Meninges: estructura y funciones

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
· 25 enero, 2019
La pia es la capa de las meninges más interna. Se trata de una estructura delicada, muy vascular, de tejido conectivo que rodea y protege al cerebro y la médula espinal.

El cerebro y la médula espinal están envueltos por tres capas membranosas: las meninges. Estas son la duramadre, la aracnoides y la piamadre. El conjunto de estas dos últimas, piamadre y aracnoides forman la leptomeninge. La duramadre por su parte forma la paquimeninge.

La función principal de las meninges es proporcionar una capa protectora al cerebro. Este es un órgano muy vulnerable que necesita una protección especial que ningún otro órgano posee. No al menos de la misma forma. De esto se encargan las meninges. Además, estas capas protectoras participan en la barrera hematoencefálica.

Las meninges se desarrollan desde una capa precursora conocida como meninge primitiva. Esta está compuesta por elementos derivados de la cresta mesenquimal y neural. Se separa en dos capas distintas: una endomeninge interna y una ectomeninge externa.

La endomeninge se diferencia en aracnoides y piamadre y se deriva tanto del mesodermo como del ectodermo. La ectomeninge forma la duramadre y los huesos del neurocraneo y se forma solo a partir del mesodermo.

Estructura de las meninges

La duramadre

Se trata de la capa más externa. La duramadre craneal está compuesta por dos capas. La primera, la capa externa, es el periostio del cráneo y contiene vasos sanguíneos y nervios. Se adhiere a la superficie interna del cráneo, con uniones especialmente ajustadas a las suturas y base del cráneo.

La capa más profunda de la duramadre se conoce como la capa meníngea. Esta capa es la responsable de formar reflejos que dividen el cerebro en compartimentos.

Entre estos compartimentos, los más prominentes son el hoz del cerebro y la tienda del cerebelo. Además, no existe un borde distintivo entre la dura meníngea y la periostea. Este solo se da cuando se separan para formar los senos venosos durales. Las capas se pueden distinguir histológicamente por el hecho de que la capa meníngea tiene menos fibroblastos y proporcionalmente menos colágeno (2).

Aracnoides o capa intermedia

La aracnoides es la capa intermedia de las meninges. Contiene el espacio subaracnoideo que a su vez almacena líquido cefalorraquídeo (LCR). La profundidad del espacio subaracnoideo varía dependiendo de la relación entre las capas aracnoides y piamadre.

Esta capa está formada por dos capas celulares distintas. Siguiendo el borde de las células de la duramadre se encuentra la capa de células de la barrera aracnoidea (3). Esta capa está llena de células muy unidas por numerosos desmosomas y uniones estrechas. Así, estos proporcionan a la capa una función de barrera que evita el movimiento fluido a través de ella.

En lo profundo de la aracnoides se encuentra la capa aracnoidea reticular. Las células en esta capa unen el espacio subaracnoideo y se unen a la piamadre. También encierran los vasos sanguíneos que atraviesan la capa (1).

  • Granulaciones aracnoideas. Se trata de estructuras microscópicas que tienen un papel importante en la absorción de LCR. Sin embargo, el mecanismo no está claro. Además, se considera que las granulaciones aracnoideas también pueden tener un papel como regulador del volumen de LCR.

Meninges en el cerebro

Piamadre

La piamadre es la capa de las meninges más interna. Se trata de una estructura delicada, muy vascular, de tejido conectivo que rodea y protege al cerebro y la médula espinal.

Forma una capa continua de células muy adheridas a la superficie del cerebro que se sumergen en las fisuras y los surcos. Las células están unidas por desmosomas y uniones gap, lo que permite a esta capa cumplir una función de barrera.

Espacios de Virchow-Robin

Los espacios de Virchow-Robin son espacios alrededor de los vasos (perivasculares) que rodean las arterias pequeñas y las arteriolas. Perforan la superficie del cerebro y se extienden hacia dentro desde el espacio subaracnoideo (1).

Se ha demostrado que estos espacios aumentan de tamaño con la edad sin una pérdida asociada aparente de la función cognitiva (4). Además, la dilatación de estos espacios se asocia con patologías tales como la hipertensión arterial, trastornos neuropsiquiátricos, esclerosis múltiple y trauma (5).

Para concluir, los autores Patel y Kirmi (2009) recalcan la importancia de conocer las meninges. Es fundamental comprender la estructura, funciones y anatomía: esto nos permitirá comprender la propagación y ubicación de las patologías relacionadas con las meninges. La patología más común que se conoce en relación a estas es la meningitis.

  1. Patel, N., & Kirmi, O. (2009). Anatomy and imaging of the normal meninges. In Seminars in Ultrasound, CT and MRI (Vol. 30, No. 6, pp. 559-564). WB Saunders.
  2. Haines, D. E., Harkey, H. L., & Al-Mefty, O. (1993). The “subdural” space: a new look at an outdated concept. Neurosurgery, 32(1), 111-120.
  3. Alcolado, R., Weller, R. O., Parrish, E. P., & Garrod, D. (1988). The cranial arachnoid and pia mater in man: anatomical and ultrastructural observations. Neuropathology and applied neurobiology, 14(1), 1-17.
  4. Groeschel, S., Chong, W. K., Surtees, R., & Hanefeld, F. (2006). Virchow-Robin spaces on magnetic resonance images: normative data, their dilatation, and a review of the literature. Neuroradiology, 48(10), 745-754.
  5. Kwee, R. M., & Kwee, T. C. (2007). Virchow-Robin spaces at MR imaging. Radiographics, 27(4), 1071-1086.