La racionalidad después de un conflicto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 11 junio, 2018
Roberto Muelas Lobato · 11 junio, 2018

¿Puede haber racionalidad después de un conflicto? En principio, lo más normal es pensar que no. Después de un conflicto, pensar racionalmente en cooperar, aunque sea en nuestro propio beneficio, parece algo extraño. Esto es aún más raro cuando sucede a nivel grupal. Cuando nuestro grupo entra en conflicto con otro grupo, los miembros de ese otro grupo van a despertar emociones negativas en nosotros y, por tanto, nuestro comportamiento hacia ellos va a ser negativo, incluso si también nos perjudica a nosotros.

Sin embargo, esto no siempre es así. En algunas ocasiones sí vamos a tender a la racionalidad después del conflicto. Cuando las decisiones se toman en grupo, las discusiones pueden llevar a que se delibere de una forma más pausada. En consecuencia, se van a tomar decisiones más racionales, incluso la decisión de cooperar con el grupo opositor.

Pareja dándose la espalda por conflicto

El conflicto

La historia de la evolución está llena de conflictos. Algunos de los cuales han desembocado en el uso de la violencia con otros grupos. La concepción de una vida armoniosa sin ningún conflicto está cada vez más en entredicho. Además, la violencia entre grupos parece haber proporcionado algunas ventajas, por ejemplo, en términos reproductivos. Por otra parte, la historia también nos enseña que no siempre entramos en conflicto con los demás grupos, también establecemos lazos de confianza y cooperación en beneficio de ambos.

“La posición en un conflicto… Muchas veces no se limita a la decisión que se toma, sino a sus consecuencias”.

-Luis Gabriel Carrillo Navas-

En consecuencia, nos encontramos ante una paradoja donde comportamientos contradictorios coexisten. Tenemos por un lado la cooperación y, por otro, la agresión. La importancia de comprender cuándo se dan unos u otros comportamientos la hayamos en la gestión del postconflicto.

En este sentido, después de un conflicto todavía pueden quedar heridas emocionales que no permiten la resolución del mismo. Las partes encuentran imposible la cooperación, por lo que se privan de los beneficios que podría tener, tanto en términos económicos como a nivel de vidas humanas.

La toma de decisiones

Para saber si usamos la racionalidad después de un conflicto, debemos acudir a la psicología. En concreto a las teorías que nos hablan sobre la toma de decisiones. A este respecto, la teoría dual propone que hay dos formas de toma de decisiones:

  • Decisiones tomadas después de realizar un procesamiento de la información racional, pausado y deliberativo.
  • Decisiones automáticas basadas en la experiencia y en las emociones pasadas.

En el caso del conflicto, el otro grupo puede convertirse en un estímulo que genera, de forma automática, emociones negativas. Esta asociación es la que nos conduce a usar la segunda forma de tomar decisiones. Optaremos por fiarnos de nuestras emociones y de la experiencia pasada. Sin embargo, esta forma de tomar decisiones tiene inconvenientes: la experiencia puede no ser nuestra mejor aliada a la hora de evaluar las consecuencias de nuestras decisiones.

“El hombre no será sabio hasta que resuelva toda clase de conflictos con las armas de la mente y no con las físicas”.

-Werner Braun-

No obstante, la racionalidad, la primera forma de tomar decisiones, es más probable cuando los involucrados en el conflicto deliberan en grupo. Esto es, cuando los miembros de un grupo discuten cuál es la mejor decisión a tomar suelen hacerlo de forma racional. Por tanto, son capaces de ignorar su experiencia y sus emociones, optando por decisiones más racionales, como la cooperación.

Pareja hablando de sus problemas

La racionalidad después de un conflicto

La conclusión que podemos sacar sobre la racionalidad después de un conflicto es que el grupo, por norma y en este sentido, tiene un papel civilizador. Aunque los grupos pueden funcionar de manera irracional y ejercer presión sobre los miembros a la hora de tomar decisiones, también proporcionan un contexto donde se fomenta la discusión. Lo cual permite corregir los errores a la hora de tomar decisiones.

Esto es aplicable a los conflictos actuales si lo que buscamos es encontrar una solución. Invitar a los involucrados a valorar diferentes opciones va a hacer más probable que se decanten por la cooperación. Así, el pensamiento racional, como facultad humana, nos va a permitir avanzar hacia una sociedad mejor.