Los cuatro jinetes de Gottman

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Dolores Rizo
· 23 diciembre, 2018

En las relaciones de pareja son muchos los actores que determinan que esta funcione o que, por el contrario, esté abocada al fracaso. John Gottman, psicólogo de la Universidad de Washington lleva años investigando sobre esta cuestión.

Para que una relación se establezca como sólida, tiene que tener unas buenas bases, unos pilares fuertes donde recurrir cuando vengan los problemas, estos basados en las diferencias. Y, como es obvio, todas las personas somos diferentes.

Por ello, la forma de resolver las diferencias va a ser el factor fundamental que diferencie a una pareja con éxito de otra que no lo tiene. Y es que, como dice Gottman, el problema no radica en los conflictos mismos, pues son comunes e inevitables, sino en los mecanismos que se activan cuando surgen los mismos.

Gottman asegura que las parejas que acaban separándose suelen quedar atrapadas en emociones negativas, que las llevan a una espiral autodestructiva, consistente en el empleo de mecanismos comunicacionales dañinos e ineficaces para solucionar o aceptar la situación que se vive.

Estos mecanismos, Gottman los denominó los “cuatro jinetes predictores de la separación” y son los que detallo a continuación.

1.  Actitud de defensa, el primero de los jinetes de Gottman

Mujer enfadada con su pareja

Se trata de una actitud en defensa de lo que se ha percibido como un ataque. Esta actitud niega la responsabilidad propia en el conflicto y, por tanto, no asume su parte de aprendizaje o cambio para solucionar el mismo.

La actitud defensiva, además, conlleva, un ataque en respuesta al percibido previamente como tal de la pareja, este puede ser en forma de reproche, amenaza, juicios… Es decir, “estar a la defensiva”, normalmente, trae consigo actitudes no respetuosas hacia el otro, ya que considera que fue el otro quien comenzó la ofensiva.

Con la frase conocida de “la mejor defensa un ataque”, comenzamos toda una batalla, donde la solución al conflicto está lejos, ya que nos centramos más en “defendernos y atacar para defendernos”, que en la asunción de responsabilidad y en la búsqueda de soluciones.

En esta situación, al estar cerrados a cualquier debate, no atenderemos a razones. De esta forma, será difícil que se de un diálogo maduro y coherente. Estar a la defensiva sólo provoca que los problemas no se resuelvan y vayan a mayor. Gottman, destaca la importancia de la responsabilidad de cada miembro de la pareja para hacerse cargo de la situación y resolverla de la mejor forma posible.

2. Indiferencia

Mostrarse indiferente es una actitud para evitar el conflicto. Nos distanciamos y desconectamos de los argumentos del otro y del otro mismo, como si no fuese conmigo el problema o ,al menos, su solución. Es una estrategia negativa porque nos aleja nuevamente de la solución, ya que no viendo o no asumiendo el problema, no se arregla.

Se trata de actitudes de silencio, expresión corporal pasiva, inexpresividad, evasión, contestaciones lacónicas que nos refugian en nosotros mismos, posicionándonos por encima del problema y de la pareja, como si no fuese con nosotros el conflicto. Soy indiferente cuando ignoro el problema y al otro, como si no me importara.

“La indiferencia es una forma de pereza, y la pereza es uno de los síntomas del desamor. Nadie es haragán con lo que ama.”

-Aldous Huxley-

La indiferencia es una forma de evitación, una forma de dejar que sea la vida quien resuelve el problema y no nosotros. En este aspecto Gottman, aludía de nuevo a que cada miembro de la pareja es responsable de una parte de la solución del conflicto. La indiferencia sería una forma de no asumir el problema, y por lo tanto, perpetuarlo.

3. Crítica destructiva

Hombre abandonando a su pareja

La crítica es destructiva cuando se convierte en un juicio contra la persona, y no hacia  sus actos. Esta crítica descalifica y ataca al otro, sin respeto por su persona.

Es una forma irrespetuosa de expresar desacuerdo o queja por algo que hace la otra persona, juzgando sus actos a través de cómo es la persona criticada. Se confunden y utilizan, los términos de “si actúas así, eres así”, siendo muy destructivo el juicio emocional, de acusación y condena que se emite contra la persona criticada.

Gottman, opta por aludir a la conducta incorrecta en lugar de a la persona. Por ejemplo: «me resulta un poco incómodo que siempre dejes los zapatos en medio, ¿podrías dejarlos en el zapatero? Así está todo más recogido». De esta forma hacemos una crítica constructiva a la conducta o acción de la persona y no a la persona. De lo contrario podría ser algo como: «otra vez los zapatos por medio, eres un desordenado, siempre lo dejas todo por medio, no tienes remedio, ¿cuándo harás las cosas bien?». Así pues, en lugar de atacar a la persona, mejor hacer referencia al comportamiento que nos molesta.

4. Desprecio

Se trata de actitudes agresivas y de falta de respeto, que directamente se expresan contra la pareja. Supone gestos, palabras, insultos, amenazas, ofensas, burlas y humillaciones que implican una actitud de superioridad por parte del que desprecia.

La persona despreciada siente inferioridad y anulación de su persona, porque es como si pasase por encima de ella, para pisotear y dañar el poco ego que puede quedar intacto.

Estas son, según Gottman las cuatro actitudes que envenenan a una pareja y pueden acabar para siempre con una relación.