Mentes magnéticas: personas ávidas por aprender y conectar emocionalmente

Valeria Sabater · 9 enero, 2018

Las mentes magnéticas se caracterizan por una atracción profunda por el conocimiento, por experimentar, por sentir, por construir lazos emocionalmente intensos con otras personas. Son, en esencia, corazones ansiosos por hallarle un sentido a la vida, pero al no encontrarlo de forma tan significativa es común que experimenten episodios depresivos o de decepción profunda.

Es muy posible que este término, “mentes magnéticas”, nos sea a la mayoría muy nuevo, extraño incluso. Podríamos decir que hemos llegado a esa época en que cada día se etiquetan más perfiles de personalidad, más comportamientos, más enfoques vitales. Este que hoy ocupa nuestro artículo no es tan nuevo como pensamos, apareció en el año 2000 gracias a un libro de la psicóloga Mary-Elaine Jacobsen titulado “El adulto magnético, una guía sobre el genio cotidiano”.

“Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas”.

-Albert Schweitzer-

Lo que su autora y otros muchos psicólogos han visto durante años en sus consultas es a un determinado perfil de personalidad al que, hasta no hace mucho, nadie había puesto nombre aún. Son personas que brillan, que deslumbran no solo por sus conocimientos, sino ante todo por su gran sensibilidad, por su intensa pasión por la vida y por unos ideales en ocasiones demasiado elevados.

Ansían lograr un futuro profesional gratificante y acorde a sus talentos, quieren encontrar parejas con las que experimentar emociones intensas y crear una vida significativa, buscan amigos con los que conectar también intelectual y ante todo emocionalmente. Podríamos decir que para estas personas no hay términos medios, todo debe ser intenso, todo debe conferirles un sentido revelador y casi mágico con el que poder crecer.

Como ya podemos imaginar, este estilo de personalidad vive en una contradicción continua. Sus expectativas y esa mente magnética, pero ante todo sensible, choca casi de forma constante con la dura realidad.

Hombre triste mirando hacia abajo

Características de las mentes magnéticas

Es común que se confundan a las mentes magnéticas con esas mentes intelectualmente privilegidas o con un CI elevado. Cabe decir que no siempre es así. Estamos ante personas con una gran capacidad de logro, personas curiosas, ávidas por acumular conocimientos y experiencias, y ante todo, por disfrutar emocionalmente de todo ese proceso.

Veamos a continuación más características.

Las mentes magnéticas funcionan muy rápido

Las mentes magnéticas tienen un pensamiento arborescente. De un concepto escalan a otro más profundo y luego saltan a otra idea, y después a otra más. Se interesan por muchas cosas a la vez e intentan profundizar en ellas porque les mueve la curiosidad, la necesidad casi incansable por saber, por descubrir.

Sus mentes trabajan muy rápido, están atentos a todos los estímulos y en ocasiones se frustran por no poder llegar a todas esas señales, a todo aquello que les rodea.

Una empatía casi dolorosa

Uno de sus rasgos más característicos es su capacidad para conectar con los demás. Tal y como su propio nombre indica son “magnéticos”, tienen una gran facilidad a la hora de captar necesidades ajenas, de leer emociones, de conocer los intereses de los demás. Sin embargo, si hay algo que esperan es ser correspondidos del mismo modo, con la misma intensidad emocional.

En vista de que esto no siempre ocurre, experimentan la decepción de forma desesperante, les duelen las críticas, los engaños y la frialdad emocional de un modo casi devastador.

Las mentes magnéticas siempre reciben la misma crítica

Las personas que conocen a una mente magnética siempre señalan lo mismo: “son demasiado apasionados”, “son demasiado sensibles, “son demasiado dramáticos”, “van demasiado rápido”… “Demasiado, demasiado, demasiado” es la eterna letanía que suele encontrarse este tipo de personalidad.

Mujer triste tocando un corazón representando las mentes magnéticas

Sin embargo, ellos piensan que “nunca es suficiente”

Aquí llega la eterna contradicción de las mentes magnéticas, pensar que aunque todo su entorno opine que viven en el exceso continuo (sobre todo en el plano emocional) ellos piensan que siempre les falta algo, que sus vacíos son tremendos y que deben esforzarse más, que deben llegar a muchas más cosas.

La insatisfacción es eterna. Y lo es porque no consiguen relaciones personales significativas, porque la vida sigue sin tener sentido y porque tal vez, deberían esforzarse mucho más para descubrir esto y lo otro, para saber lo de más allá…

Pensadores profundos con corazones sensibles

Si hay algo que anhelan las mentes magnéticas es conocer a una pareja afectiva que los desafíe emocional y mentalmente. Esa es sin duda uno de sus más metas más elevadas y a su vez, una de sus más profundas frustraciones.

Así, es común que pasen épocas muy complejas, épocas de gran ansiedad o incluso de depresión. Su sensibilidad es muy profunda y es habitual que en esos días o meses de aislamiento lo dediquen a profundizar aún más en sus pensamientos, a intentar olvidar sus decepciones sumiéndose en los libros, en nuevos cursos, en acumular conocimiento.

Mujer leyendo un libro

Para concluir, lo que más necesitan las mentes magnéticas es sentirse realizadas y aceptadas. Algo así nunca es fácil si uno vive en una frecuencia emocional tan elevada, y en esa ansia continua incansable por acumular sabiduría, con el fin de hallarle sentido a la vida.

Hallar ese “norte” magnético no es fácil, lo sabemos. De ahí, que deban aprender a tener los pies en el suelo, a hallar un equilibrio interno donde entender que la vida tiene el sentido que uno quiera darle, y que muchas de las respuestas no siempre están en el exterior o al lado de nadie, sino en ese interior que necesita nutrirse, valorarse más y autorealizarse.