Ludwig Wittgenstein y los límites del pensamiento

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Roberto Muelas Lobato
7 enero, 2019
Si conoces la obra de Ludwig Wittgenstein, descubre su aún más impresionante vida.

Ludwig Wittgenstein fue un filósofo prusiano que destacó por sus ensayos sobre el lenguaje. Actualmente, es considerado como uno de los filósofos más influyentes del siglo XX. Si bien su pensamiento ha destacado, no es menos su vida personal. Las vivencias y vueltas que el filósofo dio, a la vez que asombrosas, resultan necesarias para comprender mejor su pensamiento.

Este filósofo nacido en Viena, y posteriormente nacionalizado como Británico, también era matemático, lingüista, lógico y jardinero. Fue discípulo de Bertrand Russell en la Universidad de Cambridge, donde también llegó a ser profesor. Su gran obra Tractatus logico-philosophicus tuvo una gran repercusión. No obstante, en sus posteriores publicaciones como Los cuadernos azul y marrón e Investigaciones filosóficas, ambas póstumas, criticó duramente su primer trabajo.

Ludwing Wittgenstein

Primeros años

Wittgenstein era el más jóven de nueve hermanos, nacido en una de las familias más ricas del imperio. Creció en un hogar que proporcionaba un ambiente excepcionalmente intenso para la realización artística e intelectual. Así, la casa de los Wittgenstein atraía a gente culta, especialmente a músicos. Lo cual contribuyó a que Ludwig desarrollara habilidades musicales.

“Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo”.

-Wittgenstein-

Wittgenstein estudió en la escuela secundaria de Linz, en la que por aquel entonces también estudiaba Adolf Hitler. Aunque está lejos de ser demostrado, existe la teoría de que Hitler menciona en su libro Mein Kampf a Wittgenstein. En concreto, escribe sobre un chico judío que no era de fiar. Algunas hipótesis exponen que este sería el inicio del antisemitismo de Hitler.

Inicio de sus estudio

A pesar de que su alma máter fue la filosofía, Wittgenstein comenzó estudiando ingeniería aeronáutica. Incluso, llegó a presentar la patente de un motor, que posteriormente sería tomada como base para los futuros motores de los helicópteros. Aun así, estando en Inglaterra comenzó a interesarse por la filosofía de las matemáticas.

“Nada es tan difícil como no engañarse”.

-Wittgenstein-

Su interés por la filosofía le llevó a conocer a Bertrand Russell, uno de los filósofos más famosos de la época. Russell dirigió sus estudios, aunque ambos mantuvieron una relación tormentosa. En el inicio de esta relación, Wittgenstein le preguntó a Russell si era un idiota o no. Porque si era un idiota seguiría haciendo lo que hacía, ingeniería aeronáutica, pero si no lo era, se dedicaría a la filosofía. Russell le pidió que escribiera algo, cuando lo leyó, le dijo: “Usted no debe dedicarse a la ingeniería aeronáutica”.

Tractatus logico-philosophicus

Tras la muerte de su padre, Wittgenstein renunció a su herencia y se fue a vivir a Noruega. Allí construyó una cabaña para vivir aislado. Pasó un año hasta que comenzó la primera Guerra Mundial, cuando se alistó en la artillería austriaca. Después de cuatro años, fue capturado por el ejercito italiano. Su estancia en la cárcel tuvo una duración de un año y, al ser liberado al final de la guerra, regresó a Viena para acabar su tesis con Bertrand Russell.

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”.

-Wittgenstein-

El Tractatus Lógico Philosophicus fue su gran obra. En ella se explicaba, de forma detallada, su visión del mundo y de las cosas que existen en él. Además, se analizaban los problemas del lenguaje y de la lógica, y planteaba que los límites del mundo estaban delimitados por el lenguaje. Sin embargo, Wittgenstein siguió siendo muy polémico. Hasta tal punto que, según se cuenta, después de que Russell y Moore, dos de los lógicos más importantes, le felicitaran por su obra, les dio una palmada en la espalda diciendo: “Ustedes no entienden, ni podrán entender nada”. Su carácter se mantuvo en el tiempo, de hecho lanzó un atizador de estufa a Karl Popper en una conferencia.

Ludwig Wittgenstein

Investigaciones filosóficas

Posteriormente, Wittgenstein pasó varios años dando clases en colegios hasta que se retiró a un monasterio donde ejerció de jardinero. Después de 5 años, volvió a interesarse por la filosofía tras conocer a Moritz Schlick. En consecuencia, retomó su trabajo en el Tractatus, el cual consideraba no acabado, comenzó a dar clase en la universidad y escribió Investigaciones filosóficas.

En Investigaciones filosóficas dio a conocer que la filosofía no era una teoría, sino una constante actividad. Además, se retractó de lo escrito en el Tractatus, ya que cambió su visión del mundo y planteó nuevos problemas sobre los juegos del lenguaje. Esta obra marcaría el eje de la filosofía del lenguaje, la cual ha llegado hasta nuestros días.

Finalmente, cuando comenzó la segunda Guerra Mundial colaboró como enfermero para intentar ir a la Unión Soviética con su novio, opción que rechazó porque quería convertirse en obrero y solo le permitían ser profesor. Más tarde, renunció a su cátedra en la universidad, se mudó a Irlanda durante un tiempo y luego a Londres, donde falleció de cáncer de próstata. 

Como vemos, Ludwig Wittgenstein fue una persona controvertida toda su vida. De hecho, a día de hoy, todavía existen disputas sobre si era un genio o un excéntrico. Lo cierto es que tanto su obra como su vida no dejan a nadie indiferente.

Heaton, J. y Groves, J. (2002). Wittgenstein para principiantes. Buenos Aires: Era Naciente – Documentales Ilustrados.

Sádaba, J. (1980).Conocer a Wittgenstein y su obra. Barcelona: Dopesa.