de los aspectos notables de la obra de este gran novelista es el respeto por la complejidad humana. Sus ideas y sus personajes nunca son unidimensionales ni simples. Sabía que en un mismo hombre actúan fuerzas contradictorias, que originan las mayores grandezas y las mayores miserias. Estas son algunas de las frases de Balzac más destacadas.

Toda la felicidad depende del coraje y el trabajo. He tenido muchos períodos de miseria, pero con energía y sobre todo con ilusiones, los superé a todos”.

-Honorato de Balzac-

Libro con poesías

Tres contundentes frases de Balzac

El genio de la novela realista francesa nos dice: “Olvidar es el gran secreto de vidas fuertes y creativas”. Así como la memoria cumple un papel definitivo en la construcción de la identidad, también el olvido ejerce un rol decisivo en la capacidad para seguir adelante.

Otra de las frases de Balzac señala: “No hay un gran talento sin un gran poder de voluntad”. Nadie mejor que él para decirlo. Se dice que trabajaba hasta 15 horas cada día y pasaba cientos de noches en vela. Por eso su gran obra La comedia humana es monumental y eterna.

Una más de sus sentencias señala: “Cuando dudas de tu poder, le das poder a tu duda”. Es un juego de palabras en el que se encierra una gran verdad. La inseguridad se nutre a sí misma de forma voraz. Por eso es mejor no concederle espacio.

Balzac, el pensador

Honorato de Balzac reflexionó mucho en torno a la vida y su sentido. A los valores y su significado. Fruto de esas cavilaciones es esta afirmación: “Nuestras peores desgracias nunca pasan, y la mayoría de las miserias llegan con anticipación”. En pocas palabras, pensar en lo malo por venir es, en muchas ocasiones, inútil.

Uno de los temas recurrentes en las frases de Balzac son los vicios y las pasiones. Al respecto dice: “Las pasiones nobles son como los vicios: cuanto más se satisfacen, más crecen”. Nos habla de la cara y del sello de las pasiones: las positivas y las negativas. Ambas tienden a crecer en la medida en que se les deja fluir.

Otra de esas frases de Balzac que es una condensación de sabiduría dice: “En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”. La palabra “curtir”, en este caso, hace referencia al significado original de la palabra: volver flexible para evitar que se descomponga.

Mujer triste

Las relaciones entre las personas

Esta es una bella frase de Balzac referida a la amistad: “Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza”. No le falta razón. Mientras que en el amor romántico siempre hay un manto de incertidumbre, la amistad tiene una solidez que da certezas.

También en torno a las relaciones entre las personas, Balzac señala: “Mientras los sinvergüenzas se reconcilian después de acuchillarse mutuamente, los amantes se rompen irrevocablemente con una simple mirada o palabra”. También tiene razón. Los vínculos amorosos genuinos son mucho más delicados que los que se basan en la conveniencia o la costumbre.

Balzac era francés y como buen francés también dedicó algunas de sus reflexiones al tema del vestido, la apariencia y la elegancia. Su perspectiva al respecto es muy particular. Una de sus frases dice: “Elegancia es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos”.

Como muchos otros grandes personajes de la historia, la vida de Balzac no fue fácil. Sobrevivió a una infancia y una adolescencia llena de maltratos y a un colapso que él llamó “congestión intelectual”. Vivió un gran amor de novela que duró casi toda una vida y disfrutó de la admiración de sus contemporáneos, dejándonos una cantera de sabiduría en forma de literatura para aquellos intrépidos exploradores que buscan el conocimiento.

  • Benjamin, R. (1962). La vie prodigieuse de Balzac. Union générale d'éditions.