Nuestros cuestionamientos mundanos

16 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
¿Quién no se ha preguntado por el sentido de la vida y la existencia, por el destino, por la muerte o por la trascendencia?

La vida es un viaje constante, un momento y lugar en el cual ocurren una serie de cambios físicos, mentales y espirituales. La vida nos pone ante una serie de dilemas y de cuestionamientos acerca del ser humano y de su entorno relacionados, directa o indirectamente, con la existencia. Nuestros cuestionamientos mundanos.

La idea de vida – “existencia”, inseparable de la muerte y su trascendencia, han sido objeto de estudio en muchas civilizaciones a lo largo del tiempo. De esta manera, su estudio se ha fundamentado en el análisis de la existencia humana, la libertad, la voluntad, el destino, las emociones, pero sobre todo en la vida y su significado, la libertad frente a la opresión y el destino.

Nuestros cuestionamientos mundanos

A continuación, tres de las áreas más importantes que demandan atención en nuestros cuestionamientos mundanos.

1. La vida y su significado

El concepto que tenemos actualmente acerca de la vida es limitado para nuestra perspectiva de la realidad. De hecho, deberíamos de poseer un criterio más claro, simple y concreto. A lo largo de nuestra existencia cargamos a cuestas con preguntas que día a día perturban nuestra tranquilidad: – ¿Qué es la vida? ¿Existe vida después de la muerte? ¿Qué sucede cuando morimos? Dudas constantes, insaciables cuestiones de una supervivencia endeble.

La gran mayoría busca una respuesta al significado de la vida en dogmas, creencias o espiritualidades que únicamente tienen como objetivo desviar del verdadero camino, creando falsas doctrinas. No se puede hacer una definición universal sobre la vida que abarque las expectativas y necesidades de cada uno. Es un universo diferente para cada cual. Cada vida es diferente, y su realidad puede diferenciarse con creces.

Si buscamos el significado de vida tardaremos mucho tiempo, no es una labor fácil y quizá sólo encontremos tan anhelada respuesta cuando nuestra perspectiva llegue a un apogeo mortífero, pues vivimos en un sueño: despertar es morir, vivir es soñar.

2. Libertad frente a la opresión

La libertad es un derecho fundamental e inviolable, que todo ser humano tiene. Todos pueden tener el privilegio de ser libres, pero siendo responsables, de obrar según su propia voluntad a lo largo de su vida. Por consiguiente, se es responsable de los actos cometidos. Asimismo, este es un concepto que está muy ligado a los de Justicia e Igualdad.

Sin embargo, la mayoría de las personas se conforman con un concepto difuso de libertad. Una libertad escindida de la responsabilidad. La mayoría solo quiere seguir la corriente de la mayoría o hacer lo que le dicta el Gobierno o los medios de comunicación. Eso no es libertad.

3. El destino

La idea de destino está bastante ligada con nuestras acciones. Sin embargo, ¿Son estas acciones realmente las que queremos tomar, o simplemente somos marionetas incapaces de labrar propio destino?

Actualmente, estamos siendo víctimas de nuestros propios inventos y tecnología. Tal vez la sociedad esté muy apegada a un falso ideal de destino y, por lo tanto, de futuro. ¿Cuál es nuestro papel específico en esta sociedad?

Partiendo del hecho de una posible concepción de un destino individual frente a un destino colectivo, las personas se están apegando cínicamente a una idea egoísta, en la que sólo importa el yo, sin preocuparse por lo que pueda llegar a suceder en el mundo que hay ahí fuera, tras la ventana… Entonces ¿Se pierde la fe en un destino colectivo? Posiblemente.

En resumen, nosotros podemos ser partícipes de un cambio que le de un giro a nuestro mundo, a nuestra sociedad y a toda la humanidad como la conocemos hoy en día. Podemos cambiar el destino que hasta el momento estamos escribiendo, aún hay tiempo de actuar…aún hay tiempo de cambiar.