¿Padeces alguno de estos trastornos del sueño?

Raquel Lemos Rodríguez · 24 junio, 2015
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 26 junio, 2017

Dormir es muy importante. Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan descansar para poder rendir mejor al día siguiente. Si no dormimos, perdemos reflejos, nos volvemos más lentos y nuestra capacidad para concentrarnos es más limitada. Es por ello, tan importante descansar bien y mantener un sueño profundo y reparador.

Pero muchas veces queremos dormir ¡y no podemos! Damos vueltas en la cama. Abrimos los ojos. Bebemos un vaso de agua. Volvemos a probar a dormir pero nada. ¡No hay forma! El sueño no quiere apoderarse de nosotros. ¿Qué ocurre entonces? ¿Qué nos puede estar pasando? Quizás estés sufriendo los denominados «trastornos del sueño«.

Trastornos del sueño

Los trastornos del sueño provocan que este no se desarrolle con naturalidad. Es decir, te impiden dormir bien. Normalmente, las personas que tienen trastornos del sueño se identifican con alguna de las siguientes características:

  • Dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormido.
  • Dificultad para permanecer despierto. Una somnolencia excesiva y exagerada te persigue constantemente.
  • Dificultades para mantener un horario regular de sueño.
  • Comportamientos inusuales durante el sueño que lo interrumpen.

Si te identificas con alguna de las anteriores características probablemente sufras un trastorno del sueño. ¿Quieres saber cuál? A continuación te lo contamos…

1. Insomnio

El insomnio es un trastorno que afecta a muchas personas. Se caracteriza por la incapacidad de poder conciliar el sueño o mantenerlo. En el insomnio podemos quedarnos dormidos, pero nuestro sueño puede cursar con múltiples despertares. Esto origina un mal descanso.

insomnio

¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Te despiertas frecuentemente durante la noche? Ten cuidado pues puede que estés sufriendo insomnio. Además, las personas con insomnio duermen muy pocas horas a causa de esta afección. No conocen lo que es un sueño reparador.

2. Hipersomnia

La hipersomnia se caracteriza por una somnolencia excesiva durante el día. A pesar de «haber dormido bien» tienes sueño durante el día, ¿por qué?

Para descartar cualquier afección es recomendable ir al médico y también verificar que ningún fármaco que estés tomando sea el causante de esta hipersomnia. Quizás no descanses todo lo bien que debieras. Dormir muchas horas no implica un buen descanso. Investiga si es hipersonmia lo que padeces o tal vez un caso de fatiga crónica.

3. Apnea del sueño

Si alguna vez durante tus horas de sueño te has quedado sin respiración, ¡cuidado! Tal vez padezcas apnea del sueño. Este trastorno provoca cansancio, dolores de cabeza, somnolencia, confusión, letargo

apnea

Las personas que sufren apnea del sueño suelen roncar bastante fuerte hasta que estos ronquidos se ven interrumpidos. Es aquí cuando surge la apnea. Esta puede provocar miedo a dormirse, además de la somnolencia provocada por el despertar repentino a causa de la imposibilidad de respirar.

 

4. Narcolepsia

Este trastorno es similar a la hipersonmia solo que de forma aún más exagerada, si cabe. Las personas que sufren narcolepsia pueden quedarse dormidas ¡en cualquier lugar!  La narcolepsia es un trastorno que nada tiene que ver con descansar bien. De hecho, los sujetos que la padecen suelen tener un sueño profundo respetando las horas de dormir.

Este trastorno puede originar molestias con las personas que están alrededor, pero es algo que la persona no puede controlar. Los periodos de quedarse dormido sin darse cuenta suelen durar tan solo unos minutos, pero se producen con mucha frecuencia a lo largo del día.

 

5. Parasomnias

Las parasomnias abarcan comportamientos inusuales que suelen ocurrir durante el sueño y que provocan que la persona se despierte. Son varias las parasomnias que existen: el bruxismo, el síndrome de las piernas inquietas… Aquí mencionaremos algunas de estas parasomnias.

parasomnias

  • Sonambulismo

Un trastorno en el cual la persona camina y se mueve como si estuviese despierta. Suele tener cura, aunque se sucede durante periodos de estrés y ansiedad. Esto provoca que la persona se levante muy cansada, pues el cuerpo en movimiento no logra reposar todo lo que debiera.

  • Somniloquia

Este trastorno consiste en hablar mientras uno está dormido. Pero no emitir sonidos sin sentido. Las personas con este trastorno pueden mantener ¡conversaciones reales! 

  • Parálisis del sueño

La parálisis del sueño se caracteriza por la imposibilidad de moverse o hablar cuando se despierta. Suele sucederse durante periodos de mucho estrés como una reacción del cuerpo ante esa presión.

  • Terror nocturno

El terror nocturno afecta a muchas más personas de las que pensamos. Se caracteriza por sentimientos de verdadero terror que se manifiestan durante las primeras horas de sueño. Esto provoca cansancio y somnolencia durante el día.

¿Pareces alguno de estos trastornos? Muchos de ellos se suceden por estrés o periodos de mucha presión. Algunos de ellos tienen solución o al menos se pueden reducir sus síntomas, mientras que otros estarán con nosotros toda nuestra vida.

Higiene del Sueño

Cuando los trastornos del sueño conllevan un peso importante en nuestra vida es imprescindible poner remedio. Primero de todos hemos de descartar algún tipo de problema médico. Una vez descartado, desde la psicología se recomienda una serie de pautas denominadas «higiene del sueño». Su objetivo es aprender «a irnos a dormir». En primer lugar tendremos que tener en cuenta algunos factores importantes.

Si por lo general tenemos dificultad para conciliar el sueño, será clave:

  • Reducir nuestros niveles de estrés y ansiedad.
  • Llevar una dieta adecuada.
  • Realizar ejercicio físico moderado.
  • No tomar excitantes más tarde de las 18:00 horas. Por ejemplo: café, té, mate, refrescos de cola, tabaco, alcohol o cualquier otro.

Otros Aspectos a tener en cuenta

  • La cama sólo para dormir o mantener relaciones sexuales. Evitar usar el móvil o el ordenador.
  • Desconectar del trabajo: cuando se llegue a casa dejar el trabajo fuera o si se trabaja en casa tener un tope de tiempo.
  • Cena ligera.
  • Horarios regulares: acostarse y despertarse siempre sobre la misma hora.
  • Irse a la cama con la digestión hecha (cenar un par de horas antes de acostarse).
  • Momento de irse a la cama. Los  rituales inductores del sueño son importantes. Se trata de un momento en el que el cuerpo comienza a desactivarse de forma gradual al ver las señales que le iremos mandando. Por ejemplo: apagamos la tele, cerramos las ventanas, nos cepillamos los dientes, nos ponemos el pijama, apagamos las luces y cerramos los ojos.

Actividades para el día siguiente

Algunas tareas será mejor dejarlas para el día siguiente, sino corremos el riesgo de activarnos más de la cuenta. Por ejemplo:

  • Discutir con la pareja o los hijos.
  • Ver una película o programa que acabará tarde.
  • Navegar por la red.