Las metáforas del contraterrorismo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 noviembre, 2018
Roberto Muelas Lobato · 12 noviembre, 2018
A fin de comprender el contraterrorismo se usan metáforas, ¿quieres saber cuales son las principales metáforas del contraterrorismo?

La lucha contra el terrorismo se denomina contraterrorismo. Los estados y las fuerzas y cuerpos de seguridad son los principales actores que cumplen con esta tarea. Como el terrorismo es un fenómeno que está en constante cambio, el contraterrorismo debe adaptarse a las nuevas formas de terrorismo si quiere triunfar. En consecuencia, el contraterrorismo es un fenómeno complejo de difícil interpretación. Por tanto, el uso de metáforas para comprenderlo está muy extendido.

Las metáforas son figuras literarias en las que una palabra o frase representa un objeto o idea distintos sugiriendo una semejanza o analogía. El uso de metáforas sirve para entender fenómenos complejos de forma simple. Sin embargo, las metáforas también simplifican los fenómenos y proporcionan una falsa sensación de comprensión total. Así, aunque las metáforas ayudan a entender mejor los fenómenos que representan, olvidan otros conceptos que por ser incompatibles con la metáfora se dejan fuera.

Caballo de Troya

El contraterrorismo como “guerra”

La metáfora de la guerra indica que la guerra se hace entre estados. Que el enemigo es una entidad nacional identificable opuesta a nuestra nación. Así pues, la existencia de los dos es imposible, uno de ellos tiene que desaparecer, nunca se va a poder llegar a un acuerdo. En otras palabras, es un conflicto de suma-cero, la victoria de uno supone la derrota del otro. El enemigo quiere destruirnos, por lo que hay que defenderse conquistando o destruyendo su territorio.

Por otra parte, estar en un estado de guerra tiene otras connotaciones. Por ejemplo, la unidad nacional y la movilización en apoyo de la causa. De esta forma, a quienes critican se les tacha de anti-patriotas o traidores. Asimismo, ir a la guerra implica valores como la solidaridad, el heroísmo, el valor y el sacrificio. Y, por supuesto, dios está de nuestra parte, por lo que la dimensión moral está clara. Evidentemente, a las guerras se va a ganar y con las fuerzas militares. Y el jefe del estado debe concentrar todo el poder, lo que puede llevar a restringir libertades.

El contraterrorismo como “cumplimiento de la ley”

Hacer cumplir la ley e ir a la guerra son dos formas de proteger a los ciudadanos de un país. La elección de una u otra depende de la magnitud de la amenaza. Mientras la metáfora de la guerra se centraba en el enemigo, la ley se centra en el crimen. Asimismo, los límites están más definidos en esta metáfora. Comienza en cuanto se incumple la ley y finaliza cuando se paga el castigo correspondiente. Las políticas del bienestar y la educación son algunos de los recursos usados.

La metáfora del cumplimiento de la ley se centra en los culpables y no tolera los daños colaterales como la guerra. Por tanto, los costes son menores. Además, en lugar de matar, el castigo suele ser la prisión, por lo que, en caso de equivocarse, el daño causado es menor que en la guerra.

“El terrorismo es la táctica de exigir lo imposible y exigirlo a punta de pistola”.

-Christopher Hitchens-

El contraterrorismo como “contención de una epidemia social”

Las dos metáforas previas lidian con las manifestaciones de la violencia, pero no con los factores que la causaron. La metáfora de la epidemia social utiliza la tríada epidemiológica que se compone de un agente externo, un huésped susceptible y un ambiente que los pone en contacto. Además, en el ambiente está el vector o transmisor. Aplicado al terrorismo, los agentes son los terroristas mientras que los vectores son los conductos usados para propagar la ideología. Así, el ambiente sería aquel que promueve la militancia, como los conflictos o la represión política.

Esta metáfora del contraterrorismo como una epidemia social también tiene otras implicaciones. Por ejemplo, que existan personas inmunizadas. Estas personas serían inmunes a los agentes ya que cuentan con motivaciones de logro como la robustez psicológica o apoyo social. El contraterrorismo se concentraría en evitar el contagio o, en este caso, la ideología radical, que se correspondería con el agente o virus. Otra implicación es que los radicales pueden ser “curados”.

Sombra de un hombre en la pared

El contraterrorismo como un programa de “reducción del prejuicio”

Las tres metáforas previas sobre el contraterrorismo veían el terrorismo como un problema externo que despertaba la necesidad de tratarlo. Sin embargo, la metáfora de la reducción del prejuicio considera la interacción entre dos comunidades cuyo conflicto puede generar el terrorismo. Así, esta metáfora representa a un grupo de gente con actitudes negativas hacia otro grupo.

En consecuencia, convertir esas mejorar esas actitudes o, en otras palabras, reducir el prejuicio, sería la estrategia a seguir. Así, eliminar las percepciones erróneas y construir una identidad común serían los objetivos del contraterrorismo bajo esta metáfora, cuya máxima representación es el contacto entre miembros de los distintos grupos en conflicto. Resumiendo, las metáforas además de simplificar y ayudar a entender tienen mayores implicaciones, por lo que debemos ser cuidadosos cuando las usamos para interpretar la realidad.

  • Kruglanski, A. W., Crenshaw, M., Post, J. M., & Victoroff, J. (2008). What should this fight be called? Metaphors of counterterrorism and their implications. Psychological Science in the Public Interest, 8(3), 97-133.