El matrimonio es mucho más que amor

Si tienes pareja tarde o temprano surgirá la idea de casarse... ¿Te has preguntado si tu pareja es la persona adecuada para casarte?
El matrimonio es mucho más que amor

Última actualización: 28 noviembre, 2022

Si tienes pareja y estáis muy enamorados, tarde o temprano a alguno de los dos se le pasará por la cabeza la idea de casarse o de formalizar el compromiso. El matrimonio es mucho más que amor. Por eso, a muchas personas le surge la duda de si la persona con la que mantienen una relación romántica es realmente la adecuada para casarse.

Puede que te sientas mal al respecto, pero tener dudas sobre esto es completamente normal, es más, es incluso saludable. Enfrentarse a los propios miedos es lo que proporciona las fuerzas para decidir y encontrar soluciones. Vamos a ver esto en profundidad en las siguientes líneas.

Felicidad y apoyo emocional en el matrimonio

No puedes esperar ser siempre igual de feliz en tu vida matrimonial. Toda relación de pareja pasa por altibajos, las cosas cambian y las circunstancias de la vida influyen en una relación de manera importante. Los hijos, las enfermedades, la familia política, el trabajo o las relaciones personales, entre otros, pueden causar cambios relevantes.

Lo que tienes que considerar no es si vas a ser siempre feliz con tu pareja, sino si esa persona es capaz de brindarte el apoyo emocional necesario en los momentos difíciles y también si tú estás dispuesta a hacer lo mismo.

En este sentido, sabrás que tu pareja es la persona adecuada para casarte si te ayuda a ser mejor persona, si te apoya para que sigas adelante con tus sueños, tanto emocional como intelectualmente. Y, sobre todo, si valora tu bienestar emocional más allá de sus propios intereses o necesidades.

La persona adecuada para casarse no debería ser negativa ni egoísta. Tampoco debería avergonzarse de nada que tenga que ver contigo, y debería ser honesta con lo que piensa de ti. Además, debería ser una persona trabajadora que valorara tu trabajo o dedicación de la misma manera que valora lo que él/ella hace.

Pareja en bicicleta

 

Afectividad, sexualidad y amor

“Te quiero” debería ser algo más que una frase. Con la persona adecuada, las palabras de amor son actos de amor, son sensaciones, son detalles. Una persona que te ama de verdad lo hace más allá del acto sexual, e incluso en ese momento deberías poder sentir toda la esencia de esa relación, incluida la confianza, el respeto, el cariño o el deseo más allá de lo meramente físico.

La persona adecuada para casarse debería ser alguien que comprende tus necesidades y tus inquietudes personales, tanto a nivel emocional como en lo que se refiere a la sexualidad.

Además, la persona con la que decides pasar el resto de tu vida y con la que quieres comprometerte deberías ser también un buen amigo, y una persona con la que puedes disfrutar de todo lo que la vida te ofrece. El tiempo de ocio es importante para las parejas, y tener intereses comunes, o al menos mostrar interés en descubrir lo que le gusta al otro, es fundamental.

No puedes olvidar que la persona adecuada debería ser amable, considerada y cortés, y que es en las pequeñas cosas de la vida, en esas que pasan a diario. Es ahí donde cada uno muestra cómo es, y donde puedes ver todo el cariño y la bondad de una persona.



Pareja abrazándose

Metas y valores

Tener metas y valores comunes es fundamental para empezar una vida en común. Tener opiniones y gustos diferentes no es un problema, siempre y cuando se tenga un objetivo común. En realidad, diferir en algunos puntos le puede dar interés a una relación y puede ser una fuente de enriquecimiento mutuo.

Pero el entendimiento previo y la disposición a la comunicación abierta y sincera debe ser un hecho y una buena práctica. Si tienes que reprimir tus pensamientos para no ofender a tu pareja tendrás muchos problemas en el futuro, pues dejarás de ser tu mismo.

Ten en cuenta que lo único seguro y constante en la vida es el cambio, y la persona adecuada debe estar dispuesta a discutir cuestiones que surgirán a lo largo del matrimonio, y a plantear y aclarar preguntas y temas que surgirán después. Tener metas y valores comunes facilita la adaptación y el avance.

Confianza y honestidad

La honestidad es fundamental en la vida de pareja. Por eso, la persona adecuada será capaz confiar en ti sin controlarte ni limitarte. No deberías de necesitar poner límites a tu privacidad. La persona adecuada respetará tu espacio y tu tiempo, es más, te animará a que lo tengas. Compartir la vida con alguien no significa someterte ni evadirte del mundo.

Tener tiempo para uno mismo y desarrollarse implica cierta independencia, a la vez que comprensión por parte de nuestra pareja. Crecer juntos sí, pero solos no. Todos necesitamos sentirnos seguros de nosotros mismos, y eso no significa hacer de menos a nadie.

Ahora ya lo sabes, el matrimonio es mucho más que la germinación de un sentimiento. Es un saber escucharse, comprenderse y darse tiempo. Pero también tener algunas metas y valores comunes junto a un gran apoyo emocional. El matrimonio, al igual que el amor, es algo que se construye bien si ambas personas se encuentran comprometidas a ello.

Comunicación

Las parejas felices afirman que el secreto de una relación sana es el desarrollo de una comunicación clara, caracterizada por el diálogo honesto y comprensivo. En estas parejas existe la capacidad para ponerse en el lugar del otro y establecer acuerdos.

Además, el éxito de estas parejas radica en el respeto hacia el otro, el cual se manifiesta escuchando a la pareja, controlando las emociones de enojo, tolerando las diferencias y aceptando los puntos de vista dispares.

Es importante tener presente que una buena comunicación es una forma de crecer personalmente y en pareja. No esperen a que el otro deduzca cómo se sienten y qué es lo que piensa.

Pedir y conceder perdón

Asumir los errores y perdonar son dos caras de la misma moneda. Ambas capacidades son cruciales en las relaciones de pareja. Tener capacidad para pasar página y no vivir enganchados a un error es tan positivo como esforzarse por no incurrir en las mismas equivocaciones.

Cuando sea el caso, es fundamental que cada uno asuma su responsabilidad sin culpar al otro o a terceros. Y, cuando estén en condiciones de perdonar, háganlo con todas las consecuencias, sin “castigar” a su pareja con indiferencia o faltas de respeto.

Perdonar es una acción de amor donde se dispersan los malentendidos, enojos, frustraciones, roces y tristezas. En este caso, la mejor forma de enfrentar el problema es platicando y hacer saber al otro que se han perdonado. Esta forma de proceder evita dolores y venganzas en el futuro que terminarán acabando la relación.

¿Crees que tu relación de pareja cumple con estos criterios? Y, si no es así, ¿consideras que podríais lograrlo trabajando juntos? Al fin y al cabo, todo matrimonio se puede terminar, pero es importante iniciarlo con una decisión firme y deliberada. Así es como se rinde homenaje al simbolismo de la intención de pasar la vida junto a otra persona.

Imágen cortesía de Anna Silivonchik



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  • Kim, H. K., & McKenry, P. C. (2002). The relationship between marriage and psychological well-being: A longitudinal analysis. Journal of family Issues23(8), 885-911.
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