Nudo cannabis-tabaco: ¿qué es y cómo romperlo?

12 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Sabes qué es el nudo cannabis-tabaco? En este artículo trataremos de definirlo, identificando su principales consecuencias y las pautas que han guiado a las intervenciones con más éxito.
 

Se llama nudo cannabis-tabaco a la asociación que se puede generar con el consumo de las dos drogas. Una dupla que, por otro lado, es común. Además, por su parte, el tabaco parece incrementar la probabilidad de que se consuma cannabis en algún momento. Por lo tanto, se produce un problema dual de dependencia.

Tradicionalmente, el cannabis no se había considerado un factor de riesgo para fumar tabaco. Sin embargo, ahora se conoce que existe una doble influencia por parte de ambas sustancias. Probablemente, que un compuesto sea factor de riesgo para el consumo del otro se deba a factores individuales, contextuales y propios de las sustancias, independientemente de por cuál comenzó el consumo.

Hombre pensando en las consecuencias del nudo cannabis-tabaco

Efectos del nudo cannabis-tabaco

El nudo cannabis-tabaco proyecta una situación especial. Además del efecto que puede tener el consumo por separado de cada una de las sustancias, también existen unas consecuencias que son propias de su interacción en el organismo.

Nicotina

Por un lado, la nicotina estimula el sistema nervioso central provocando la mejora en tests motores y sensoriales, facilitando la memoria y mejorando la atención. También estimula el sistema nervioso periférico, aumentando el gasto cardíaco y la tensión arterial. Además, la nicotina produce tolerancia: el cuerpo se habitúa a esta sustancia, necesitando cada vez más cantidad para conseguir los mismos efectos.

 

El mecanismo por el que el cuerpo, o más bien el cerebro, desarrolla dependencia a esta sustancia es que ésta provoca el aumento de dopamina en las vías mesolímbicas o sistema de recompensa.

Cannabis

Por su parte, el cannabis es un depresor del sistema nervioso central. Así, provoca un estado de consciencia alterado, euforia, alteraciones en la percepción. Además, intensifica las experiencias sensoriales, perjudicando a la atención y memoria.

Genera episodios o aumento de la ansiedad, pánico o psicosis, cuya intensidad depende de varias variables, como la dosis consumida o el historial de consumo.

A nivel periférico, el cannabis provoca un aumento del apetito, disminución del dolor, disminución de la tensión arterial y ritmo cardiaco, vasodilatación, etc.

Efectos conjuntos o de sinergia

A corto plazo, los efectos del consumo conjunto de cannabis y tabaco son dudosos. Se plantea que el tabaco podría aumentar el efecto reforzante del cannabis debido a la dopamina. Y a su vez, el cannabis provocar el aumento del potencial adictivo de la nicotina.

Por otro lado, también se baraja la posibilidad de que uno atenúe los efectos adversos del otro, modificando el grado de tolerancia o dependencia producida. Aún hace falta más investigación al respecto; por ello, en 2015 surgió, desde el Comité Nacional para la prevención del tabaquismo, ÉVICT Project, el grupo de trabajo para el estudio del policonsumo cannabis y tabaco en España y que está financiado por el Plan Nacional sobre Drogas.

 

A largo plazo, el nudo cannabis-tabaco está asociado con problemas respiratorios y periodontales. También, aunque los resultados no son concluyentes, se ha relacionado con el desarrollo de trastornos psicóticos y con déficits neurocognitivos.

Factores de riesgo

Se han realizado muchos estudios intentando esclarecer qué factores están relacionados con el consumo de cannabis-tabaco, pero no hay consenso sobre ello. Hasta el momento, los resultados apuntan a que los factores son los aplicables a cualquier tipo de sustancia.

Entre los aspectos a destacar están el género, la edad y la cultura, tanto en los factores de riesgo como de protección. Sin embargo, aunque resulte desconcertante, pocos estudios lo consideran. Esas variables y otras, como biológicas y genéticas, también deberían ser tenidas en cuenta de cara a desarrollar programas de prevención.

A nivel social, puede influir la estructura y unión familiar, la disciplina, las relaciones afectivas y los estilos de comunicación, las actitudes y el comportamiento familiar de cara al consumo.

Adolescente con problemas

¿Cómo deshacer el nudo?

Es importante que desde las instituciones se promuevan medidas reguladoras para el tráfico y consumo de sustancias, además de medidas preventivas desde la etapa escolar.

 

En cuanto al tratamiento más eficaz para acabar con el nudo cannabis-tabaco es el tratamiento combinado de las dos sustancias conjuntas o de forma secuencial (dejando primero una sustancia y luego otra), común en el tratamiento de adicciones. Éste combina tratamiento psicológico y farmacológico individualizados, teniendo en cuenta factores personales y contextuales.

La intervención psicológica ha demostrado ser eficaz. Generalmente, se incluye la entrevista motivacional, la terapia cognitivo-conductual y la terapia de incentivo con refuerzo. Por otro lado, el tratamiento farmacológico está bien establecido para el consumo de nicotina pero, aunque los resultados son prometedores, su efecto no es tan claro frente al cannabis.

 
  • Eriksen M, Ross H, Mackay J. The tobacco atlas, 4rd ed., Atlanta: American Cancer Society – World Lung Foundation, 2012.
  • O'Connor RJ. Non-cigarette tobacco products: what have we learnt and where are we headed? Tob Control. 2012;21:181-90.