Modelos neurales del lenguaje

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
· 15 diciembre, 2018
Por lo general, decimos que el lenguaje es una responsabilidad de nuestro hemisferio izquierdo. Pero, ¿significa eso que solo hay una parte del cerebro encargada del lenguaje?

El lenguaje es un instrumento usado por el ser humano para comunicarse y pensar. Está representado en múltiples áreas del cerebro. Así, las lesiones cerebrales que afectan estas regiones pueden provocar alteraciones del lenguaje. Es por ello que muchos autores se han interesado por estudiar los modelos neurales del lenguaje.

Algunas funciones del cerebro, entre ellas el lenguaje, no se concentran en un solo lugar del cerebro. Para que se produzca el lenguaje, intervienen todo un grupo de zonas corticales y subcorticales. Cada una de estas zonas aporta al resultado final que será la producción y desarrollo del lenguaje.

De esta manera, si un componente se daña, todo el sistema se verá afectado. Los componentes principales del lenguaje se encuentran en el hemisferio dominante (izquierdo) (1). Así, en cuanto a los modelos neurales del lenguaje, podemos distinguir entre los modelos neurales clásicos del lenguaje y los nuevos modelos del lenguaje.

Antiguos modelos neurales del lenguaje

En 1836, un médico francés llamado Marc Dax expuso su trabajo científico en el congreso de la Sociedad Médica de Montpellier. Su trabajo trató sobre la relación existente entre los pacientes con afasias y las lesiones producidas en el hemisferio izquierdo. Fue así como se llegó a la conclusión de que el lenguaje se encuentra lateralizado (hemisferio izquierdo).

Hemisferios del cerebro

Algo más tarde, el anatomista, médico y antropólogo Paul Broca realizó la siguiente aportación a este hecho. El doctor presentó un paciente con lesiones en el lóbulo frontal del hemisferio izquierdo. Así, el paciente presentaba problemas en la producción del lenguaje.

Otro neurólogo reconocido por sus labores al desarrollo de los modelos neurales del lenguaje fue Wernicke. En 1874, el neurólogo y psiquiatra descubrió una relación entre la lesión en la primera circunvolución temporal izquierda (el área de Wernicke) y la pérdida de la comprensión del lenguaje.

Algunos años después, el neurólogo estadounidense Norman Geschwind propone un modelo neoconexionista. El científico propone, por un lado, que la habilidad lingüística de nombrar objetos entraña la confluencia de representaciones semánticas de varias modalidades. A su vez, observa que el lóbulo parietal inferior posee propiedades exclusivas a la especie humana. Su conclusión es que el asiento de la habilidad de nombrar objetos se halla en el lóbulo parietal inferior. (2)

Además, el neurocientífico Roger Sperry, ganador del Premio Nobel de Medicina por sus experimentos en lateralización cerebral, también aportó avances en este cambio. En su investigación, Sperry demostró que los hemisferios están especializados. También resaltó el papel del cuerpo calloso en la integración funcional. A partir de estas investigaciones, se deduce que la mayor parte de la población posee el lenguaje ubicado en el hemisferio izquierdo.

Nuevos modelos neurales del lenguaje

Conforme ha ido avanzando la investigación, parece más claro que el lenguaje es un sistema complejo. El modelo clásico centraba la importancia en las áreas cruciales de Broca, Wernicke, el giro angular y el fascículo arqueado. Por otro lado, los modelos actuales comprenden un procesamiento del lenguaje a diferentes niveles y según corrientes organizadas en «rutas».

Modelo del procesamiento del lenguaje de corriente dual

Este modelo se compone de un input (ruta ventral) y de un output (ruta dorsal). De esta manera, la ruta ventral se encargaría de:

  • Analizar el sonido.
  • Determinar el origen.
  • Identificar el sonido y reconocer la palabra con el léxico disponible.
  • Conectar la palabra conceptualmente (con lo que sabemos de ella).
  • Darle formato a la palabra. Combinar elementos para generar estructura (Por ejemplo: plurales).

A su vez, el output o ruta dorsal consistiría en:

  • Articular las palabras.
  • La habilidad de traducir la información auditiva a motora.
afasias

Neuroanatomía funcional del lenguaje

El lenguaje se encuentra no solo en uno, sino en varios de los lóbulos del cerebro. Así, cada lóbulo registra la información en diferentes regiones siguiendo una estructura de gradiente: primero, se registra la información fonológica en las áreas dorsales; después, la información sintática, y las representaciones semánticas en la parte más ventral.

Por su parte, el lóbulo temporal se encarga de almacenar nuevas palabras y recuperar las palabras almacenadas. El lóbulo parietal se encarga del procesamiento más analítico. Mientras, el lóbulo frontal tiene una importante función sintetizadora. Se encarga de la comprensión y de la expresión.. Finalmente, destacar que, cuando ocurre una alteración en la capacidad de utilizar el lenguaje previamente adquirido, es cuando hablamos de afasia.

Así pues, parece claro que, aunque el lenguaje esté lateralizado en el hemisferio izquierdo, para producir, desarrollar y comprender el lenguaje hacen falta varias partes de nuestro cerebro. El resultado (lenguaje) se da gracias a la integración de varias zonas, todas ellas claves para la correcta producción y comprensión del mismo.

  • González, R., & Hornauer-Hughes, A. (2014). Cerebro y lenguaje. Revista Hospital Clínico Universidad de Chile, 25, 143-153.
  • García, A. M. (2012). La Teoría de Redes Relacionales: Correlatos neurológicos de un modelo lingüístico conexionista. Onomázein: Revista de lingüística, filología y traducción de la Pontificia Universidad Católica de Chile, (26), 221-257.
  • Castaño, J. (2003). Bases neurobiológicas del lenguaje y sus alteraciones. Rev Neurol, 36(8), 781-5.