Michael White y David Epson, autores de la terapia narrativa

Beatriz Caballero · 20 julio, 2018

En los años 80, sobre la base de la terapia familiar, comienza a surgir la modalidad terapéutica de la Terapia Narrativa. Sus principales autores y promotores son Michael White y David Epson.

Para algunos, es considerada como una terapia postmoderna, ya que White y Epson basan parte de su enfoque en los planteamientos del filósofo Michael Foucault (1978). Una de las premisas fundamentales de esta terapia es que cada persona, familia o institución saben de su identidad a partir de las narraciones que producen sobre los acontecimientos en los que participan.

Michael White y David Epson: la terapia narrativa

Michael White, trabajador social australiano, y David Epson, antropólogo neozelandés, comenzaron a trabajar juntos y desarrollaron la terapia narrativa. Sin embargo, no podemos explicar el nacimiento de este modelo sin remontarnos a los trabajos de Gregory y Bateson, y los de Maturana y Varela, quienes apuntaban que el individuo nunca está solo, sino que pertenece a sistemas sociales.

Michael White y David Epson comenzaron a trabajar juntos y desarrollaron la terapia narrativa.

Personas comunicándose

Pensar al individuo en contexto contribuyó a la maduración de las terapias sistémicas, que atienden a todo el sistema familiar, a algunos miembros o a individuos solos según el momento. Cuántos más actores importantes se incorporaban a la terapia, más corta y eficaz era, lo que dio lugar a muchos modelos de terapia breve.

Es común ver como los miembros de la familia se sienten afectados por el problema, pero no se sienten parte del problema. Así, este cambio conceptual, de punto de vista, en el que media la implicación y por lo tanto la capacidad de influencia, es el primer paso.

La actitud de cada miembro de la familia es muy importante, ya que si conseguimos ponernos en el lugar de los demás, podemos construir mejor lo que ocurre realmente. Por tanto, el primer paso es no culpar a nadie, sino que comprender cuál es la influencia de cada uno en el problema.

La terapia narrativa ve el problema separado de la persona y facilita la comprensión de una idea: cada persona tiene unos valores, compromisos, actitudes… que ayudan a reducir la influencia negativa del problema en todas las dinámicas de la persona, familia o institución. Técnicas como la negociación y la discusión de alternativas viables sirven para buscar nuevas vías de solución.

La metodología de la terapia narrativa

La terapia narrativa reemplaza el enfoque cibernético del ser humano por un modelo lingüístico, que plantea que el conocimiento es una versión consensuada de la realidad, producto de la interacción y negociación interpersonal, y que el significado se crea dentro del contexto del discurso que lo sustenta.

Por tanto, nuestra historia personal, la cultura y las organizaciones de las que somos parte está íntimamente relacionada con nuestras acciones y lo que construimos dentro de las relaciones. De esta manera, organizamos las experiencias en forma de narración, con una secuencia temporal, intenciones, significados, desenlaces…

Por ello, la terapia narrativa entiende la terapia como un proceso conversacional, en el cual los clientes y los terapeutas co-construyen nuevos significados, historias, posibilidades y soluciones al problema que narran. Las principales premisas de la terapia narrativa son las siguientes:

  • Identificar el relato dominante.
  • Externalizar el problema.
  • Explorar aspectos de valor para el cliente.
  • Descubrir las implicaciones de los eventos extraordinarios.
  • Buscar en los archivos familiares.

Michael White y David Epson conciben la terapia narrativa como la co-construcción de nuevos significados, posibilidades y soluciones al problema que la persona narra.

Michael White le daba mucha importancia a la estructura dramática como agente de influencia en la construcción de nuestros relatos, ya que las personas unimos eventos sobre un tema, pero siempre quedan otras historias fuera de esa experiencia.

Por tanto, la misión del terapeuta es intentar rescatar historias subyugadas o invisibles en el relato más accesible que maneja la persona. Recuperar hechos o pensamientos que restauren el equilibrio perdido.

Entendemos por narración “las secuencias escogidas de vida que cobran existencia como entidad mediante el acto de relatarlas” (Payne, 2002) a nosotros mismos. Así, a través de estas secuencias relatadas se forma nuestro sentido de la identidad.

Figuras comunicándose

Ciertas historias de nuestras vidas se vuelven dominantes, restrictivas, empujándonos hacia conclusiones que nos castigan de manera repetitiva…

Así, cuando las personas llegan a consulta con una historia dominante saturada de problemas, el trabajo terapéutico se centra en intentar encontrar puertas de entrada hacia historias alternativas. Por ejemplo, generando preguntas que inviten a la persona a conectar con experiencias que habían omitido a la hora de construir su relato.

El enfoque de la Terapia Narrativa creado por Michael White y David Epson ve los problemas como algo separado de la persona (externalización de los problemas), que facilita la re-escritura de vidas y relaciones. Así se permite crear un espacio para que las personas actúen en contra del problema, y dejen lugar a sus habilidades, intereses, compromisos, responsabilidad,… contribuyendo a la elaboración personal y por tanto a un afrontamiento más efectivo.

“Las personas dan sentido a sus vidas y relaciones relatando su experiencia, y que al interactuar con otros la representación de sus relatos modifican sus vidas y relaciones”.

-Michael White y David Epson-

Referencias bibliográficas

López De Martín, Silvia Roxana (2011). Terapias breves: la propuesta de Michael White y David EpstonIII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XVIII Jornadas de Investigación Séptimo Encuentro de Investigadoresen Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología – Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires.