Notas de suicidio: ¿qué revelan las últimas palabras de una persona?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Alicia Yagüe Fernández
· 6 mayo, 2019
Las notas de suicidio dan voz al sufrimiento humano que desemboca en una muerte silenciada

Cuando se produce una muerte en circunstancias traumáticas o ambiguas, la presencia de una nota escrita por la víctima puede ayudar a aclarar aspectos relacionados con el suceso. El análisis de las notas de suicidio forma parte del proceso de una autopsia psicológica, es decir, del estudio minucioso realizado por profesionales para reconstruir la muerte por suicidio.

El suicidio se encuentra entre las primeras 10 causas de muerte en las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se considera que cada día se suicidan en el mundo al menos 1.110 personas y lo intentan cientos de miles, independientemente de la geografía, cultura, etnia, religión y posición socioeconómica. Un problema de salud mundial de esta índole debe tener voz en la sociedad.

“¿Cómo juzgar en un mundo donde se intenta sobrevivir a cualquier precio, a aquellas personas que deciden morir? Nadie puede juzgar. Sólo uno sabe la dimensión de su propio sufrimiento, o de la ausencia total de sentido de su vida”.

-Paulo Coelho-

Mujer triste por intento suicidio

¿En qué consiste una autopsia psicológica?

A día de hoy, el suicidio sigue siendo tabú en nuestra sociedad. La vergüenza y la culpa que envuelven a este tipo de muertes conforman una cortina tras la que ocultar lo acontecido.

En España, más de 3.600 personas se suicidan cada año, una persona cada 2 horas y media, un total de 10 personas al día, siendo el 75% varones. Es posible que dicha cifra sea superior teniendo en cuenta que algunos casos podrían contabilizarse por error dentro de otra categoría, por ejemplo, como un accidente de tráfico en el que el conductor «pierde» el control de su vehículo.

El suicidio es la primera causa de muerte no natural en la población general. Una muerte por suicidio puede ser ambigua, en este sentido, la presencia de notas por parte de la persona fallecida puede ayudar a esclarecer algunos aspectos. Es aquí donde entra en juego la autopsia psicológica, proceso mediante el cual se diferencia una muerte suicida de otro tipo de muerte violenta, como el homicidio o el intento de simulación de suicidio para encubrir un asesinato.

La autopsia psicológica tiene como objetivo elaborar una reconstrucción vital de la persona. Comprende la reelaboración del acto suicida a través de entrevistas realizadas a los allegados del difunto, de esta manera se trata de determinar cómo han ocurrido los hechos. La autopsia psicológica debe responder a tres preguntas:

  • ¿Por qué lo hizo? Mediante la exploración de las motivaciones que empujaron a la persona a tomar esa decisión.
  • ¿Cuándo y cómo murió? Determinar por qué se produjo la muerte en ese momento concreto y qué circunstancias psicopatológicas lo envolvían.
  • ¿De qué modo se produjo el fallecimiento? Si existen ambigüedades, se debe esclarecer con cierta probabilidad lo que sucedió.

Por tanto, para que dicha autopsia psicológica cumpla con su objetivo, deben explorarse factores como: el riesgo suicida que presentaba el individuo, el nivel de agresividad hacia sí mismo y hacia otras personas, su estilo de vida, su personalidad y estado mental, sus áreas de conflicto vital y si existieron señales de aviso antes de cometer el acto. Además de estos factores, y en el caso de que exista, se estudiaría la nota suicida que la persona deja, ya que aporta información personal e importante para completar el análisis.

La autopsia psicológica es válida y fiable, surge como resultado de un proceso en el que se utilizan técnicas forenses estandarizadas aplicadas por profesionales. En todo momento se realiza con absoluta objetividad y sin entrañar otro tipo de relaciones clínicas o afectivas con ninguno de los implicados.

Dicha autopsia se puede usar como peritaje si alguna parte interesada lo solicita o si debe presentarse ante Audiencias Judiciales. Si bien aporta mucha información y permite aclarar los hechos, debe tenerse en cuenta que no es una prueba irrefutable de la causa del fallecimiento, sino una conclusión orientativa y probabilística basada en datos recogidos y estudiados de manera meticulosa.

«Así pues, lo que importa no es el sentido de la vida en términos generales, sino el significado concreto de la vida de cada individuo en un momento dado»

– Viktor Frankl –

Mujer triste bajo un árbol pensando en el suicidio

Tipos de notas de suicidio

La nota suicida puede ayudar a clarificar qué empujó a la persona hacia la muerte. Hay que tener en cuenta que la presencia de un escrito en el que el suicida explica sus motivos o intenciones, refleja una clara premeditación y preparación del acto, es decir, no suelen aparecer notas en suicidios de alta impulsividad.

Cuando una persona deja escritas unas palabras de despedida es porque lleva tiempo pensando en su propia muerte y en el mensaje que quiere transmitir.

Las notas de suicido pueden aportar información sobre tres áreas relevantes:

  • Estado mental del individuo.
  • Circunstancias en las que se encontraba.
  • Intencionalidad de la persona – qué pretende con el acto.

Ninguna nota es igual a otra. Es un elemento absolutamente personal, motivo por el cual posee un alto valor a la hora de ser analizada. El soporte en el que se escriben puede ser muy variado: papel, piel, espejos, paredes, etc. Lo mismo sucede con el medio utilizado para su escritura: bolígrafo, lápiz, pintalabios, sangre, spray, etc. Cada detalle debe ser tenido en cuenta ya que varía los matices del acto y la intencionalidad de la persona.

Según los estudios realizados las notas de suicidio están dirigidas por orden de importancia a hermanos, policía, pareja, amigos, padres y otro familiar. Y el contenido que revela los motivos suele hacer referencia a: enfermedades, problemas económicos, desempleo, soledad, vejez, pérdida de un ser querido, vergüenza, etc.

Los mensajes que suelen transmitir las notas de suicidio pueden agruparse en:

  • Despedida: para decir adiós y agradecer algo a un ser querido. Tratan de tranquilizar a sus allegados para que no se sientan culpables por la decisión que han tomado.
  • Instrucciones: el fallecido deja indicaciones a familiares, abogados, cuerpos de policía, etc. para delimitar qué quiere hacer con sus pertenencias o qué debe hacerse con su cuerpo.
  • Acusaciones: la persona trata de culpabilizar a otros de su decisión, suele presentar mensajes de ira y angustia.
  • Petición de perdón: trata de disculparse por el daño que ha podido causar en vida y por el sufrimiento provocado con su decisión de suicidio.
  • Justificación: la persona da explicaciones de por qué ha tomado esta decisión (por ejemplo, por cuestiones morales, de honor, religiosas, incapacidad de continuar, etc.).

En la mayoría de los casos el suicidio es una decisión personal elegida bajo un sufrimiento insoportable. Es el final escogido por un individuo que no encuentra otra forma de resolver su situación y dolor psicológico. La persona siente que no tiene otra salida.

Permitir que alguien hable de sus deseos de morir e incluso de sus intenciones es muy importante, empezando porque constituirá una valiosa información para saber cómo podemos ayudarle. El silencio no ayuda jamás a prevenir un acto suicida. Debemos estar atentos a estas señales para servir de apoyo y derivar a la persona a un profesional con el que pueda afrontar de manera segura su recuperación psicológica.

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