Las vacunas que revolucionaron la ciencia

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Las vacunas revolucionaron la ciencia y han salvado millones de vidas, quizás más que cualquier otro descubrimiento. Hoy queremos hablaros de los principales hitos en este camino; algunos, sin duda, muy curiosos.
 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo el agua potable limpia rivaliza con las vacunas en su valor como salvavidas. No es ningún secreto que las vacunas revolucionaron la salud global, posiblemente siendo la innovación médica que más vidas ha salvado.

Las vacunas han erradicado la viruela, reducido las tasas de mortalidad infantil e impidiendo sus indeseables efectos. Las personas de generaciones recientes nunca han visto enfermedades que solían ser comunes, olvidando su poder destructivo.

Por desgracia, son muy poco conocidos los eventos históricos y los pioneros de la vacunación a los que hoy podemos agradecer este hecho.

Vacuna

La viruela

El doctor inglés Edward Jenner oyó en boca de Sarah Nelmes, una ordeñadora de vacas, la siguiente afirmación: «Yo nunca tendré la viruela porque he tenido la viruela bovina. Nunca tendré la cara marcada por la viruela».

Luego Jenner hizo una observación: las vacas lecheras que contrajeron la viruela de vaca, fueron posteriormente inmunes a la viruela humana.

A partir de este hecho, se puso a trabajar en una serie de experimentos que darían lugar a la inmunología, la terapia con vacunas y la salud preventiva.

 

En 1796, inoculó a un niño de ocho años un preparado derivado del pus de lesiones de viruela bovina. Seis semanas después, expuso al niño a la viruela humana, pero no desarrolló la infección en ese momento ni en 20 exposiciones posteriores.

Acuñamiento del término «vacuna»

En los años que siguieron, Edward Jenner recolectó evidencia de otros 23 pacientes infectados o inoculados con el virus de la viruela de vaca.

La vacuna de Jenner estimuló el sistema inmunitario del cuerpo para que produjera anticuerpos contra la enfermedad sin que la persona llegara a contraer la enfermedad.

Así nació la primera vacuna. El origen del término proviene del latín (vacca) en honor al animal que inspiró su experimentos.

La rabia

Casi un siglo después de que Jenner desarrollara su técnica, en 1885, el biólogo francés, Louis Pasteur, salvó la vida de un niño de nueve años después de ser mordido por un perro con el virus de la rabia.

Le inyectó una forma debilitada del virus todos los días durante 13 días. El niño nunca desarrolló rabia y el tratamiento fue anunciado como un éxito. Pasteur acuñó su terapia como una «vacuna contra la rabia», ampliando el significado de vacuna más allá de su origen.

 

La influencia global de Louis Pasteur llevó a la expansión del término vacuna para incluir una larga lista de tratamientos que contienen virus vivos, debilitados o muertos y que generalmente se administran en forma de inyección, para producir inmunidad contra una enfermedad infecciosa.

La difteria

El científico francés Gaston Ramon hizo un gran avance en un momento en que miles de niños cada año se veían afectados por la difteria.

Ramon pudo inactivar la bacteria de la difteria calentándola y tratándola con una sustancia llamada formalina. Esto creó una versión muerta del organismo, que, una vez inyectada, infectaba a las personas con difteria y estimulaba al cuerpo a producir anticuerpos.

La poliomielitis

Jonas Salk utilizó el método de Ramon para crear una vacuna contra la poliomielitis. La polio es causada por un virus y es una enfermedad incurable que afecta principalmente a niños menores de cinco años. En el Reino Unido, el virus mató a cientos de personas cada año y miles de ellas quedaron paralizadas.

Un programa de vacunación masiva contra la polio se puso en marcha en el Reino Unido. Otros siguieron su ejemplo y como resultado de la vacunación masiva, la mayoría de los países ahora están libres de poliomielitis y la enfermedad solo se encuentra en zonas de Pakistán y Afganistán.

 

Mediados del siglo XX: desarrollo de múltiples vacunas e introducción de mejoras

Los científicos fueron mejorando las vacunas gracias a la investigación científica. Descubrieron que el uso de partes de agentes patógenos podría conducir a la protección contra las enfermedades que causan.

No había, por tanto, la necesidad de inyectarlos en su totalidad, como suele ser el caso en los métodos de vacunación más antiguos.

Los científicos también entendieron que la respuesta inmune podría mejorarse aún más mediante un método llamado conjugación, que implicaba combinar la parte antigénica de un patógeno con una proteína transportadora aislada de otro patógeno. Esto allanó el camino para el desarrollo de vacunas antineumocócicas y meningocócicas.

Descubrimiento del ADN

El descubrimiento del ADN recombinante supuso que se pudiera tomar material genético de un virus que causa enfermedades, aislarlo y usarlo para convertirlo en una vacuna.

Esta es una forma más segura de estimular una respuesta inmune. No implica infección con el virus y es una forma más sólida de fabricar vacunas en comparación con las tecnologías anteriores.

El desarrollo de la vacuna contra la malaria

 

La vacuna de la malaria lleva desarrollándose más de tres décadas, después de que científicos de la compañía farmacológica GSK la crearan en 1987.

Uno de los programas de laboratorio más prometedores que se han desarrollado es el dirigido por el Dr. Manuel Elkin Patarroyo, un reconocido científico hispanocolombiano que diseñó otra vacuna contra la malaria, conocida como SPf66, que interviene en la fase eritrocítica.

La vacuna es efectiva entre el 30 y el 60 % de los casos; es decir, puede proteger a unos 100 millones de personas. Aun así, existen opiniones divididas respecto a la eficacia de la vacuna. La OMS ha reconocido que se trata de una de las vacunas contra la malaria más avanzadas.

La vacunación inversa

El científico jefe de GSK Vaccines, Dr. Rino Rappuoli, comenzó a ser pionero en un nuevo enfoque de la vacunación. Utilizó el progreso del estudio en genómica como base para su investigación, conocida como vacunación inversa.

Esta técnica condujo al desarrollo de una vacuna contra la meningitis B. En 2015, el Reino Unido se convirtió en el primer país del mundo en incluir esta vacuna en su programa nacional de inmunización y más de un millón de niños han sido inmunizados.

Rino Rappuoli
Rino Rappuoli

El futuro de la vacunación

El devastador virus del Ébola en 2014 fue una llamada de atención sobre lo mal preparado que estaba el mundo para manejar tal epidemia. Finalmente se aprobó una vacuna, pero llegó demasiado tarde para las miles de personas que perdieron la vida.

La innovación científica, las campañas mundiales de salud generalizadas y las nuevas asociaciones público-privadas son literalmente salvavidas.

Encontrar una vacuna para proteger al mundo contra los nuevos virus es un desafío enorme, pero si hay algo que podemos aprender de la historia, es que hay motivos para tener esperanza.