Matrimonios internacionales: aspectos legales

Patricia Grande Yeves · 28 julio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 28 julio, 2019
Si los cónyuges, amparados por la misma regulación, cumplen con las características para poder casarse, no debe existir ningún impedimento a la celebración. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando son dos personas de distinta nacionalidad las que se casan?

Cuando se celebran matrimonios internacionales en España, los cónyuges tienen que cumplir una serie de requisitos para poder dotarlo de legalidad. Estos requisitos hacen referencia a la capacidad nupcial general, el consentimiento de ambas personas y la forma del matrimonio.

De este modo, si los dos cónyuges, amparados por la misma regulación del mismo país, cumplen con las características para poder casarse, no debe existir ningún impedimento a la celebración.

El problema puede surgir a la hora de celebrar matrimonios internacionales y determinar si se cumplen los requisitos mencionados. Esto se debe a que los cónyuges, en este supuesto, son personas de diferentes países cuya regulación sobre el matrimonio puede variar.

Pareja mirándose a los ojos

La capacidad nupcial como requisito a cumplir

Como se menciona anteriormente, para celebrar un matrimonio en España ambos cónyuges deben cumplir una serie de requisitos. En primer lugar, se hace referencia a la capacidad nupcial. Con esto se busca que la persona cumpla con unos mínimos legales para poder ejercer su derecho al matrimonio de forma efectiva.

Así, en España hay que tener una edad mínima para casarse: 16 años. También, es legal la denominada poligamia sucesiva, es decir, la posibilidad de volver a casarte tras el divorcio. No es posible casarse simultáneamente con más de una persona.

Del mismo modo, en España no es posible casarse con familiares en línea recta ni con los colaterales de segundo grado (con hermanos). También cabría hacer referencia a la orientación sexual de la persona, ya que antes sí era necesario que los cónyuges fueran de diferente sexo para poder casarse. Actualmente es legal el matrimonio homosexual.

Teniendo estos factores en cuenta, entra en juego el hecho de que una persona procedente de otro país se rija por otras leyes.

¿Qué ocurre en los matrimonios internacionales?

Hay que tener en cuenta que la Ley que determina los derechos y deberes de la persona, tal como se indica en el artículo 9.1 del Código Civil, es la determinada por su nacionalidad.

Así, la ley aplicable a la capacidad nupcial se regula por la ley nacional de cada uno de los contrayentes cuando se trata de matrimonios internacionales. Por ejemplo, si un francés se casa con una española, la capacidad nupcial se regulará respectivamente por la ley francesa para el hombre y la española para la mujer.

Sin embargo, existen algunos límites. Por ejemplo, respecto a la edad mínima de las personas. Pongamos por caso que un español se quiere casar con una menor de 14 años. Aunque la ley aplicable para ella sería la marroquí, el matrimonio nunca llegará a ser válido en España porque va en contra del orden público.

En este caso, sería indiferente que la ley nacional marroquí diese capacidad nupcial a una chica de 14 años. El motivo es que existe una norma de orden público que prevalece. Esta norma de orden público excluye a la ley aplicable extranjera.

Tampoco es posible celebrar un segundo matrimonio paralelo a un primero porque en España no está permitida la poligamia. En este caso, las normas de orden público españolas volverían a dejar ineficaz la ley extranjera; aunque fuese legal en el país de origen de alguno de los contrayentes, no podría hacerlo en España.

Pareja disfrutando en la playa

El consentimiento de los contrayentes

Cuando se dice que, para celebrar de forma válida un matrimonio, debe existir el consentimiento de ambas partes, se hace referencia a que la decisión de casarse debe ser libre y voluntaria. Sin este consentimiento libre y voluntario, el matrimonio deviene nulo.

Legalmente, el consentimiento se rige también por la ley nacional del contrayente. Aunque en la práctica, este suele estar muy intervenido por el orden público.

También son nulos los comúnmente conocidos como matrimonios de conveniencia. Es importante entender que el ius nubendi -el derecho a casarse con quien uno quiera si se cumplen las obligaciones legales- no es aplicable en estos supuestos.

Generalmente, el fin de estos matrimonios es obtener a través de la unión una situación legal de residencia. Por eso se suele decir que “no son matrimonios de verdad” y que en ellos existe un vicio de consentimiento (matrimonios que no persiguen el matrimoniar).

Cuando las autoridades investigan matrimonios para averiguar si son de conveniencia o reales, someten a los contrayentes a audiencias reservadas. Es decir, les hacen entrevistas en los que les preguntan sobre la vida que llevan en común, tras lo que deciden si existe o no vicio del consentimiento.

Existen muchos supuestos diferentes en materia de derecho de familia. Especialmente, cuando incluye un elemento extranjero, y en concreto, en los supuestos de matrimonios internacionales. El derecho internacional es complejo, diverso y amplio. Aunque se puede ver como, a la vez que evolucionamos como sociedad, tiende a homogeneizarse.

  • Derecho Internacional Privado, Aranzadi.
  • Ferenandez Rozas, J.C., Derecho Internacional Privado, Textos y materiales.
  • Código Civil español, artículo 9.1, https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1889-4763&tn=1&p=20180804#art9