Nada es imposible. ¡Querer es poder!

12 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Al final todo se trata de voluntad y disciplina. Quejarse menos, hacer más. No hay que preocuparnos tanto por lo que va a suceder, pero sí por lo que nosotros podemos hacer por cambiar la situación

No existen peores frase como las del tipo “déjalo así” o “no puedo hacerlo”. Esas afirmaciones calan en lo más profundo de la identidad de cada uno, deviniendo en sueños frustrados. Convirtiéndose, poco a poco, en una voz oscura y atemorizante que nos dice continuamente que es imposible hacer o conseguir eso que aspiramos. Pero es mito: ¡Nada es imposible!

Por estas situaciones nos encontramos con cientos de personas en la calle, infelices, trabajando en lo que no quieren porque les dijeron que alcanzar los sueños o hacer lo que se querían no era posible, no era lo indicado, que era mejor hacer lo que dicta la sociedad, o los padres.

Hay muchos ejemplos. Pongamos uno típico: el prestigio social de un médico, que casi siempre será mayor al de un saxofonista. ¿sueño o realidad? ¿Qué camino escoger?

“Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero.”

-James Cash Penny-

Personas que transformaron sus sueños en realidad

Hombre emprendedor visualizando sus sueños

Pero nunca es tarde, nada es imposible, siempre existe tiempo para detenerse y regresar a lo que de verdad queríamos hacer. Hacer o ser, no hay más límites que los que nos pongamos a nosotros mismos.

Por ejemplo, Jacob Barnett, un niño que nació con síndrome de Asperger y a cuyos padres afirmaron que era imposible que aprendiera a hablar o a atarse los cordones de los zapatos.

Jacob no solo lo hizo, sino que a sus cortos 14 años ostenta el título del astrofísico más joven del mundo, y está por conseguir su doctorado en física cuántica, entre otros logros.

Otro ejemplo, el de Pablo Pineda, que destruyó todos los mitos al convertirse en la primera persona con síndrome de Down en conseguir un título universitario en Europa y protagonizar una película. Y a este caso se le suma el caso de Iker, un niño con síndrome de Down que habla inglés, español y francés de forma fluida.

Y la lista puede extenderse con varias páginas y libros. La conclusión es la misma: el que quiere puede, nada es imposible. Es necesario repetirse la idea de que cada uno es el verdadero dueño absoluto de su destino.

“Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.”

-Paulo Coelho-

Los límites se los pone cada uno, porque la verdad es que uno decide a quién escuchar y a quién obedecer. A quién le damos poder sobre nuestra vida. Y por eso los sueños y aspiraciones nunca se deben abandonar.

Para no olvidar que nada es imposible

Mujer pensando que nada es imposible

Pero, ¿cómo tomar contacto con lo que queremos ser? Una técnica es la de llevar un diario personal en el que se deben anotar cada día las metas que se desean alcanzar, y qué se debe hacer para conseguirlas. Sin olvidar cuáles serán los posibles obstáculos, y releerlo frecuentemente prestando atención a lo que se registró.

La otra técnica, un poco más popular, es la de crear un mapa mental, con recortes de revistas, por ejemplo. De esta manera, es posible visualizar exactamente lo que se quiere conseguir. Ese mapa debe colocarse en un lugar visible, para recordar a diario nuestras metas y aspiraciones personales.

Para finalizar, “Sueña como si fueras a vivir eternamente, vive como si fueras a morir mañana”, esta frase del actor estadounidense James Dean resume, en gran manera lo importante que es soñar y luchar por tus sueños. No te dejes castrar por los demás, tu vida es tuya y está en tus manos, ¡Vívela porque nada es imposible!