No confundir terrorismo con crimen organizado

9 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Roberto Muelas Lobato
Descubre cuáles son las diferencias y similitudes entre el crimen organizado y el terrorismo.

El crimen organizado y el terrorismo presentan algunas similitudes. Sin embargo, hablamos de fenómenos diferentes. Por una parte, el crimen organizado se entiende como una forma de cometer delitos. Estos delitos requieren cierto nivel de planificación y la participación conjunta y coordinada de varios individuos.

Por su parte, el terrorismo es una forma de lucha violenta. La violencia que usa el terrorismo se usa contra civiles y busca conseguir fines políticos. Así, el terrorismo pretende confundir, atemorizar o irritar a una población o a sus gobernantes; captar la atención de la opinión pública internacional; sembrar dudas sobre la legitimidad de un régimen político; provocar conflictos internos en las sociedades amenazadas; movilizar a los simpatizantes de la causa defendida por los terroristas, etc.

“-Esto no es un juego, hombre horrible -dijo el señor Poe-. El dominó es un juego. El waterpolo es un juego. El asesinato es un crimen y usted va a pagar por ello en la cárcel”.

-«La habitación de los reptiles» (1999), Daniel Handler-

Hombres organizando un crimen

¿Qué buscan?

El principal objetivo del crimen organizado es el lucro. Las organizaciones criminales buscan conseguir dinero, cuanto más mejor. El terrorismo, en cambio, busca fines políticos, como cambiar un sistema, conseguir la independencia o algún tipo de ventaja política o religiosa.

Sin embargo, también hay similitudes, las organizaciones terroristas necesitan dinero para financiar la lucha armada. Por ejemplo, comprar armamento, reclutamiento y propaganda, preparación y ejecución de atentados, etc. Y el crimen organizado puede condicionar la política y en el funcionamiento de las instituciones públicas.

Por otro lado, la influencia en la esfera política es diferente. El crimen organizado busca aprovecharse, pero no cambiar el orden establecido. El terrorismo, en cambio, se han orientado a transformar o desestabilizar las instituciones vigentes o a obligar a sus representantes a adoptar decisiones y medidas contrarias a sus principios e intereses.

“Tenía el oscuro presentimiento de que aún no había concluido todo y de que pronto cometería de nuevo algún crimen espantoso, que borraría con su magnitud el recuerdo de su anterior delito”.

-«Frankenstein» (1818), Mary Shelley-

Frecuencia de actividad delictiva

En resumidas cuentas, tanto el terrorismo como el crimen organizado buscan lucrarse económicamente e influir en las actividades políticas. La gran diferencia la encontramos en que, mientras para el crimen organizado lucrarse es el objetivo final, para el terrorismo el objetivo último es político. Aun así, ambos se dedican a realizar actividades delictivas.

Por otra parte, el crimen organizado actúa con más frecuencia que el terrorismo. Esto es, hay más organizaciones criminales que grupos terroristas cometiendo crímenes. Esto se debe a que el crimen organizado está más dispuesto a sacrificar su seguridad a fin de conseguir una mayor financiación. Por el contrario, la realización de atentados terroristas no suele proporcionar financiación, sino más bien lo contrario, necesita de altas sumas de dinero. Por tanto, los grupos terroristas suelen preferir la seguridad a actuar.

Efectos del terrorismo

Uso de la violencia

Una última diferencia entre el crimen organizado y el terrorismo está en la forma en que usan la violencia. La eficacia de un atentado terrorista depende de que su impacto llegue a una gran audiencia. Se agrede a pocas personas para intimidar a muchas. Por tanto, cuanto más espectacular sea un atentado, a más gente va a llegar, dado que necesita recibir máxima atención y publicidad. Sin embargo, si el atentado se cobra mucha vidas puede ser contraproducente, ya que en vez de ganar seguidores, conseguiría el rechazo.

Por su parte, el crimen organizado busca el anonimato. Los criminales aspiran a realizar sus delitos sin ser identificados para no poner en peligro sus carreras delictivas. Por esta razón, la violencia que suelen practicar los grupos de crimen organizado tiende a eludir toda publicidad. Al menos, no la buscan de forma deliberada.

En suma, aunque terrorismo y crimen organizado comparten determinados rasgos, también presentan diferencias decisivas. En concreto, aunque compartan algunos objetivos, el objetivo final que buscan es diferente. El crimen organizado busca lucrarse económicamente y el terrorismo un cambio a nivel político. Además, la actividad del crimen organizado es más frecuente y la violencia suele ser anónima, mientras que en el terrorismo se busca que la violencia sea visible.

“Mi punto de vista es el de los «condenados de la Tierra», el de los excluidos. No acepto, sin embargo, en nombre de nada, acciones terroristas, pues de ellas resultan la muerte de inocentes y la inseguridad de los seres humanos. El terrorismo niega lo que vengo llamando ética universal del ser humano”.

-«Pedagogía de la Autonomía» (1996), Paulo Freire-

  • De la Corte, L., & Giménez-Salinas, A. (2010). Crimen.ogr: Evolución y claves de la delincuencia organizada. Barcelona: Ariel.