River Phoenix: un James Dean verdaderamente rebelde

2 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Andrés Navarro Romance
Te presentamos aquí la historia del que fue una de las grandes promesas de la gran pantalla que, debido a su desafortunado final, ha levantado opiniones sobre su persona algo alejadas de lo que en verdad fue su trayectoria vital.

River Jude Phoenix, cuyo nombre de nacimiento fue Bottom, fue un popular actor estadounidense fallecido en octubre de 1993 a la corta edad de 23 años.

River destacó a partes iguales por su atractivo físico y por su talento como actor. Su muerte accidental por sobredosis nubló la biografía de quien, en realidad, había desarrollado una vida personal y pública con clase y rectitud. No son pocos los ídolos de Hollywood cuyo oscuro fallecimiento ha perpetuado una falsa imagen de la vida del artista.

Y es que River Phoenix, a quien su exótico nombre -del inglés ‘río’- le fue dado por unos padres de profundas convicciones hippies, y al que actualmente se venera como la versión moderna de James Dean, es en realidad, y pese a tan malogrado final, un gran ejemplo a seguir en lo que a bondad, compromiso y valores respecta.

Nacido el 23 de agosto de 1970, River extendió tempranamente su capacidad para el arte tocando disciplinas como, además de la actuación, la música, la escritura y, muy particularmente el activismo a favor de causas medioambientales y sociales justas.

Todo lo que esté joven hizo en su interminable lucha por la igualdad entre las personas, el respeto y la conservación del medio ambiente pareció despertar poco interés durante su vida -deslumbrado por los flashes de la fama y por una imagen de símbolo sexual jamás pretendida-; a su activismo tampoco se le prestó apenas atención tras su fallecimiento -enturbiado por las sospechosas circunstancias de una impopular muerte-.

River Phoenix de joven

Vida y logros profesionales de River Phoenix

River no fue el único de entre todos sus hermanos en recibir un nombre tan new age: tras de él, sus padres darían vida a Rain (‘lluvia’), Joaquin, Liberty (‘libertad’) y Summer (‘verano’). Su lugar de nacimiento fue Madras, en el estado norteamericano de Oregón; falleció en West Hollywood, California, el 31 de octubre de 1993.

Su fallecimiento se debió, según fuentes oficiales, a una letal combinación de sustancias químicas ante las que su corazón no pudo resistir, tras colapsar y perder el conocimiento a la salida de Viper Room, el bar que regentaba entonces su gran amigo Johnny Depp.

La carrera de River comprendió un total de 24 películas y cameos en televisión, tras comenzar su andadura actoral a los 10 años de edad en anuncios televisivos. Alcanzar el estatus de teen idol no le costó demasiado tiempo; esta fue una visión sobre él que, aunque le acompañó siempre, nunca llegó a agradarle.

Repleto de humildad y de capacidad de esfuerzo y entrega, su ambición era la de ser reconocido por sus artes interpretativas, que en sus pocos años de vida brillaron en más de una ocasión.

De entre sus logros en la gran pantalla destacan la archiconocida película de 1986 Cuenta conmigo -un filme de aventuras centrado en la transición de un grupo de niños hacia la adolescencia- y Running on empty (1998), por la que recibió una nominación al Oscar a Mejor Actor de Reparto por parte de la Academia de Hollywood.

Su última película -‘Dark Blood’-, aún en rodaje en el momento de su muerte, fue estrenada en 2012 tras un largo proceso de postproducción.

El lado menos conocido de River

Públicamente, sus dotes como actor han sido reconocidas y consolidadas. Hoy día no existe apenas disputa sobre el hecho de que Phoenix fue, sin duda, un gran actor con un enorme potencial que podría haber alcanzado los mayores éxitos en el mundo del cine.

Pero una parte esencial de sí mismo y de sus esfuerzos -una parte que quizá resulte más dura y menos rentable que la actuación en grandes producciones cinematográficas-, que atraía a muchos menos paparazzi y que generaba menor número de titulares, permanece todavía poco conocida.

Y es que River fue un entregado defensor de causas políticas, un firme promotor de los derechos de los animales y un incansable activista político. Y todo ello sin siquiera haber llegado a cumplir los 25.

Además de innumerables actos benéficos para la recolección de fondos, River fue un notable embajador de PETA y, en 1990, escribió un famoso artículo sobre el Día de la Tierra dedicado a sus seguidores más jóvenes. De hecho, tras ser publicado en la revista Seventeen logró tocar la conciencia medioambiental de miles de personas.

Por otro lado, una parte sustancial de sus ingresos iba a parar a multitud de causas medioambientales y humanitarias. River protagonizó importantes campañas de concienciación con su presencia y sus discursos y apoyó a varios grupos políticos en sus rallies.

Siendo prácticamente un adolescente, compró 800 acres de tierra en peligro de deforestación en Costa Rica. Su adhesión al veganismo estricto fue inquebrantable desde el principio. 

River Phoenix

No si razón, actores contemporáneos de la talla de Jared Leto, James Franco y el mismísimo Leonardo DiCaprio se refieren a esta gran persona como una indispensable influencia en sus carreras filmográficas y como el responsable de abrir camino para actores que, como él mismo, tienen un profundo trasfondo intelectual y solidario -y un gran talento- detrás de la apariencia de un sex symbol.

Para darnos cuenta de lo genuino de los pensamientos y los sentimientos de River Phoenix, puede bastarnos la cita de un comentario que sobre él realizó a la prensa su primera novia:

“Un día, todavía con 15 años, salimos a cenar a un elegante restaurante de Manhattan. Yo pedí cangrejos de cáscara blanda y al terminar salió del restaurante y dio vueltas por la calle entre sollozos. Me dijo, ‘Te quiero tanto… ¿Por qué?…’. El dolor que sintió al verme comer aquellos animales no le había permitido tan siquiera explicarme que lo consideraba incorrecto”.

River Phoenix fue, al igual que James Dean, un ‘rebelde sin causa’. Pero River fue un verdadero rebelde, porque pese a los dictámenes y estereotipos que pendían sobre una figura como la suya, luchó sin flaquear por sus valores mirando de soslayo al dinero, a la fama y a la aprobación de los demás.