El mito de Thor, dios del trueno

El mito de Thor tiene origen nórdico, pero es conocido en el mundo entero. Como en otras mitologías, este dios representa al guerrero valeroso y justo que protege a su pueblo. Más que de fuerza, va armado de magia.
El mito de Thor, dios del trueno
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 18 junio, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 18 junio, 2021

Última actualización: 18 junio, 2021

El mito de Thor es uno de los más antiguos del mundo y también uno de los más famosos de la cultura nórdica. Tan profunda fue la incidencia de este mito que sobrevivió a la cristianización de los países escandinavos. De hecho, en pleno siglo XXI cuenta con creyentes que lo ven como una figura sagrada en el llamado “neopaganismo”.

Uno de los aspectos más llamativos del mito de Thor es que este dios tenía influencia sobre muchos ámbitos distintos a la vez. Aunque destacaba por su faceta de guerrero temerario y belicoso, lo cierto es que también estaban consagrados a él aspectos tan disímiles como la protección, el clima, la justicia, las lidias y los viajes.

Así mismo, el mito de Thor describe a este personaje como un dios sabio y reflexivo, muy hábil en los juegos mentales. De otro lado, se le asociaba a la fertilidad, ya que era el dios del rayo, traedor de lluvia e indispensable para que las cosechas florecieran y el vino madurara. Como era habitual entre los dioses, Thor también tenía poderes mágicos.

El sentido histórico y el poético no debe, en última instancia, ser contradictorios, ya que si la poesía es el pequeño mito que hacemos, la historia es el gran mito que vivimos”.

-Robert Penn Warren-

Thor con su martillo

El origen del mito de Thor

El mito de Thor dice que este personaje era hijo de Odín, dios supremo de los nórdicos. Su madre era la diosa Jöro, la personificación de la Tierra. El padre, también llamado Wotan, era un ser complejo y ambivalente. Se le asociaba con la poesía y la inspiración, pero al mismo tiempo con la furia y la locura.

Thor, en cambio, era una figura más consistente. Quizás por ello, a pesar de no ser el dios supremo, su culto estuvo más extendido que el de Odín. Este último tuvo tres hijos: Vali, Balder y Tho, el más destacado de todos ellos. En su conjunto, los dioses habían sido creados a partir de los árboles de olmo y fresno.

A diferencia de otras mitologías, en la nórdica y germana los dioses eran mortales y estaban dominados por la fuerza del destino, al que se llamaba “Ragnarök”. Este es una gran batalla del fin del universo en la que los dioses deben enfrentarse a los gigantes de hielo, sus eternos rivales. Deben luchar hasta morir y de los sobrevivientes nacerá el nuevo mundo.

Thor, un dios con poderes

El mito de Thor señala que este dios se casó con Sif, diosa de la fidelidad y las cosechas. De ella se cuenta que tenía largos cabellos dorados y que eso desató la envidia de Loki, dios del fraude. Aprovechó que dormía y le cortó las trenzas, pero fue sorprendido por Thor. Loki, asustado, le encargó a unos enanos la confección de un cabello de oro para Sif, el cual crecería como cabello natural.

Thor tuvo dos hijos varones, Modi y Magni, y una hija mujer, Thrudr. El dios del trueno se hizo famoso por su martillo mágico, llamado Mjolnir. Este había sido elaborado por unos enanos que, importunados por un moscardón, cometieron el error de dejarle un mango demasiado corto.

El martillo tenía la propiedad de nunca errar en el blanco y volver siempre a las manos de su dueño. Thor portaba unos guantes de hierro para no ser lastimado por el arma mágica. Así mismo, el martillo podía ser recogido y llevado con disimulo. Disparaba rayos y el mito de Thor señala que era además un símbolo y un amuleto.

Thor viajaba en un carro halado por dos machos cabríos: Rechina dientes y Dientes brillantes. Tenían la particularidad de que el dios podía asarlos y comerlos si tenía hambre. Solo debía dejar intactos sus huesos. Luego, con un solo toque de su martillo mágico, los animales cobraban vida y tomaban su forma original. De este modo, el dios del trueno también era creador de vida.

Martillo de Thor

Un final inesperado

Thor profesaba gran antipatía por los gigantes y los enanos. Uno de estos últimos quiso desposar a su hija. Se llamaba “Alviss”, lo que significaba ‘el que sabe todas las cosas’. El dios del trueno le dijo que le daría a su hija si contestaba todas las preguntas que le hiciera. Alviss aceptó y así pasaron horas y horas, hasta que llegó la luz del sol, y esta lo convirtió en piedra.

El mito de Thor cuenta que el dios también poseía un cinturón que duplicaba su fuerza. Con esos grandes poderes vivió grandes aventuras y se destacó por su valor y fiereza en el combate. Sin embargo, tuvo que enfrentarse a una serpiente gigante y esto marcó su fin.

La serpiente, engendrada por Loki, viejo enemigo de Thor, lanzó un ataque salvaje contra el dios. Alcanzó a ponerle su veneno. Thor le lanza su martillo y logra matar a la bestia, pero ya era tarde: estaba envenenado. Así murió y pasó a la vez a la eternidad.

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  • Alarcón, A. (2016). Thor, el dios del trueno. Selector.