Pequeños trucos para ser más divertidos

14 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Cada vez que vas a una reunión quieres ser el alma de la fiesta pero te es imposible? ¿Cuando haces una broma o chiste la gente te mira raro? Pues no te preocupes ya que es lo más normal del mundo. Con estos trucos para ser más divertidos aprenderás a conseguir las reacciones que buscas.
 

Hay personas que han nacido con ese don, el del humor divertido e inteligente que tanto nos gusta. Ese humor que aparece cuando menos te lo esperas y es capaz de amenizar las quedadas con nuestros amigos. E incluso es una gran forma de romper el hielo con esa persona que tanto nos gusta y que estamos conociendo.

Sin embargo, no todo está perdido. Quienes no nacen con esa cualidad pueden desarrollar algunos aspectos para ser un poco más divertidos. ¿Te gustaría conocerlas? Pues a través del siguiente artículo te las contamos.

Quien no arriesga no gana

Muchas son las personas que al hacer una broma se la piensan demasiado. Se la trabajan mucho antes de contarla pensando en cómo tendrá un impacto mucho más positivo y gracioso. Pero nada más lejos de la realidad. Numerosos estudios científicos han llegado a la conclusión que el humor es una “relajación lógica de lo cotidiano” y de ahí de la importancia de su inmediatez.

Amigos riéndose
 

Si queremos ser más divertidos tenemos que darnos un margen para la espontaneidad.

Por ello, si quieres conectar con tu público lo mejor es que arriesgues. Piensa en algo imprevisible, fuera de contexto, pero que conecte con el momento y cuéntalo. ¡Pero no lo pienses mucho! Para ser más divertidos hay que ser más espontáneos. Al principio puede que no te salga muy bien, pero con la práctica irás puliendo tu técnica.

Ríete de ti mismo

Resulta muy sencillo realizar chistes sobre cualquier situación jocosa que le haya ocurrido a otra persona y después hacernos mofa de ello. Es realmente cómodo porque tú solo tienes que contarlo de forma divertida, exagerándolo todo un poco. Pero cuidado con esto, ya que a la larga se puede volver algo “aburrido”, monótono y poco original. Además, puedes acabar dando una impresión errónea.

Por el contrario, si haces bromas de ti mismo conseguirás un efecto mucho más positivo. Permitirás a los demás reírse de lo torpe que eres (por poner un ejemplo), algo que además denotará una inteligencia emocional mucho mayor. Asimismo, si por lo que fuera alguien intenta “buscarte las cosquillas” para enfadarte o tirar por tierra tu chiste, lo mejor es contraatacar de forma irónica. Recuerda que no ofende quien quiere, sino quien puede.

 

Ten un poco de “maldad”

Con esta maldad no nos refiriendo a faltarle el respeto o denigrar a alguien y conseguir así que los demás se rían de esta persona. Esto no es necesario para ser más divertidos. El humor se basa en tener un poco de picaresca o sarcasmo bien manejadas que nos ayude a crear chiste más “personales” sobre la persona que tenemos enfrente o de una situación.

Chistes entre amigas

De esta forma conseguiremos desmarcarnos de las tantas bromas que existen a través de la web o distintos medios,  y así seremos completamente inéditos a la hora de hacer chistes. Tengan por seguro que sus amigos se lo agradecerán.

Es esencial ser fieles a nuestro estilo propio. Si somos sarcásticos y eso solemos esconderlo, es el momento de utilizarlo para realizar una broma. Esto añadirá un toque especial y único a lo que estamos contando. Igualmente, hay que tener en cuenta que todo el mundo no tiene el mismo tipo de humor. Por tanto, algunas personas se reirán con un chiste y otras no, al igual que habrá quienes se sientan incluso ofendidos.

 

Poner en práctica estos trucos par ser más divertidos, al menos te darán unos ratos de risas en compañía de tus llegados. Además, entrenarás tu espontaneidad, tu pensamiento divergente y, sobre todo, tu seguridad.