Descubre el maravilloso lenguaje infantil

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 noviembre, 2016
Pedro González Núñez · 9 noviembre, 2016

Agatha Christie dijo una vez que una de las mejores suertes de las que podemos gozar en la vida es tener una infancia feliz. En este sentido, para poder contribuir a crear infancias felices es importante entender al niño. De ahí que entender el lenguaje infantil sea primordial.

Así, te propongo un viaje por el significado del lenguaje para determinar qué funciones tiene, por qué es importante y qué método peculiar existe hoy en día para que te puedas comunicar con tu bebé y entiendas sus necesidades. Prepárate porque comenzamos…

Qué es el lenguaje

Hablar de lenguaje requiere antes de nada una definición. En este caso, nos referimos a la función compleja que permite percibir y expresar estados afectivos, ideas abstractas, conceptos, etc. Todo ello a través de medios tanto gráficos como acústicos.

Es importante destacar también que el lenguaje supone una serie de funciones:

  • Es un sistema de reglas especificadas para organizar un material verbal, que tienen significado y simbología respecto a la realidad imaginada y exterior.
  • Usar el sistema de reglas del lenguaje se concreta en palabras y escritura.

Las funciones del lenguaje infantil

Una vez que conocemos el lenguaje, centrémonos en el mundo de nuestros niños. Dado que estas reglas lingüisticas se usan a modo de representación y comunicación, ¿qué pasa con los pequeños cuando aún no manejan con soltura este sistema?

Es necesario que entendamos bien a nuestros niños, pese a sus dificultades comunicativas que puede ocasionar el que el desarrollo de su lenguaje no sea completo. Como decía el psicólogo Bruner, los pequeños tienen necesidad de realizar cosas que solo pueden lograr usando el lenguaje.

Además, el lenguaje es un potenciador del desarrollo cognitivo. Permite expresar sentimientos, emociones, estados de ánimo, ideas… Simultáneamente, los humanos somos seres sociales. Como tal, vivimos en sociedad y por lo tanto necesitamos sentirnos aceptados desde muy niños. Una aceptación que depende en gran medida de la habilidad para utilizar el lenguaje.

Además de ser un potenciador cognitivo, el lenguaje también afecta a las carencias afectivas. Piensa que las caricias habitualmente se realizan piel con piel, pero en un momento en el que esto no sea posible el lenguaje no dejar de ser un potencial transmisor de cariño.

“El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte”

-Concepción Arenal-

Madre besando a su hijo

Tampoco hay que olvidar que el pequeño transforma su propia realidad gracias al lenguaje infantil. Es un instrumento de conocimiento, por lo que sus posibilidades se amplían a media que adquiere soltura en su manejo.

Método Dunstan para entender a los niños

Como es lógico, durante los primeros meses de vida nuestros niños tienen importantes carencias en las herramientas con las que cuentan para expresarse. Su forma de decirnos que tienen hambre, sueño o dolor es a través del llanto. O bien comunican alegría por medio de la risa o el juego.

Pero la australiana Priscilla Dunstan ha desarrollado un método para entender mejor a nuestros pequeños bebés antes de que comiencen a articular palabras. Esta mujer aprendió a reconocer las necesidades de su niño a través de reflejos naturales que considera un lenguaje universal independiente de razas o idiomas.

Es decir, que según Dunstan, existe un lenguaje universal innato en cada niño que ya maneja desde su nacimiento. De esta forma, el bebé logra comunicarse con cinco sonidos básicos que reflejan sus necesidades. Estas son dormir, comer o alertar de alguna incomodidad.

Sonidos del bebé

Este primitivo lenguaje infantil basado en sonidos relativos a una necesidad se compone de cinco expresiones:

  • Neh, que puede sonar nej o né, y significa hambre.
  • Ou, que sonaría también como au cuando el bebé tiene sueño o cansancio.
  • Je, o bien jej, para indicar incomodidad.
  • Eh, o ej, cuando el pequeño quiere eructar.
  • Eairh, que podría sonar como eairj o ieirj, cuando el chico tiene gases o molestias estomacales.

Madre con su hijo

Según Dunstan, los bebés pueden combinar estos sonidos según sus necesidades. No obstante, no existe evidencia científica que sostenga con solidez de la validez de este método. Pero no pierdes nada por probar en casa con tu niño, ¿no es cierto?

“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”

-Jean Jacques Rousseau

Sea como fuere, el desarrollo del lenguaje infantil es una de las maravillas más extraordinarias que acontecen en los primeros años de vida. No olvidemos que la estructura de nuestro lenguaje es compleja y que la asimilación y su manejo, en apenas unos pocos años, forma parte del motor cognitivo que permite el desarrollo del niño en otras áreas. De ahí que no deje de asombrarnos y de ahí también que pensemos que es uno de los mejores ingredientes para la infancia feliz a la que Agatha Christie se refería.