Mareos al fumar: ¿por qué ocurren?

31 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
Cuando fumamos, el cerebro lucha por recuperar el oxígeno que le estamos negando. Esta y otras causas explicarían por qué sentimos mareos al fumar.

¿Acabas de iniciar un consumo de tabaco y sientes mareos al fumar? ¿Alguna vez te has preguntado por qué nos pasa? Esto tiene mucho que ver con el efecto que tiene el tabaco en el sistema respiratorio, pero también con otros efectos fisiológicos que iremos desgranando.

Es más probable que las personas que acaban de empezar a fumar sientan este mareo, al igual que las personas que lo dejan de golpe (y se enfrentan al síndrome de abstinencia) y aquellas que tienen alguna enfermedad respiratoria de base. ¿Quieres profundizar en las causas de los mareos al fumar? ¡Te lo contamos todo!

Los efectos de la nicotina

La nicotina es una compuesto orgánico, un alcaloide que encontramos en la planta del tabaco (la llamada Nicotiana tabacum). Esta sustancia genera una gran dependencia física y psicológica. Además, es una sustancia altamente tóxica; en esta línea, la Organización Mundial de la Salud ha declarado que el consumo frecuente de tabaco es una de las primeras causas mundiales de invalidez y muerte prematura.

La nicotina que contiene el tabaco es una sustancia psicoestimulante, aunque un consumo continuado de la misma acaba provocando efectos depresores. Por esta razón, muchos fumadores habituales sienten que el tabaco les «relaja», y tienden a fumar más cuando están nerviosos. Sin embargo, hay expertos que aseguran que esto se debe a las respiraciones profundas que hacemos al fumar (y no a la sustancia en sí, ya que, insistimos, se trata de una sustancia estimulante).

Cerebro con humo

¿Por qué sentimos mareos al fumar?

Los mareos en personas que fuman son bastante habituales, especialmente en aquellas personas que empiezan. También es frecuente en personas que han dejado de fumar hace tiempo y que recaen y en personas que dejan de fumar de forma radical. Las causas de estos mareos son diversas.

Por un lado, debemos tener en cuenta que fumar implica inhalar, de forma repetida, una sustancia que entra directamente a los pulmones. Además, esta sustancia es tóxica e irritable, y dificulta que el aparato respiratorio funcione de forma óptima. Concretamente, lo que hace es dificultar que el aparato respiratorio mande suficiente nivel de oxígeno al cerebro. Así, el por qué sentimos mareos al fumar tiene que ver, en gran parte, con una falta de oxígeno.

Por otro lado, la nicotina tiene un efecto vasoconstrictor, y su efecto inmediato se traduce en la compresión de los vasos sanguíneos. Así, la sangre se desplaza a más velocidad de lo habitual, lo que puede generar hipertensión. Estas serían algunas de las razones por las que sentimos mareos al fumar, sobre todo, insistimos, en los primeros consumos o tras mucho tiempo sin fumar.

Intoxicación y otras sustancias

Pero hay más: otra de las razones de por qué sentimos mareos al fumar es por una posible intoxicación, en el caso de que la sustancia consumida sea excesiva y el organismo no pueda “tolerarla”. Además, cuando consumimos otras sustancias junto al tabaco, los mareos pueden intensificarse (por ejemplo al consumir alcohol, una práctica muy habitual).

Esto ocurre, en muchos casos, por la interacción entre el tabaco y la otra sustancia tóxica. En este sentido, debemos pensar que el cuerpo está acostumbrado a un determinado equilibrio interno; al introducir sustancias en él, ese equilibrio se rompe, se altera, lo que se traduce en mareos y otros síntomas.

Mareos al fumar: ¿quién es más vulnerable?

Y es que no solo las personas que están empezando a fumar sienten mareos al hacerlo, u otras que ya hemos indicado; en este sentido, las personas que padecen una enfermedad pulmonar, aunque fumen de forma regular, pueden sentir también este mareo al hacerlo. Esto se relaciona de manera directa con el daño que recibe el sistema respiratorio cada vez que inhalamos y expiramos esta sustancia tóxica para nuestros pulmones.

Abstinencia a la nicotina

Por otro lado, las personas que han fumado mucho tiempo y que han adquirido tolerancia a la sustancia nicotínica, cuando paran de forma abrupta, pueden sufrir el síndrome de abstinencia a la sustancia. Y entre los síntomas de este síndrome encontramos los mareos.

Esto se relaciona, como ya hemos venido indicando, con el desequilibrio del cuerpo, que está acostumbrado a algo que de repente le quitamos. A nivel cerebral también ocurren cambios: como en todo síndrome de abstinencia, el cerebro se acostumbra a una sustancia que de repente “necesita” para funcionar. De esta forma, si se la negamos, reacciona con los mareos y con otros síntomas propios del síndrome, tales como:

  • Síntomas fisiológicos: disminución de la frecuencia cardíaca, aumento de la circulación periférica, aumento de peso, disminución de adrenalina, trastornos del sueño…
  • Síntomas anímicos: irritabilidad, ira, ansiedad, depresión, hostilidad…
  • Otros síntomas: somnolencia, inquietud, craving, dificultades de concentración, cefalea…
Hombre con mareos por fumar

Reflexiones finales

Hemos visto algunas de las causas que explican por qué sentimos mareos al fumar, aunque a nivel fisiológico y bioquímico aún suceden más fenómenos relacionados con estos mareos. A nivel genérico, eso sí, podemos decir que al fumar, el cerebro lucha para conseguir el oxígeno que necesita y que le “resta” el tabaco. Por otro lado, el mareo también aparece por una sobrecarga del humo en los pulmones.

Y finalmente, otros fenómenos relacionados con estos mareos son: un aumento de la liberación de dopamina (recordemos que la nicotina se trata de una sustancia psicoestimulante) y un incremento de la presión sanguínea que estrecha los vasos sanguíneos, entre otros muchos.

  • Pozuelos, J.; Martinena, P.; Monago, L.; Viejo, D. y Pérez, T. (2000). Farmacología de la nicotina. Medicina Integral, 35 (9): 409-417. Elsevier
  • Stahl, S.M. (2002). Psicofarmacología esencial. Bases neurocientíficas y aplicaciones clínicas. Barcelona: Ariel.